sábado, 20 de diciembre de 2008

Navidad y Reyes de antes


La Navidad de hace cincuenta o sesenta años se celebraba cantando villancicos, se realizaban comedias y como no, la “misa del gallo”. Desde un día antes se preparaban las truchas, cuando se podía, y la alegría era enorme por poder echarse algo a la boca.Todo era diferente a lo de ahora ya que no había turrones que eran sustituidos por “pellas de gofio”. Cuando llegaba el fin de año, era un día normal que no se solía celebrar. Más adelante con el paso de los años y siempre que fueses mayor de 18 años, podías ir a la Sociedad ya que si eras menor no te dejaban pasar. Fefina pasaba esas horas asomada a la ventana de casa de su hermana en la carretera, viendo a la gente que entraba y salía de la Sociedad.
Manuel Santana, “Cazuela”, nos contó cuando aún vivía, de la noche de Reyes de cuando no tenía más de 10 años, cuando le ponían una bolsita con pasas, chufas y otras cosas porque era gente pobre y no tenían para más. Al acabar la Guerra Civil y cuando España no había salido del bache económico, nos decía Manuel que le “echaban” un pantalón y una blusa ya que el dinero no se lo podían gastar en juguetes.
También el día de Reyes había distinción entre los niños de la Carretera y los de la Montañeta ya que los primeros alcanzaban a tener una patineta o bicicleta mientras que los otros, como mucho, alcanzaban golosinas, una muñeca de trapo o una “rasqueta”, de esas que dan vueltas y hacen ruido y con la que se recorría toda la Montañeta.
El niño de esta época, como Pepe Lezcano, esperaba el día de reyes con ilusión, aunque esta ilusión se transformaba en decepción y lágrimas al ver que otros tenían regalos y a él no le llegaba nada.
Pero juguetes tenían todo el año, carretones, tiraderas, trompos y boliches. Había un señor, Agustín Núñez, “el abuelo”, que tenía al pueblo surtido de carretones que tenían chasis, guardabarros de lata, dirección, etc. y estaba preparado para las carreras.
El balón era otro de los juguetes preferidos para jugar en la plaza, la carretera o alguno de los muchos estanques que por aquí había. Aprovechando los charcos hacían barcos de lata al que le ponían una vela o el tronco de una palma.
También se usaba el “caballito” que consistía en una caña con un hilo amarrado por las piernas, el que lo llevaba se daba un par de “tortas en el culo” y salía corriendo. Para frenar imitaban un relincho y hasta dejaban el caballo amarrado.
De todos modos, la ilusión siempre estaba presente, los zapatos nunca dejaban de ponerse, aún a sabiendas que los Reyes no “pasaban”. Esta era una época en que no se “pedía” sino que se recibía con alegría lo poco que les llegaba.

martes, 16 de diciembre de 2008

El CEIP Valencia cumple 36 años



Otro colegio importante en nuestro pueblo es el Valencia que surge el 16 de diciembre de 1972, siendo su primer director Fernando Arencibia, vecino de nuestro pueblo. Nace debido a un plan de urgencias, ante la masificación que estaban teniendo los centros, durante la Ley Villar. Hay que recordar que el colegio Adán del Castillo, antes de la inauguración del colegio Valencia, tenía tres turnos.En principio se hizo de manera provisional, por la urgencia que había en la época y se construyó con materiales de menos calidad, como techos de planchas de uralita, etc. Lo cierto es que lo que en principio iba a ser durante una temporada se ha convertido en parte de la historia de Tamaraceite, llegando a tener 45 unidades.Antonio José González estuvo durante 26 años en el colegio, llegó a ser director y compartió muy gratos recuerdos con compañeros como Raimundo, Heriberto, Cesareo, etc. que pasaron del Adán del Castillo al Valencia, siendo su primer portero “Folito”, hombre entrañable donde los haya y que tanto cariño dio a los niños y a los maestros.Una actividad importante de este colegio era el festival del “Día de la Madre”, iniciándose a principios de los 70, realizándose 13 ediciones, en las que participaron grupos tan importantes como Los Covinas o Los Tamas. Se ensayaba desde enero hasta marzo y los niños cantaban con voz en directo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Aniversario de la Parroquia de Tamaraceite


Hoy como 71 cumpleaños de nuestra parroquia de Tamaraceite les dejo con un comentario de nuestro anterior párroco Suso Vega:
“ Los dichos populares nunca engañan. Y uno de ellos dice que “si quieres tener un hijo pillo, mételo de monaguillo”. Habría que preguntárselo a Pepe Déniz, Manuel Cazuela, Pedro Dumpiérrez, Fernando Arencibia o a Juan Jesús. No sé si son o fueron pillos. Cara de eso al menos sí que tienen. Pero también hay otro dicho que afirma “unos tienen la fama y otros el provecho”. A ver si algún viejo monaguillo de Tamaraceite es capaz de quitarse el sambenito y nos da una explicación convincente de quién era entonces el que se comía las hostias, se bebía el vino o se reía en el momento más dramático de un sermón del viernes santo.Por la iglesia de Tamaraceite han pasado muchos monaguillos, sacristanes y sochantres. Y deben saber ustedes que en todas las parroquias son ellos quienes más secretos saben, los que conocen todos los intríngulis de la iglesia y los defectos y virtudes más notables del cura de turno.Las parroquias son un filón de anécdotas. En un lugar a donde cada semana acude casi siempre el mismo grupo de personas, inevitablemente surgen relaciones, afectos, caprichos y hasta alguna pequeña envidia. Es una familia con todo lo bueno y lo malo de cualquier familia. Los que entran a la sacristía “como Pedro por su casa”, abren roperos, guardan cosas, escuchan las quejas de un feligrés o el resongo del párroco, esos son los que saben la intrahistoria de cada parroquia. Y esos no son otros que los monaguillos, sochantres y sacristanes. Los curas también saben historias, pero tal vez son más reservados, a no ser cuando coinciden dos y no se entienden bien entre ellos. La mayoría del pueblo no llega a percibir las diferencias, pero los que andan entre roquetes, sobrepellices y sotanas sí que se enteran. Y más en aquellos tiempos de los que aquí se habla. Porque la sacristía de hace treinta o cuarenta años no se parece en nada a la sacristía de ahora. No hay que caer en la tentación de la nostalgia y pensar que lo bonito era lo de antes. Todas las cosas tienen su tiempo pero bueno es recordarlo. Antes las sacristías olían a sacristía: las paredes estaban impregnadas del olor a incienso y carbón. Las velas escurrían sobre los manteles y hasta le daban cierta belleza. Sonaba la campanilla en la misa y se cantaba un latín macarrónico que sólo sabían los curas, monaguillos y sacristanes.Yo también quise ser monaguillo, pero suspendí. El cura de mi parroquia, que vestía con sotana, bonete y dulleta, como aquí Don Ignacio, Don Manuel, Don Vicente o Don José Déniz, examinaba a cada chiquillo. Él decía “Dóminus vobiscum” y había que responder rápidamente “Et cum Spíritu túo”. Y como eran muchos los chicos que querían ser monaguillos, el más espabilado ganaba la “oposición”. Como yo no pude ser acólito, me quedé en cura que, aunque ustedes no lo crean, es un grado por debajo del de monaguillo. A los monaguillos, sacristanes y sochantres se les permitía alguna gamberrada, hablar y reírse en la misa, quedarse dormido en el sermón y hasta tomarle el pelo al cura. Estos en cambio tenemos que guardar las formas y portarnos bien hasta con los monaguillos.”

Jesús Vega Mesa

domingo, 30 de noviembre de 2008

Fiestas de bodas, santos y cumpleaños


Hoy les voy a contar cómo se vivía en Tamaraceite las fiestas de santos, cumpleaños o las celebraciones de boda. En cuanto al día de los Santos o cumpleaños de hace unos 50 años, se solía regalar una estampita que tenía el siguiente texto: “A Las Palmas fui tres veces en busca de una postal y no la pude encontrar como tú te la mereces. En tu onomástica tu amiga...”. Si no se podía comprar se sustituía ésta por una estampita de la iglesia o por un jaboncillo.
Fefina celebraba su cumpleaños con Vaya Vaya, Agua de Moya, Dropel, Nik, Royal Crown, 7Up, Sifón (cuando estaban mal de estómago) y gaseosa que funcionaba como bicarbonato.
Para celebraciones importantes eran las fiestas de San Lorenzo, incluso más que las de Tamaraceite. Pero según cuentan muchos de los tamaraceiteros de siempre, la fiesta de San Lorenzo lo “hace” la gente de Tamaraceite.
Una tradición para el día de las fiestas era estrenar ropa y zapatos. Manuel Cazuela recordaba que su madre le compró un “ropón” (batín), unos calzoncillos con tiros y unas alpargatas d goma que se las puso en Tamaraceite y cuando llegó a San Lorenzo tuvo que tirarlas porque las tachas se le clavaban en los pies.
Por último también en cuanto a las bodas había diferencias sociales como en cualquier pueblo. Sobre los años 50 las bodas más sonadas eran las de las hijas de Juan Suárez ya que venía gente de Las Palmas. Las mujeres con sus grandes pamelas, las celebraciones con orquesta incluida y Nazareno dirigiendo el tráfico, eran estampas que muchos recuerdan. Hay que recordar que las celebraciones de boda era para la gente más pudiente. El resto se conformaba con matar una gallina, un conejo si lo tenían, dulces y galletas y para beber vino tinto, anís de El Mono y sidra La Asturiana. La foto de Manuel cazuela como la de muchos de nuestro pueblo fue muy sencilla, después de la celebración del sacramento del matrimonio se iban a casa de la suegra y ponían unos refrescos y un tentempié para los más allegados. En la boda de Manuel y de Carmela hubo una anécdota que recoge esta imagen. Manuel se compró en Las Palmas unos zapatos que no se probó hasta el mismo día de la boda. Cuando se los fue a poner los dos eran del mismo pie. Manuel para no hacer un feo y como era todo un campeón aguantó la boda con los dos zapatos del mismo pie, pero cuando llegó a casa y las fotos para la posteridad se la hizo con las zapatillas de casa.

lunes, 24 de noviembre de 2008

La Adoración Nocturna


La sección de la Adoración Nocturna de Tamaraceite fue inaugurada en la noche del 7 al 8 de diciembre de 1960, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, siendo párroco D. Ignacio Domínguez y quedó constituida con treinta y cinco adoradores, todos varones. El Consejo creado lo formaban las siguientes personas:
Presidente: D. José Arias Martínez
Vicepresidente: Don Francisco Lorenzo Labrador
Secretario: Don Antonio Ojeda Rodríguez
Tesorero: Don Manuel Sosa Martín
Vocales: Don Manuel Pérez Navarro y D. José Juan Betancor Rodríguez.
Jefe de Turno: D. José Penichet Guerra
Secretario del Turno: D. Ismael Turkemán Santana.
Aunque la inauguración fue en diciembre, el acta de acuerdo de constitución fue el 26 de septiembre del mismo año en reunión convocada por D. Ignacio Domínguez Domínguez y con asistencia de D. José Penichet Guerra, D. Manuel Acosta Cabrera, D. Pedro González cabrera y D. José Hernández Rodríguez.
En la actualidad, la Adoración Nocturna continúa reuniéndose cada mes para adorar al Santísimo. Desde hace algunos años, pueden pertenecer a este grupo tanto los hombres como las mujeres.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Asociación de la Medalla Milagrosa


En la parroquia de San Antonio Abad de Tamaraceite, a 13 de noviembre de 1938, Tercer Año Triunfal, se reúne en el salón mayor de la sacristía de esta Iglesia la nueva Junta Directiva de la Asociación de la Medalla Milagrosa, para dar comienzo al funcionamiento de esta piadosa asociación. Asisten las personas reseñadas que han sido nombradas a tal efecto por el Vble. Sr. Cura Párroco Don Manuel Rodríguez Falcón, Presbítero:
Presidenta: María Dolores Travieso Guerra
Vicepresidenta: María Dolores Monzón de Rodríguez
Tesorera: Josefa Henríquez Guinar
Vocales: Cesárea Guerra de Afonso, Polonia Santana de García, Mª Nieves Acosta Cabrera y Pino Viera Hernández.
Secretaria: Carmen de Aguilar Marrero
Siendo las cuatro de la tarde, presidiendo el Vble. Sr. Cura Párroco y previa la lectura y rezo de las preces del reglamento expone el fin y el objeto de esta asociación y que no estaba erigida canónicamente en esta parroquia privándose así de innumerables gracias y privilegios: que en su virtud había hablado con el R.P. Superior de los Paules de Las Palmas quien le había facultado para la erección y que, desde este momento, quedaba erigida canónicamente la Asociación de la Medalla Milagrosa en esta parroquia, estando únicamente pendiente de que el Director Nacional enviase la Patente: añadió que convocaba a estas personas distinguidas de la parroquia para que formasen la primera directiva y que desde este mismo momento quedaban posesionadas de sus cargos.
El venerable Sr. Cura Párroco concede la palabra a la Srta. Presidenta y esta da las gracias en nombre propio y de las de la Junta por la distinción. Añade que está próximo el día de la Inmaculada, día en que siempre se ha celebrado esta devoción, acordándose que siempre se siga celebrando dicho día y que este año se procure dar el máximo esplendor. Que la novena empiece el 29 de noviembre y que se invite a las escuelas nacionales para darle el mayor realce. La Srta. Vicepresidenta propone que venga a predicar el Rvdo. Padre Sordo, redentorista, y se acepta por unanimidad y queda comisionado el venerable señor Cura para invitarle.
La señorita Tesorera propone que la celadora de los Coros de la Visita domiciliaria recorran las casas de las socias para la limosna anual y así sufragar los gastos y que, para mover la generosidad, podía regalarse un libro de la Visita domiciliaria a aquellas que diesen una limosna o cuota de una peseta y así se acuerda.
El Sr. Cura propone la reorganización de los Coros y dice que tiene noticias de que su funcionamiento no es regular y se comisiona a la Srta. Presidenta para que reorganice los coros e incluso pueden traer a la próxima reunión para su aprobación .
Por último, con entusiasmo de toda la Junta, se acuerda poner todo el interés en darle solemnidad y realce a esta novena nombrándose para el adorno del altar a las srtas. Presidenta, secretaria y Tesorera y cuya intención es pedir la paz de nuestra patria y por las necesidades espirituales de esta parroquia.
En la siguiente reunión, que tuvo lugar el 13 de enero de 1939, se hace constar el agradecimiento a los señores curas de Guanarteme, Don Andrés de la Nuez y San Lorenzo, Don Abraham González por su cooperación en la novena de la Milagrosa, en la que cada uno predicó tres noches.
El último párrafo del acta, dice textualmente: “Expone el Sr. Cura que debe terminar la largueza y generosidad de la asociación mandando a celebrar misas por todos los difuntos de los familiares de la asociación y se acuerda que, en lo sucesivo, se diga una misa mensual que será la misa primera del segundo domingo aplicada por los difuntos de los socios que pongan limosna en la urna”.

(Tomado del Libro de Actas de la Asociación )

sábado, 8 de noviembre de 2008

Los Covina


Este grupo de amigos comenzó siendo una rondalla de guitarras y timples al que se le unía el violín de Martín. Eran doce por esta época entre los que estaban Manuel Almeida, Santiago Falcón, Juan Santana, Peregrín Medina, Santiago Tejera, Martín Guerra, Manuel santana, Paco Hernández y Jerónimo del Río. Ensayaban en la casa de Don Prudencio Medina y hacían pequeñas fiestas a nivel local. Cuando necesitaban dinero aprovechaban las fiestas en casas de señores de dinero y empleaban lo que ganaban en comprar cuerdas e instrumentos.
Más tarde pasaron a llamarse Rondalla Domeq para cinco años más tarde cambiar a Rondalla Terry sobre el año 1962. En la Rondalla Domeq estaban Francisco Tejera y Alicia García y Cruz como vocalistas. Era un grupo de “pulso y púa”, sin instrumentos electrónicos. Iban a tocar bailes por esta época a Marzagán y La Atalaya y en más de una ocasión tuvieron que actuar a la luz de los carburos porque no había luz.
Cuando comenzó la música moderna decidieron comprar una batería que la tocaba Del Río. Luego otro se compró la guitarra eléctrica, otro el bajo, etc. y así comenzaron a ser oídos por toda la geografía insular ya con el nombre de Los Covina, que viene de una marca de vinos que procedía de la Península y que traía Rafael Herrera a su tienda.
Empezaron con un órgano pequeñito y una guitarra eléctrica traída de Holanda por Sergio Artiles y que compró Martín. Hacían los tradicionales asaltos en la Sociedad de Tamaraceite y que eran de 7 a 10 de la noche. Luego fueron comprando instrumentos nuevos, amplificadores, columnas, etc. Hay que señalar que fue uno de los primeros grupos en incorporar la música electrónica ya que la mayoría de las orquestas eran de instrumentos de viento.
Los Covina le dio el relevo a otras orquestas famosas de la época como Los Mejías o La Tropical. Solían tocar jueves, viernes, sábados y domingos y la dirección artística y económica corría a cargo de Paco Hernández que se encargaba de los contactos con las salas, de los contratos y de cobrar y pagar. Llegaron a tener compromisos de dos años con algunas salas de fiestas y fueron a Lanzarote y Fuerteventura. Otros grupos de esa época eran Los Sotos de Gáldar, Los Garajos de La Aldea, Hispania y algo posteriores los Blue Star que tenía algunos componentes de Tamaraceite como Berto Sánchez, Paco Roque, Nelson, Elías y otros. Ellos tocaban en La Carbonera, en Tenoya, por 500 ptas. el baile y el transporte era Alfonso el panadero que les cobraba 100 ptas. por viaje.
Muchas son las anécdotas que tiene este grupo carismático que llegó a cobrar 250.000 ptas. por baile en sus últimos tiempos, como la caída del escenario en plena actuación o el tener que cargar los instrumentos varios kilómetros porque el coche no podía con todos.
Espero que estas líneas sirvan para recordar una época que en lo musical sí que podríamos decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, o por lo menos “distinto”.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Los funerales y los entierros en Tamaraceite


Los funerales eran más caros o baratos dependiendo de la hora, que podía ser a las 9 ó a las 10 de la mañana, ya que por los años 40 no había misas por la tarde. También dependía de que fuera una misa de tres curas o de uno solo. Los lunes siempre había funerales. Antes del funeral se hacía un canto desde el coro junto con los curas. Luego estos iban a la sacristía, se ponían la casulla y dalmáticas y empezaba la misa. Don Juan Suárez, el del molino regalaba a la parroquia la harina de las hostias. Los monaguillos vigilaban para, a escondidas, tomar cada uno un poquito de vino de misa. Luego se les abría el apetito y la sobrina de don Ignacio solía darles pan blanco bizcochado.
En la época de D. Manuel, se traía el vino de casa Micaela, que lo regalaba a la iglesia y las hostias se traían de las Adoratrices, en la calle Los Reyes. En Semana Santa se quitaban los santos y, en los huecos, se ponían cortinas de color violeta. En aquella época la iglesia estaba en obras y los santos se colocaban en el pasillo frente a la sacristía. El lugar donde los monaguillos guardaban las sotanas era un entresuelo de madera, subiendo las escaleras y sin luz. Debían subir a colocarlas, pero como les daba miedo la oscuridad, ellos las tiraban y, al día siguiente con la luz del sol, las colocaban. Estanislao era más valiente y entró. Un día uno de ellos se puso detrás de la imagen de San Fernando, cogió la espada de madera y se la clavó a Tani. Este, del susto cayó al suelo sin conocimiento. Tuvieron que llamar a Doña Lola, la mujer de don Raimundo, para darle agua y azúcar...
En aquella época, los curas tenían mucho poder, aunque era más bien respeto, dicen, como a los maestros. Don Lorenzo el maestro cogió un día a uno de los indianos que resulta que estaba un día jugando con las sillas que tenían por debajo diez travesaños para mantenerlas y metió la cabeza por allí y se quedó atascado. Don Lorenzo veía que la silla se movía sin que hubiese nadie y se acercó a ver. Asombrado levantó la silla y vio que el niño estaba colgado por la cabeza.... Otro día cogió un tintero de los que se ponían en la mesa. Chano cogía las moscas y las botaba. Con las piernas le diio al tintero y lo manchó todo negro y Don Lorenzo le pegó.
En un entierro estaba lloviendo mucho y Cazuela tenía su paraguas y uno de los “Besneque” le pidió que lo dejara meterse debajo. Cuando llegaron a San Lorenzo, Manuel iba mojándose todo y el otro tenía su paraguas....
Los tres primeros entierros a que hace referencia el primero de los Libros de Defunción de la Parroquia son éstos:
José Monzón Gil, hijo de Antonio y Ana, que falleció el 21 de diciembre de 1937.
María Lourdes Cárdenes Almeida, que falleció el 8 de enero de 1938.
Herminia Santana Tejera, hija de Tomás y María del Pino, que falleció el 17 de enero de 1938.

martes, 28 de octubre de 2008

Los "finaos" y el Rancho de Ánimas


Con la palabra Finaos, que en realidad es Finados que significa "persona muerta" o "difunto", se hace referencia en muchos sitios de Canarias, a una fiesta popular que se celebra la víspera del día de todos los santos, el 1 de noviembre. La tradición de los finados era, eminentemente, familiar. El día de los finados se celebraba el 2 de noviembre. La víspera de ese día, la mujer de mayor edad de cada familia recordaba a los muertos, los finados, los que habían llegado a su fin. La madre o la abuela contaba anécdotas de los finados de la familia y los hacía presentes con sus palabras. El baile de taifas se realizaba el día anterior a los difuntos, empezaban a las nueve y terminaban a las doce, pues había que respetar el día de los difuntos que se celebraba al día siguiente. La fiesta hoy consiste en acudir con trajes tradicionales y consumir castañas asadas, beber anís, ron miel y reunirse con amigos y familiares, también se celebran bailes de taifas a partir de las 21:00 horas.

El Rancho de Ánimas por su parte está formado por un grupo de hombres y dirigido por un “ranchero Mayor”. Su fin es mantener el culto piadoso por las personas fallecidas. Iban por los campos cantando y recogiendo dinero, que luego entregaban para la celebración de misas por las ánimas. Suele comenzar el 2 de noviembre con una ceremonia en que se comen frutos: nueces, castañas, etc. Desde esta fecha y durante dos o tres meses se reúnen en distintos lugares para entonar sus endechas –en octosílabos- y coplas en hexasílabos, dedicados a varios temas: tema de las ánimas; tema de un difunto concreto; temas de milagros o historias de santos.

lunes, 20 de octubre de 2008

Tamaraceite en el sur de EEUU


Hacia finales de la década de 1720 y principios de la siguiente grupos de isleños poblaron y colonizaron diversos puntos de Tejas, en donde fundaron ciudades como San Fernando, Galveston, Valenzuela y San Antonio. A partir de 1740 y por una década se programó el trasvase de quinientas familias canarias hacia Florida, a razón de no más de cincuenta familias por año. Se trataba de familias campesinas, conocedoras de las labores agrícolas a las que se proporcionaban semillas para una o dos cosechas, animales, tierras y franquicias para la exportación de productos agrarios a los puertos del norte y el sur de la América española. Se alentaba así la emigración a unas tierras sobre las que, además, se informaba de su gran fertilidad.

Fue en 1736 cuando se aplicó la primera dula para la distribución de las aguas del río San Antonio. En el desarrollo de aquella normativa en el sistema de irrigación jugaron un papel especial el colono Antonio Rodríguez y el gobernador Carlos Benítez. Antonio Rodríguez, uno de los fundadores de San Antonio, era natural de Tamaraceite (Gran Canaria), donde muy joven había trabajado con su padre en las actividades de riego y de reparación de acequias. Antonio Rodríguez tenía 18 años cuando llegó a San Antonio. Fue nombrado mayordomo de la nueva villa. Este cargo le responsabilizaba de la administración de los fondos públicos y de la supervisión de las obras públicas, materia en donde pudo aplicar los conocimientos que sobre los sistemas de irrigación llevaba desde su isla natal. Por otro lado Carlos Benítez Franquis de Lugo, natural de la Orotava (Tenerife), fue gobernador de Tejas en 1736 - 37 y en tal desempeño decidió la puesta en práctica de la primera dula para la distribución de las aguas del río. El hecho de que la correspondencia de una dula con un día de agua en San Antonio sea semejante a la costumbre de Tenerife permite pensar en la participación de este gobernador canario en la institucionalización de la distribución de las aguas durante los primeros años de la colonización. Así había comenzado un singular capítulo de la presencia de los isleños en lo que hoy es el sur de los Estados Unidos. Sus costumbres y, en este caso, su aportación en los procedimientos de irrigación de aquellas tierras, significaron una contribución cultural para la sociedad colonial de San Antonio e incluso para la ciudad de San Antonio de Tejas de nuestros días, en donde viven importantes grupos de descendientes de canarios con sus raíces bien definidas.

Fuente: Revista Aguayro

miércoles, 15 de octubre de 2008

Las Misiones

Siempre suele recordarse con entusiasmo el paso de los misioneros que ha servido para la renovación espiritual de los feligreses. A continuación les trascribo algunos documentos de las primeras misiones. La primera que se dio en Tamaraceite fue en 1961, y el obispo Pildain escribe una carta a los vecinos en estos términos:
A nuestros muy queridos hijos en Jesucristo, los feligreses de la parroquia de San Antonio Abad de Tamaraceite: salud y bendición.
Mis muy queridos hijos: En nuestra solicitud por salvar vuestras almas, según nos lo exige nuestro cargo pastoral, queremos haceros participantes de las gracias de una misión.
Y accediendo a la súplica de vuestro celoso Pastor os enviamos al R. P, Manuel Coello, Florentino Meneses y José Herrera de la Congregación de la Misión, fundada por San Vicente de Paúl y a los reverendos D. Vicente Rivero, Don Olegario Peña y Don Manuel Hernández, sacerdotes de nuestra Diócesis de Canarias. Por las presentes, Nos les concedemos toda nuestra autoridad para predicar en nuestro nombre la palabra divina durante todo el tiempo preciso para el bien de la misión.
Les autorizamos para bendecir al pueblo con el santísimo sacramento y para todas las ceremonias de uso en sus Misiones y que ellos juzguen útiles y convenientes (....) dado en nuestro palacio episcopal de Las Palmas de Gran Canaria, a cuatro del mes de julio del año del Señor de mil novecientos sesenta y uno.
Con motivo de esta misión, el párroco de San Antonio Abad, D. Ignacio Domínguez, escribió al alcalde en una carta fechada el 21 de junio:
Estimadísimo y respetable Sr. Alcalde: Al acercarse la GRAN MISIÓN en esta parroquia de San Antonio Abad y en sus pagos, me es grato ponerlo en su conocimiento, rogándole que asista personalmente o por medio de un representante al recibimiento de los Padres Misioneros que será, (D. M.) a las siete de la tarde del día 4 del próximo mes de julio y a la clausura de la misma el 16 del mismo mes.
Para que todos los fieles puedan aprovecharse de este inmenso beneficio del Señor, se establecerán en la parroquia cuatro centros misionales: dos en el casco de la población; uno, en la capilla del cementerio de san Lázaro, si V. E. lo permite y otro en el almacén de D. Juan Martel Navarro, en Las Torres. Para ello vendrán siete padres misioneros: uno de la península, dos de Tenerife y cuatro de esta capital.
Como podrá observar una propaganda a fondo, el transporte de los misioneros, la estancia en esta parroquia durante doce días ocasionará cuantiosos gastos.
Confiando en la comprensión de V. E. ante el inmenso beneficio que se hará a los ciudadanos de este sector del Municipio, me permito suplicarle la ayuda económica que le sea posible, seiscientas sillas, a poder ser gratuitamente, y la estancia de un guardia junto al almacén de D. Juan Martel en Las Torres, en las horas de 19,30 a 21,30, para impedir que alguien pueda causar daño en los árboles frutales junto a este centro de Misión.
Pero D. Ignacio no sólo escribió al alcalde. A las personas más pudientes solicitó ayuda para las misiones. En una carta a D. Domingo Betancor Suárez le dice: ...que, como usted sabe, esta población necesita una sacudida a fondo. A ver si con la gracia de Dios logramos que despierte del materialismo e indiferentismo en que se encuentra. Al acercarse el acontecimiento más grande de la parroquia de Tamaraceite, pues por primera vez en la historia de la misma, siete misioneros en distintos centros la misionarán por espacio de doce días consecutivos, me permito pedirle un coche para instalar en él un equipo de altavoces y hacer la propaganda por todos los rincones de la parroquia.
A los empresarios les escribió también una carta solicitando permiso para que permitiera a los trabajadores de la empresa asistir a los dos actos más importantes de la Misión el primero a las cinco y media de la mañana y el segundo a las 8 de la tarde: Estoy seguro que, por una hora que pierdan cada día de la Misión no se perjudicará en gran cosa. Y si en algo se perjudica en lo material, son tan importantes los bienes espirituales, que durante los siete o diez años que se tarde en celebrar otra Misión, los recuperará con creces.
La Misión comenzó el día 4 de Julio de 1961. Un poco antes de las ocho de la tarde, los misioneros fueron recibidos en El Puente donde “se había congregado una gran multitud, sobresaliendo los niños de las escuelas portando banderitas de papel, que prorrumpieron en vítores y aplausos cuando los sacerdotes se inclinaban reverentes ante el crucifijo. Luego caminaron hasta la plaza y, desde el balcón de la casa de Don José Villegas, el párroco dio la bienvenida a los misioneros. A continuación se organizaron los cortejos procesionales hacia cada centro misional:
Los del Cardón y Las Torres, con el P. Coello y D. Vicente Rivero.
Los del cementerio, con D. Olegario Peña.
Los de La Milagrosa, con el P. Gómez y D. Manuel Hernández
En el centro parroquial quedaron el Padre Meneses y el P. Marcos
Al Rosario de la Aurora, a las cinco de cada mañana y a la conferencia de la tarde asistían cada día unas trescientas mujeres y un poco menos de hombres.
En los años 90, siendo párroco D. Olegario Peña, hubo de nuevo misiones populares que se dieron en todos los barrios de la Parroquia. Los Padres Redentoristas fueron los encargados de predicar la misión.

viernes, 10 de octubre de 2008

Tamaraceite también fue emigrante


La emigración es un fenómeno que afectó a muchas familias tamaraceiteras o tamaraceitenses como dice nuestro buen amigo Antonio Ojeda.
La gran expansión económica y la oferta de empleo en algunos países como Brasil y Venezuela en los años 50 y 60, hizo necesario que hubiera que recurrir a la mano de obra extranjera para poder atender esta demanda que, por su peligrosidad o peor sueldo, no era atendida por los propios del país.
A principios de los 50, muchos de los tamaraceiteros como Francisco González, Andrés, Facundo y Suso Bolaños, Santiago Ramos, José Juan Arencibia, José Manuel Tejera, etc. tuvieron que emigrar a países sudamericanos, sobre todo a Venezuela y cuando esta cerraba sus fronteras, a Brasil, en busca de un trabajo que en Gran Canaria no encontraban. Allí llevaron a cabo actividades laborales en los niveles inferiores de la industria y de los servicios, peonaje industrial, construcción, hostelería, servicio doméstico, etc.
Esta emigración de mitad de siglo contribuyó en algunos de nuestros vecinos a traer un dinero y adquirir experiencia que aquí en la isla era imposible de conseguir.
Tamaraceite pasó con los años de ser un pueblo emisor de mano de obra hacia otros lugares a ser un lugar receptor de mano de obra y de personas que trabajando en otro sitio y procedentes del campo (Artenara, Teror, etc.), se asentaban en esta zona por su cercanía al centro de trabajo.
Vivir en Tamaraceite por los años 50 era duro, había que levantarse dos horas antes para ir a trabajar hasta Guanarteme y volver caminando si no había dinero. No se ganaba mucho, los domingos se iba a la plaza, al cine, el que tuviera dinero o a casa de don Santiago el Grande en La Montañeta para ver “Los Cristobalitos”, títeres que hablaban detrás de unas cortinas de sacos de guano.
Irse a trabajar a Venezuela o a Brasil no fue fácil ya que “la tierra arrastra”. Pero muchos de nuestros paisanos sí que lo hicieron y la verdad, con bastante suerte. Barcos como “El Lucania” italiano, y cuya travesía duraba 7 u 8 días, “El Entrerríos”, carguero argentino acomodado para emigrantes en el que había barracones donde dormían más de 40 personas los 12 días que duraba el viaje o “El Cabo de San Vicente”, fueron los nombres de algunas de las embarcaciones que hasta allí los llevaron.
Los papeles los arreglaba “La Emigración Católica” que estaba situada en la iglesia de El Pino, en el Puerto. Costaba unas 4.000 ptas. irse a Brasil, se pagaba la mitad aquí, antes de zarpar y el resto al llegar allá. Manolo Falcón, Martín, Colín de las Torres, Ramón Beltrán, Minguillo y Paco fueron algunos de los que se fueron para allá.
Sao Paulo y Río de Janeiro fueron las ciudades brasileñas que acogieron a los hermanos Bolaños, donde empezaron ganando unas 200 ptas. a la semana.
Andrés a los ocho meses de estar en Río se fue a Sao Paulo, donde lo empleó el embajador de España en Río. Ya en Río comenzó a trabajar de sastre. Allí estuvo tres años trabajando para después irse a Venezuela. Andrés aprendió deprisa el portugués. En Sao Paulo le llamaban “carioca” porque hablaba portugués como los de Río. Allí conoció a Ademir, futbolista de la selección brasileña que eliminó a España del campeonato del mundo.
Facundo, su hermano, llego a tener a 200 personas trabajando a su cargo y empleó a Paco, José Manuel y a Minguito entre otros.
Santiago Ramos se fue a Venezuela cuando tenía un buen trabajo, en la oficina de los González, pero quería progresar. Empezó trabajando en una carpintería, luego pasó a ser chofer en la embajada de Caracas hasta que se compró un camión y se dedicó al transporte del jugo “Yuquerí” y de chatarra. Más adelante se compró un taxi y se dedicó en su tiempo libre, los domingos, a trabajar con el coche para ganar más dinero y poder enviarlo a su familia.
Todavía recuerda algún momento entrañable de su estancia en Venezuela: “fue cruzando el lago Maracaibo cargado de Yuquerí, vimos un petrolero llamado Tenerife, al ver el nombre e ir algunos canarios conmigo comenzamos a saludarlo, cuando el barco nos respondió al saludo con la sirena, no pude contener las lágrimas”.
Para ahorrar dinero Santiago Ramos dice: “sólo fui al cine una vez en mi estancia en Venezuela porque quería ahorrar para mandarlo para Tamaraceite. Como los fines de semana no había transporte con el camión, me compré un taxi para ganar unos bolívares”.
Muchos de ellos recuerdan todavía hoy, momentos en que la emoción les embargaba al oír hablar de Tamaraceite o hacerlo con sus seres queridos. Manuel Cabrera Rivero, conocido por Macriver, jugó un papel importante de enlace entre los que tuvieron que emigrar y sus familias en el pueblo. Adoración se acuerda de hacer cientos de kilómetros para ir a hablar con su familia por una emisora de radioaficionado. Sus padres estaban con Manolo Macriver y ella no pudo articular palabra.
Finales de los 60 y principios de los 70 fueron los años de la vuelta. Al llegar se encuentran con otro Tamaraceite: “había más coches, más trabajo, sobre todo en el puerto, haber ido para allá nos abrió muchas puertas aquí”.
Sin duda que la experiencia es un grado y la vivida por estas personas, como la de muchos otros que aunque no aparecen recogidos en este blog sí que los tenemos muy presentes, fue algo que los marcaría para toda la vida.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Tamaraceite lloró a Don Ignacio


De impresionante cataloga la despedida el periódico El Eco de Canarias del miércoles 13 de octubre de 1971, de manos de su corresponsal por aquella época Don Antonio Ojeda, del que hasta aquellos días había sido su cura párroco Don Ignacio Domínguez. Si impresionante fue la despedida, igual lo fue la recepción de sus restos mortales en la iglesia de Tamaraceite que estaba abarrotada para recibir al que hasta ese momento había sido su párroco. A la misa asistió el Vicario General Don Vicente Rivero, asistido por el párroco suplente don Carlos Ruiz. A la semana siguiente fue el funeral que fue oficiado en esta ocasión por el Obispo de la diócesis Monseñor Infantes Florido. Años más tarde fueron trasladados sus restos hasta la iglesia parroquial donde reposan desde entonces. En la imágen podemos ver uno de los artículos del desaparecido Eco de Canarias sobre este hecho que conmocionó al Tamaraceite de aquellos años.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Los "personajes" de mi pueblo de Tamaraceite


De todos es sabido que la historia de un pueblo en buena parte la hacen los personajes conocidos por todos, bien sea por su profesión, por su condición social, por su apodo, por su carácter o por sus hazañas. Es muy difícil mencionarlos a todos pero sí vamos a tratar de recoger a la mayoría de ellos, esperamos sepan disculpar nuestro desconocimiento.
Tamaraceite ha visto como algunos de sus habitantes han sido pequeñas estrellas del fútbol, ese deporte que en los últimos años ha experimentado un gran auge con fichajes multimillonarios, impensables tiempos atrás, cuando por entonces se podía hacer por 25.000 ptas. como mucho. Toda una fortuna. Pero nuestras estrellas no cobraban un duro como José “el Cabuco”, quien participó en un campeonato organizado por La Falange y en el que quedaron campeones en el Campo España, Lorenzo García “el Blanco”, que jugó en el Porteño, Antonio “el Morris”, en el Marino, el padre de Rafael “el pintor” que fue portero del Victoria, y otros como Rafael Angulo o Juanito Vargas. Juan Guedes que jugó en la Unión Deportiva Las Palmas, sí que llegó a ser profesional del fútbol, cosechando éxitos a nivel nacional e internacional.
La cuna de estas estrellas del fútbol era el campo donde ahora está el colegio Adán del Castillo. Allí se organizaban grandes torneos de aficionados con una gran afluencia de público al que no faltaba la madre de Salvador “el Veneno” con su carrito de chochos y chuflas y todos los chiquillos tras ella para que les dejara empujarlo.
Siguiendo con el deporte hay que nombrar a los hermanos Montesdeoca que han participado en las Olimpiadas, campeonatos del mundo y otros eventos cosechando grandes éxitos para el deporte nacional e insular.
Y si hubo deportistas que destacaron a nivel nacional, también hay artistas que brillaron con luz propia, entre los que destaca por encima del resto Jesús Arencibia. Nació en Tamaraceite en 1911, maestro. Recibe clases de pintura con Lía Tavío e ingresa posteriormente en la Escuela Luján Pérez. En 1947 concluye la carrera de Bellas Artes y combina la pintura y la labor docente en buena parte de su vida.
Su primera exposición individual fue en 1934 en el Círculo Mercantil, a partir de ahí comienza a evolucionar su estilo y su técnica, pasando por diferentes etapas que finalmente le conducen al muralismo, siendo su principal obra la realizada en la iglesia de San Antonio Abad de Tamaraceite dedicado a la memoria de su madre. Pintor que sentía especial atracción por los pies y las manos de la gente, pero sobre todo por la gente del pueblo que le servía de modelo para sus diversas obras. Las manos de Mateo o de Antonio “el padrino” aparecen en el mural de la iglesia de San Antonio Abad, aunque también está Juan Francisco Afonso, su madre y hasta él mismo en un autorretratro. Sus modelos más conocidos fueron Chona “la Negra”, María Rodríguez, Rosarito, Modestita o Manuel “Cazuela”.
También hay que destacar a otro personaje que marcó mucho en la historia de Tamaraceite, Antonio Arencibia, al que vemos en la fotografía. Hombre polifacético donde los hubiera, pintor, compositor, restaurador, escultor, poeta, historiador y diseñador. Hay que destacar que los retablos de la iglesia de Tamaraceite fueron diseñados por él.
Su labor docente se centra en institutos de Tenerife y Gran Canaria ejerciendo como profesor de Lengua y Literatura. Nos dejó algunas obras como “Las voces de mi camino” y “Hablas de mis manos” en poesía, la novela “Tigotán” y la obra teatral “Factum Redentorum”.
Un artista más reciente pero no por ello igual de relevante es Juan Alberto Díaz. Una de las personas que más ha pintado sobre Tamaraceite, profesor de dibujo en diversas academias y en la Universidad Popular. Hijo de maestro Juan Díaz y de Mariquita González, conocida ésta por ser la impulsora de la Compañía Lope de Rueda.
Si artistas son los escritores y pintores, no podían faltar en este libro los actores y actrices. Los personajes de las comedias de la Compañía Lope de Rueda, dirigida por Don Raimundo fueron Mary Afonso, Maxi González, Suso Cabrera, Pepe Bolaños, Tiburcio, Martel, Pepe González, Maricarmen y tantos otros.
Personajes relacionados con el Cine Galdós son muchos pero hay que destacar a Miguelito García que era el que ponía las películas. El primer dueño del cine fue José Cruz, luego lo compró la familia Marrero. Los palcos situados en la parte superior eran reservados para el cura y para la gente de El Puente, pues de allí era José Cruz. Pero no sólo pasaban películas, los lunes había desfiles de variedades. Una de las artistas que destacó con luz propia fue Tere Robaina “la Bomba”.
Cuando no se iba al cine se iba a los bailes de la Sociedad, que tuvo diferentes presidentes como Antonio Cabrera, Don Félix, Cristóbal Ramos, Manuel Calcines, Santiago Hernández, Juan Díaz, Andrés Bolaños, José Tejera, Sixto Ojeda, etc.
Personajes carismáticos de la posguerra fueron los guardias, siendo muy conocidos entre la gente del pueblo. Blasito de Tenoya, Juan Vargas, Tomás, Nazareno, Dionisio, el sargento Nicolás, Juan Santos y el cabo Fernando, que vendía chorizos aunque estuviera de servicio.
Y hablando de vender quién no recuerda las famosas “tiendas de Aceite y Vinagre” y a sus propietarios: Mariquita Serapita, Mariquita Coello, Lorenzo “el Titino”, Pilarito, Carmita Déniz, Isabelita “la Barbera”, Pedro Acosta, Luisito Falcón y Juanita Pérez fueron algunos de los más conocidos.
También es importante recordar a personajes relacionados con la política y con el viejo Ayuntamiento de San Lorenzo. Agustín Betancor, Juan Suárez y Juanito Ramírez fueron algunos de los alcaldes que llevaron las riendas de estas tierras hasta el año 40 en que se agrega al Ayuntamiento de Las Palmas. El primer concejal de Tamaraceite, cuando ya se produce la agregación fue Santiago Hernández.
En lo que respecta a la educación, la figura del maestro era entrañable. Aunque no tuviese la titulación si poseía conocimientos suficientes se le encomendaba esta función. Destacamos a Don Lorenzo, Don Santiago, Andrecito, Chita, etc.
En la rama sanitaria podemos encontrar a los médicos Don José Hernández, Don Antonio Machín y Don Aurelio. Entre los practicantes señalar a Don Félix García Toledo, que no tenía horario y siempre estaba dispuesto. Hay otros nombres como Don Santiago García, Don Alfredo y más tarde José Ramón, el hijo de Ramoncito “el de los ciegos”. Y cómo no en este apartado hay que poner en mayúscula a la figura de la partera ya que hasta los años 60 las mujeres no iban a la clínica a dar a luz. Si la criatura venía bien las mujeres esperaban en casa hasta la llegada de la partera, pero, si por el contrario, venía de nalgas se buscaba corriendo un coche para ir a la clínica. Ese coche solía ser el de Perico “el gago”, el taxista. No eran numerosas las clínicas por aquel entonces, estaba la de “urgencias” y la del “seguro”, la de Lugo y San Donato, cuyas condiciones higiénicas no eran de las más deseables. Entre las parteras destacamos a Mariquita García, Encarnacionita, Mariquita Rodríguez y Cesarita Alonso.
Luego existían otros personajes más variopintos, así podemos señalar a Fernando Villegas que organizaba una fiesta todos los años con motivo de su santo e invitaba a sus tocayos. Felipito, el chófer, siempre bien vestido con su uniforme, José “Padre Dios”, tostador del molino de Antonio Juan Suárez, los niños se ponían firmes a su paso creyendo que era realmente Dios. Lolita Vizcaino y Julita eran quienes hacían el traje a muchas novias del pueblo.
Mención aparte merece Manuel Cabrera Rivero (EA8CI) radioaficionado y empresario, marcó un hito en Canarias al fundar una empresa conocida en toda Gran Canaria como Macriver.
Otros personajes dignos de mencionar, son el arzobispo de Sucre Jesús Pérez Rodríguez, Manolito “el Herrero”, Antonio “el Padrino”, Agustín “Murillo”, ...

Los curas de Tamaraceite


Aunque desde el año 1896 aparecen curas encargados o capellanes de Tamaraceite, hasta la fecha solamente han sido diez los sacerdotes con nombramiento de Párroco, teniendo en cuenta que la parroquia de San Antonio Abad fue creada el 8 de diciembre de 1937.
Esta es la relación de párrocos:
1. Don Mariano Hernández Romero (Diciembre 1937-Marzo 1938)
2. Don Manuel Rodríguez Falcón (Marzo 1938- Octubre 1944
3. D. Vicente González García (octubre 1944-Enero 1953)
4. D. Pedro Castellano Molina (Febrero 1953-Octubre 1955)
5. D. Ignacio Domínguez Domínguez (Octubre 1955-Junio 1971)
6. D. Pío Luis García Marrero (Junio 1971-Octubre 1979)
7. D. Manuel Acosta Henríquez (Octubre 1979-Septiembre 1982)
8. D. Olegario Peña Vega (Septiembre 1984-Septiembre 1994)
9. D. Jesús Vega Mesa (septiembre 1994- septiembre 2008)
10. D. Cristóbal Déniz (septiembre 2008-........)
Pero, además de los párrocos, otros sacerdotes han realizado tareas pastorales en Tamaraceite con nombramiento de capellán, coadjutor o adscrito. Antes de ser parroquia, hubo al menos nueve capellanes: D. Jacinto Falcón Navarro (1896-1903), D. Ceferino Hernández Rodríguez (1903-1910), D. Marcelino Quintana Miranda (1910-1918), D. Manuel Socorro Pérez (1918-1919), D. Pedro Hernández Benítez (1919-1933), D. José Cárdenes Déniz (1933-1935),D. Abrahán González Arencibia (1935-1936), D. Manuel Alonso Luján (1936) y D. Mariano Hernández Romero (1936, hasta su nombramiento de párroco en 1937).
Otros sacerdotes se encargaron de la parroquia de Tamaraceite en pequeños períodos de tiempo o colaborando con el párroco como coadjutor, vicario o adscrito. Esta es la relación:
D. Gregorio Florencio Rodríguez Artiles (vicario: 1942-49)
D. José Déniz Montesdeoca (Vicario: 1944)
D. Juan Morales Sánchez (encargado: 1955)
D. José Suárez Florido (Vicario: 1966)
D. Manuel Guerra González (Encargado: 1966-67)
D. José Manuel Naranjo Sosa (Vicario:1967-68)
D. José Perera Rodríguez (Vicario: 1967-68)
D. Gerardo Larrea Lafuente (Encargado:1971)
D. Carlos Antonio Pérez Hoyos (Encargado: 1971)
D. Bartolomé Santana Sánchez (Vicario:1973-76)
D. Francisco Cabrera Suárez (Adscrito: 1979-1982)
D. Cristóbal Díaz Rodríguez (Vicario: 1980-1982)
D. Pedro Galván Vega (Adscrito:1984-1992)
D. Miguel Lantigua Barrera (Adscrito: 1994- 2007)
D. Norberto Medina (Vicario: 2007-2008)
D. Juan Carlos Medina (Vicario: 2008-.......)

martes, 16 de septiembre de 2008

Curas monaguillos y sochantres en Tamaraceite


El primer párroco de Tamaraceite fue Don Mariano. Y el segundo, don Manuel, que tenía un papel donde estaba escrito todo lo que el monaguillo debía hacer en la iglesia: Primero, abrir la iglesia; después, arreglar la lámpara del Santísimo y luego, preparar los ornamentos sagrados: la casulla, el alba, el amito, la estola, el pan y el vino, el lavabo.....
Don Mariano se subía a la azotea para tirar caramelos a los niños. Entonces no había plaza, sino risco con picón. Él vivía en la casa parroquial, la misma de ahora. Don Manuel vivió en el Cruce de San Lorenzo y allí vivieron también D. Vicente y Don José Déniz”.
Pepe Lezcano fue monaguillo de Tamaraceite en los años 60, ya lo había sido en Tenoya. Después estuvo con D. Gregorio Alonso en San Telmo donde aprendió a tocar un poco el órgano y a cantar. Don Ignacio fue un día a San Telmo, a una de las fiestas de la Virgen cuando ya Manuel Cazuela se había retirado de la iglesia y propuso a Pepe ir a Tamaraceite. Pepe Lezcano aceptó y estuvo ayudando en Tamaraceite hasta que se fue al cuartel y a la vuelta del servicio militar volvió otro tiempo a Tamaraceite.
El templo no era como ahora, en vez del mural, había tres huecos o urnas en donde estaban San Antonio Abad, en el centro y a los lados San José y San Fernando. El piso era de cuadritos negros. La iglesia ha mejorado gracias a los curas que han pasado por aquí, aunque no todos han puesto su mano. Muchos recuerdan, sobre todo a Don Ignacio, que hizo mucho por la iglesia. Él puso las columnas de mármol (antes eran redondas), el piso que hay ahora y las vigas del techo. También hizo el edificio donde está Cáritas y la radio. Y en 1970 Jesús Arencibia realizó el mural. El párroco que más tiempo ha estado en tamaraceite ha sido D. Jesús Vega(1994-2008) que hizo la reforma de los lugares de la celebración: nuevo altar y ambón, el confesionario, los bancos, el aparcamiento, la emisora de radio, el nuevo centro parroquial detrás del Centro de Salud y otras reformas como el zócalo, el reloj de la torre y otras.
La misa antiguamente era en latín y se cuentan muchas anécdotas. El altar estaba pegado al retablo y el cura daba la espalda al pueblo. Solamente se viraba para la gente para decir: “Dóminus vobiscum” (el Señor esté con ustedes). Entonces algunos, en vez de responder “et cum Spíritu tuo” hacían una rima fácil diciendo “El culo te lo pellizco”.
Más tarde, el altar se puso más adelante, cara al pueblo. Aunque al principio costó adaptarse, la verdad que fue mucho mejor”. El cura era, casi, el menos que hacía. El que mandaba era Mateo, que era sacristán y sochantre (en la época de Noli). Todos los monaguillos se unían en contra de Mateo, porque D. Ignacio pasaba como el bueno y el que tenía que echar los pleitos era él. Mateo empezó de monaguillo con D. Ignacio a los seis años. Y estuvo hasta los veinte y pico. Primero fue monaguillo, después sacristán y luego sochantre. Era, el jefe. En el tema del canto era muy serio y había que responder bien las respuestas en latín y bien cantadas. En cierta ocasión el día de la función de San Antonio Abad, Estanislao cantó el “Descanse en paz” en vez del Cordero de Dios. Y ya no volvió a cantar más. Como Mateo era el “jefe” llevaba sotana negra y roquete blanco por ser el mayor. Los más jóvenes llevaban sotanas rojas con plumachos;: este el vestido , como si dijéramos, de los reclutas. Los más veteranos llevaban la sotana celeste. Prudencio y Mateo discutían porque los dos querían llevar la sotana negra. Un día, al acabar la misa de las 5 de la mañana, Prudencio y Mateo empezaron a pelearse en el lugar donde estaban los tronos. Cuando llegó Don Ignacio a la misa de 7 de la mañana estaban los dos tirados en el suelo, agarrados y pegándose. Sin embargo se llevaban muy bien.
En Semana Santa, el sábado, se bendecía el agua y los monaguillos salían a rociar las casas con el agua. Ellos entraban a las casas y la gente le decía dónde debían rociar. La gente, en agradecimiento daba algunos huevos o algunas perrillas que ellos iban recogiendo. Pero Prudencio y Mateo, a escondidas, cogían algunos huevos de los patos de los estanques hasta conseguir una cesta llena. Cuando llegaban al Toscón, donde había una tienda, ya con cierta hambrilla, compraban con el dinero de la alcancía un poco de pan y sardinas. Prudencio no necesitaba que nadie lo despertara para ir a misa. El gallo de Cirila Cantero lo despertaba los domingos a las cuatro y media de la mañana. Y solamente por el hecho de ponerse la sotana no dormía en toda la noche. Luego pedía a Agustinita el pan calentito para los monaguillos y entraba a la sacristía. El latín era el idioma oficial de la iglesia. Y los monaguillos tenían que aprenderse de memoria las oraciones en latín. Don Manuel Rodríguez, al salir de la escuela, en los escalones, les enseñaba. Y daba más “leña” que clases... Pero se aprendía. Uno de los monaguillos de aquella época recuerda: un año, por Pascua de Navidad, el cura Don Manuel Rodríguez puso, en donde hoy está el mural de Jesús Arencibia, las cortinas que le había prestado el dueño del cine, Don Manuel Marrero. Colocó unas cuerdas y había que tirar de ellas cuando, en la Nochebuena, el cura cantara “Gloria in excelsis Deo” (Gloria a Dios en las alturas). Y mientras cantaba el gloria, los monaguillos tenían que hacer sonar con fuerza las campanillas chicas. Manuel se cansaba de tocar tanto tiempo y el cura le daba capones en la cabeza diciendo: sigue, sigue, sigue...
En el salón parroquial estaba el archivo antiguamente. Y la palanca de la luz estaba cerca de la puerta, donde ahora está Santa Rita, que allí estaba la pila bautismal. Un día alguien bajó la palanca y cuando D. Manuel se enteró quién había sido, fue a la casa del chico y, delante del padre, le pegó una “tollina”. Al día siguiente, la gente le decía al padre que si era bobo, que había dejado que el cura le pegase a su hijo. A lo que éste respondía diciendo que no le dijo nada por si acaso le pegara a él..... Don Manuel era un hombre corpulento. Había sido alférez del ejército en África.
El vestuario del monaguillo, recuerdan, era la sotana y el roquete en la parte de arriba. El mayor llevaba sobrepelliz. También se ponían la moceta, una especie de capa hasta media espalda, como las pañoletas de las mujeres. El sochantre estaba para cantar y el sacristán para el arreglo de la iglesia.

martes, 9 de septiembre de 2008

CEIP Adan del Castillo. 45 años de historia.


En Tamaraceite, mucho antes de surgir el primer colegio, allá por el año 1944, había una escuela unitaria de cuatro unidades, dos de niños y dos de niñas, cuyos maestros eran Don Lorenzo, su cuñado Don Santiago, Doña Ángeles Marrero y Doña Antonia Pérez.
Estaban situadas en la casa que está enfrente de la iglesia y otra en la Montañeta. Años más tarde, sobre 1962, justo antes de desaparecer, estaban situadas en la Carretera General. La de las niñas estaba donde ahora vive Fernando Arencibia y enfrente, la de los niños, en la casa que está al lado de la Federación Las Medianías. Eran maestros de las mismas Don Manuel Balbuena, Don Marino, Doña Antonia y Doña Ángela.
Don Vicente Artiles, farmacéutico en Tamaraceite y concejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ante el desbordamiento que sufría esta unitaria, pidió un colegio de 14 unidades para el pueblo. Se lo concedieron de 8 unidades, inaugurándose en septiembre de 1963, siendo su primer director Don Manuel Balbuena.
Al colegio se le puso como nombre C.N. Adán del Castillo ya que se construyó en unos terrenos donados por este señor para tal fin. Hay que señalar que en estos terrenos había un campo de fútbol donde se disputaban grandes torneos de aficionados, sobre todo en verano.
Al año de su inauguración se quedó pequeño, ya que Tamaraceite estaba acogiendo a una población procedente de zonas rurales que se estaban instalando en el casco y en los barrios de alrededores. Por ello se tuvo que ampliar en 1964, construyéndose las dos torres laterales.
Para el momento en que se vivía, era uno de los colegios más modernos y equipados ya que tenía salón de actos, vestuarios, etc. Don Pedro Gil, maestro del centro que llegó en el año 1969, recuerda que en 1971 se daba clase hasta en los pasillos a pesar de tener en ese momento 22 unidades, y con una ratio de 50 alumnos por aula. Estaba dividido en dos partes, una de niños y otra de niñas, con patios independientes. Fue Don Francisco Gil Mayor, siendo director, el que abrió un pasillo central denominado por los alumnos como “el túnel”, por el que se comunicaba las dos alas, aunque sólo fuese para poder pasar él. Ya en 1975 pasa a ser mixto.
El colegio Adán del Castillo siempre ha destacado por las actividades extraescolares, tanto artísticas como deportivas. Comenzaron a realizar viajes de fin de curso desde muy pronto, siendo uno de los primeros colegios en hacer esta actividad que se inició en el curso 1974-75 yendo a Madrid. En esta ocasión sólo participaron doce alumnos y como maestros fueron José Luis Morán, Doña Angelina Zamora y Juan Alberto Roque.
Con la Ley Villar el deporte se trabajaba mucho en la escuela. El Adán del Castillo consiguió muchos éxitos, llegó a representar a la provincia de Las Palmas en los Campeonatos de España de Fútbol escolar y fue el primer colegio con un entrenador norteamericano, siendo Gil Mayor director, y cuando el baloncesto se estaba iniciando. Incluso se llegó a crear un equipo federado de baloncesto, el NiK, que acogía sobre todo a ex alumnos entre los que estaban Joselito, Luis, Felipe (actual concejal del Ayto de Las Palmas de G.C.), Ravelo, etc. y siendo entrenado por Juan Alberto López.
Juan Alberto López estuvo 24 años en el colegio y de ellos 9 como director. Recuerda todavía a la primera generación de alumnos que tuvo en clase entre los que estaban Mario Hernández, Carmelo Salazar, Joselito, Pepe Cabrera, etc.
En lo que a actividades artísticas se refiere, los éxitos fueron y son si cabe más sonados. Otra etapa importante en el colegio fue la de Don Juan Roque como director. Se comenzó con una rondalla iniciada por él mismo y en esta época se comenzaron a realizar los primeros escalas en hi fi de la mano de José Luis Morán y luego de Conchi Moreno. Esta actividad que consistía en festivales en fechas determinadas como navidad, carnaval y fin de curso. A José Luis lo sustituyó Conchi, cuando este se trasladó de colegio, y a ella se le une Guillermo Cabrera realizando actividades tan importantes como el Belén viviente, galas de carnaval, etc. Con el tiempo surge el grupo Adeuna que acoge también a ex alumnos y en el que participan padres y madres y que tantos éxitos le ha dado en el Carnaval de Las Palmas de G.C.
Una figura importante en el colegio era el portero, quién no recuerda a Manolito o “Genarito”, como le llamaban cariñosamente los maestros por su amor por los geranios, dando vueltas en su bicicleta en los patios del colegio. También hay que recordar a “Tomasito” que estuvo en el colegio más de 15 años, hasta que falleció.
Por último, no quiero terminar de hablar del Adán del Castillo sin nombrar a otros maestros que por aquí pasaron y dejaron su huella en muchos de nosotros: Angelina Zamora, Doña Paca y su hermana Doña María, Don Julio, Don Carmelo, Don Oscar, Don Juan Clemente, Juan Alberto Roque, Don Gustavo, Don Teodoro, Don Olegario, y tantos otros que sería imposible nombrar sin dejar a algunos atrás.

sábado, 30 de agosto de 2008

La UD Tamaraceite de cumpleaños


Hablar de fútbol en nuestro pueblo es sinónimo de hablar del Tamaraceite, cuna de innumerables jugadores de los que algunos llegaron a brillar con luz propia, jugando incluso en la Unión Deportiva Las Palmas, como Juanito Guedes y Carmelo, sin olvidar a Pedro y Santiago que fueron dos porteros que llegaron a la selección de Las Palmas.
Pero antes de jugar en el Tamaraceite los chiquillos se “formaban” en los múltiples “estanques” que por esta zona abundaron a lo largo de nuestra historia. El “tanque de Machado”, el “tanque Las Cañas”, “la Muralla”, etc.. son algunos de los muchos nombres de los campos de aquella época y que servían para dar las primeras patadas cuando la única diversión era jugar al fútbol. También estos acogían los célebres partidos de solteros contra casados y solteras contra casadas en las fiestas de San Antonio Abad.
Pero vamos a echarnos unos años atrás, sobre los años 20 y 30, cuando sólo había equipos en la ciudad de Las Palmas, fuera de esa jurisdicción existían tres equipos, “ El Apolinario”, y en Tamaraceite tres equipos regionales, el “Luz y Vida” llevado por D. Manuel Acosta, el “Sporting” y el “Cervantes”.
El Tamaraceite fue el antiguo “Porteño”, que lo trajo D. José Tejera Santana, Matías Tejera Hernández, Pedro Gutiérrez y Lorenzo Medina, el año 1958. Cuando vino a Tamaraceite jugó con el nombre de “Porteño” durante cinco años. En esa época una alineación típica era: portero Pancho Viera, Lorenzo, Cide, Viera, Bermúdez, Tomás, Angel Molonwny, los hermanos Nóbrega, Arturo y Brezi. Los colores eran verde y blanco.
También había equipos aficionados como el “Juventud” que lo llevaba Antonio Arencibia y donde jugó Guedes, el “Victoria” llevado por Gregorio el pintor, “Piratas” llevado por Lorenzo Marrero y el “Rival”, “El Puente” y “San Antonio”.
En esa época se comenzaba a usar los balones de válvula y las botas de tacos, que las trajo Bonifacio Vega Nuez de Inglaterra, ya que antes las botas eran de “chaso” y los balones eran muy pesados.
Todos estos equipos jugaban o mejor entrenaban en un campo que se encontraba donde ahora está el colegio Adán del Castillo y los partidos de competición se celebraban en el “Antonio Rojas” (donde está el Centro de F.P. de Cruz de Piedra) y el Martín Freire.
El Juan Guedes se hizo en el año 1962 y en su construcción colaboró mucha gente entre los que estaba Juanito Guedes. Para ir a jugar los partidos de fuera de casa muchos recuerdan todavía ir a Teror, Bañaderos o Arucas y otros pueblos de la isla en la camioneta de Salvador Cabrera.
Un personaje que lo ha dado todo por el Tamaraceite es don Lorenzo Medina que jugó en el “Luz y Vida”. Ya en el Tamaraceite fue entrenador, delegado y vicepresidente.
En la temporada 1963-64 se le cambia el nombre de “Porteño” al de “U.D. Tamaraceite”. La sede ha estado en varios sitios, en un cuarto en casa de Lorenzo, al lado del “Ovejero”, en casa de Pedro Tejera, frente al molino viejo, en el cine ya en tercera división tres temporadas y ahí empezó el declive económico y deportivo de este equipo.
Pepe Julio Hernández ha vivido todas las etapas del U.D. Tamaraceite, más de 40 años, primero como jugador, como utillero, cantinero, y en año el 89, cuando el equipo iba a desaparecer, coge el equipo como presidente, donde estuvo 8 años pagando deudas, hasta que se retiró por enfermedad. En 1998 retomó la directiva como vicepresidente, estando en la presidencia Armando Santana.
Actualmente en los cuatro equipos del Tamaraceite hay un promedio de 100 niños en sus diferentes categorías, encontrándose el club totalmente saneado económicamente.
Hay que resaltar la figura de Juan Guedes que saltó del “Porteño” a la “U.D. Las Palmas”. Fue directivo de la “U.D. Tamaraceite” aunque por poco tiempo, ya que la F.E.F. no dejaba que un jugador profesional en activo fuese directivo de otro equipo. Por ello se le dio el título de presidente honorífico.
La U.D. Las Palmas, en la época de Miguel Muñoz, entrenó en el campo Juan Guedes, y jugadores tan entrañables como Morete, Brindisi, Carnevalli, Wolf, Castellano y Germán entre otros, corrieron por este campo en la época más importante de la U.D. donde llegó a disputar la final de la Copa del Rey con el F.C. Barcelona.
No quiero terminar sin nombrar a jugadores de la época más reciente del Tamaraceite como los del juvenil con Castillo en la portería, Marcos, Sevilla, Fran y Pepito, Alexis, Juani Guedes, Suso y Pedro y en punta el “Chato”, Carmelín y Claudio. Esperamos y deseamos los que amamos este pueblo que la U.D. Tamaraceite, vuelva a ser lo que un día fue y siga llevando el nombre de Tamaraceite por todos los lugares de las islas.
En la imagen tenemos una de las últimas formaciones del Porteño que luego pasaría a llamarse Tamaraceite.

viernes, 22 de agosto de 2008

Los clubs juveniles en Tamaraceite


Los clubes surgen en una época, finales de los 60 y principios de los 70, cuando comienza el declive de los bailes en la Sociedad, el cine Galdós y la afluencia de coches en la carretera hacía casi imposible caminar por ella. Éstas y otras causas van haciendo que los jóvenes de estos años busquen alternativas para poder encontrarse y divertirse al son de la música y las escasas luces de colores.
Es a partir de estos años cuando surge el “Teleclub”, a iniciativa del párroco de aquellos años, Don Ignacio Domínguez, que les cede unos locales situados al lado de la Iglesia de San Antonio Abad, en la Carretera General. Muchas eran las actividades que allí realizaban, ya que tenían un pequeño cine donde proyectaban alguna película en super 8 y hacían algún que otro festival y escalas en hifi. Además participaban en las comedias de Doña María y Don Raimundo. Gloria Benítez, Mª Asunción, Araceli, Dolores, Lolita Mari, Alicia, Elena, Genaro, Pepe Juan Mujica, Maxi, Rosa Margarita, etc. son algunos de los jóvenes de esos años y que buscaban un lugar para reunirse.
Al “Teleclub” le sustituye con el tiempo en este local de la parroquia, en 1973, un club denominado “Sporting 2000”, cuya base era un equipo de fútbol aficionado que jugaba en el tanque de Machado y en otros de la zona. Pagaban una pequeña cuota que era de 100 ptas. al mes para comprar discos, una mesa de ping-pong, un tocadiscos, etc. La mayoría de sus componentes, que en principio eran chicos para que el cura no se “mosquease”, ex alumnos del colegio Adán del Castillo, pero que poco a poco se fue abriendo a otros de Guanarteme, Las Torres, etc., y que estaban en el Instituto Cairasco de Figueroa.
Se organizaban muchas actividades como la clásica excursión a la Montaña de San Gregorio y llegaron a ir incluso más lejos, como al Pinar de Tamadaba y a la playa de Maspalomas. Hicieron además un periódico que no llegaron a publicar.
El alma mater de este club fue Feluco Mujica Villegas que era el que “movía” todo el tinglado y fue presidente hasta que falleció, acontecimiento que conmocionó a los vecinos de Tamaraceite de aquella época. Otros de sus componentes fueron Bosco “el japonés”, Miguel Angel, Juan Luis “boliche”, Lorenzo “medio queque”, Esteban “el escarranchado”, J. Jesús “el cagón”, Yayo, Nélida, Mary, Isidro “el croqueta” (pinchadiscos oficial), Juan “el abuelito”, etc. y que todos los sábados entre canción y canción iban al bar de “Vicentito” a comerse los “callos” y a tomarse los” vaya vaya”.
Al Sporting lo sustituye el “Tití Melo” en 1978, que se reunían en un local, en lo alto de la Sociedad, y que acogió a muchos de los antiguos componentes del Sporting. Formaban sobre todo “los pepes”: Pepe “el caballo”, Pito, José Miguel, Andrés “el sastre”, Fernando Mujica, Nélida, Carmela, Armando, Norberto, Nini, Javier, Antonio “el loro”, Manuel “Cazuela”, Pepe “el ballena”, Sarito Pino, Milagro, etc.
Otro de los clubes famosos de finales de los años 70 fue el denominado “K´mama”. Este club acogía a ex alumnos del Adán del Castillo que al acabar en el colegio y no tener un sitio para seguir viéndose, deciden reunirse en una vivienda de la Carretera General, donde antiguamente estaba la OJE.

Entre las actividades que solían hacer se encontraban los escala en hifi, parodias y obras de teatro, faceta que aprendieron en el colegio de la mano de José Luis. Ganaron algún que otro premio como el certamen de parodias del Lomo de los Frailes.
Más tarde montaron una pequeña discoteca en el club para sacar algún dinero y poder comprar un aparato de música y poder hacer las pequeñas reparaciones que iban surgiendo.
Llegaron a ser más de cuarenta componentes, algunos de los nombres nos los ha dado Carmelo Salazar: “Germán el paleto, Roberto el boca, Mario el espargata, Efraín el vampiro, Feluco seluco, Manuel el piojo, Luis el cabeza, Domingo el panadero, Juani el scheriff, Sergio el camello, Ravelo el veneno, Carmelo tití Melo, Claudio veneno, Ana, Puri, Mari Luz, Ninfa, Rosa Elena, Estrella, Beatriz, Verónica, Begoña, y otros que ahora mismo no recuerdo”.
Otro de los clubes de Tamaraceite era el club “Horse” que bailaban al son de música tan variada como Los Pecos, Village People, etc. A estos chicos les unía una afición que eran los caballos. Se reunían en casa de José Manuel “Macriver”. La curiosidad de este club era la “biblioteca”, aunque la luminosidad no era la adecuada ni el momento tampoco.
De los más recientes es el conocido como “La gente del almacén”, que surge a raíz de una rondalla que se reunía en los locales de Fernando Arencibia. Personajes como Héctor Arencibia, Diana, Fangio, Teresa, Antonio Tomás, etc. fueron algunos de sus miembros.
Por último señalar que todos estos clubes tienen algo en común y es que aquí surgen muchos de los matrimonios de hoy en día y que forman el Tamaraceite del presente.

miércoles, 20 de agosto de 2008

JUAN GUEDES


Comienza la liga y hablar del fútbol en nuestro pueblo es hablar de Juan Guedes Rodríguez, Guedes; aunque nació en el Carrizal de Ingenio (Gran Canaria) el 2 de octubre de 1942, desde muy pequeño se estableció con su familia en nuestro barrio de Tamaraceite. Se inició en el histórico equipo del Porteño como juvenil. Después de ser convocado para la Selección Juvenil de Las Palmas, donde tuvo destacadas actuaciones como extremo izquierdo, se incorpora al equipo juvenil de la U.D. Las Palmas, de donde con sólo 18 años salta al primer equipo en la temporada 60-61, haciéndole debutar en Ceuta el 23 de abril de 1961 el entonces entrenador, Casimiro Benavente, en su puesto habitual de medio izquierdo con el número 6. A partir de esa fecha es el titular indiscutible en esa demarcación. Su primer gol con la U.D. Las Palmas lo obtuvo el 4 de marzo de 1962 en un célebre partido frente al Córdoba, donde un dudoso gol de los andaluces provocó un grandioso escándalo en el Estadio Insular. En la temporada 61-62 actuó en todos los partidos de Liga y Copa. Siguió siendo titular indiscutible y poco a poco se convierte en el auténtico líder del equipo por sus magistrales pases largos y su potente disparo con la zurda. En la temporada 63-64, la U.D. Las Palmas retorna a la Primera División, realizando Guedes unas destacadas actuaciones que le reconocen como una de las figuras del fútbol nacional. Los grandes equipos se interesan en sus servicios, pero él firma en blanco con los colores del club de su tierra con el que conseguiría las mas altas cotas del historial del balompié canario. Su primer gol en la División de Honor lo consigue en el Estadio Insular frente al Oviedo el 1 de noviembre de 1964 en una memorable actuación. En esta temporada, realiza el servicio militar y se proclama Campeón del Mundo con la Selección Militar Española en partido contra Portugal, obteniendo el gol de la victoria frente al potente equipo lusitano, capitaneado por el legendario jugador del Benfica, Eusebio. La línea media de la U.D. Las Palmas formada por Castellano y Guedes es una de las mas destacadas de la Liga Nacional y el equipo amarillo que formaban junto a Guedes los, Gilberto´s, Germán, Tonono, León, Martín, etc realiza un gran juego que hace llenar los estadios peninsulares. El 2 de mayo de 1968 hace su debut con la Selección Española en Malmoe frente a Suecia. Este partido es histórico para el fútbol canario pues , además de Guedes, actuaron Tonono, Germán, Castellano y Santos, un tinerfeño jugador del Zaragoza y además estaban en el banquillo Betancort, como portero suplente, y GilbertoII. El resultado fue de 1-1, siendo Castellano el autor del gol español. Volvió a actuar con el equipo nacional el 26 de marzo de 1969 frente a Suiza en Valencia. No actuó mas en esta temporada debido a una grave lesión sufrida en un partido frente al Elche en el Estadio Insular y posteriormente al ser sancionado por causarle una grave lesión a Planas, jugador del Zaragoza. En la temporada 67-68 la U.D. Las Palmas, entrenada por Luis Molowny, obtiene el tercer puesto tras titánica lucha por el título con el Real Madrid y el F.C. Barcelona hasta la última jornada. A la temporada siguiente se clasifica, Subcampeón de Liga tras el Real Madrid. En todas estas temporadas Guedes es pieza fundamental en el equipo. Juega la Copa de Ferias (UEFA) con la U.D. Las Palmas frente al Hertha de Berlín. Sus últimas temporadas como futbolista fueron la 69-70, donde actuó en 24 partidos y marcó tres goles, uno de ellos el último de su carrera deportiva, el 1 de febrero de 1970 frente al Celta, y la 70-71. Ya se le había diagnosticado una grave enfermedad por lo que en esta temporada sólo juega 11 partidos, siendo el último en Sarriá el 13 de Diciembre de 1970, frente al Español. El 9 de marzo de 1971 fallece en Las Palmas con tan sólo 28 años de edad, tras haber jugado con el equipo amarillo 252 partidos de Liga, marcando 28 goles; 29 de Copa obteniendo 3 goles; 2 de Copa de Ferias (UEFA), además de diversos partidos internacionales con el equipo amarillo frente a rivales como el Anderlecht, Rapid de Viena, Milan, Chelsea, y otros. La muerte de Juanito Guedes causó un profundo pesar en todo el pueblo canario y en la afición futbolística española, pues todos admiraban su gran clase. El partido de homenaje póstumo, frente al Partizan de Belgrado, fue una emotiva manifestación de cariño de todo el pueblo canario y del fútbol español. Aquella esbelta figura, con su gran zancada, que en el momento preciso soltaba un pase de zurda que los habilidosos y rápidos extremos, León y Gilberto I, materializaban en espléndidos goles, será inolvidable para cualquier aficionado. Su nombre lo lleva hoy el Campo de Fútbol de Tamaraceite y su busto de bronce, durante mucho tiempo en el Estadio Insular, mantienen su figura en el imborrable recuerdo.

lunes, 18 de agosto de 2008

MANUEL CABRERA. EA8CI


Manuel Cabrera Rivero (EA8CI) radioaficionado y empresario, marcó un hito en Canarias al fundar una empresa conocida en toda Gran Canaria como Macriver. Fue pionero de las grandes superficies comerciales en la isla incluso, antes de que llegara Galerías Preciados.
Pero también fue un gran comunicador. Desde los años 50 se inició en la radioafición, fue punto de encuentro de muchas familias tamaraceiteras con sus hijos, amigos y vecinos emigrantes en Brasil y Venezuela. Así mismo, acompañó a muchas expediciones como “Licor 43” alrededor del mundo o la expedición científica “Idus de Marzo” a la Antártida. Fue una estación de seguimiento para más de veinte expediciones por el mundo desde los Andes hasta las Islas Galápagos.
También colaboró en diversas catástrofes internacionales como el terremoto de Venezuela o en la búsqueda de medicamentos por toda Europa.

viernes, 15 de agosto de 2008

Chácaras, más de treinta años poniendo música a Tamaraceite


Uno de los grupos musicales de Tamaraceite, y no me equivoco al decir el más importante por su trayectoria y composiciones, es Chácaras. Bueno es recordar su historia que comienza a finales de los años 70 y principios de los 80, cuando un grupo de chicos y chicas, algunos todavía estudiando EGB y otros empezando el Bachiller, comenzaron con gran ilusión a reunirse para preparar y ensayar los cantos para la Misa del Gallo, en la época del cura Don Manuel. Al frente estaba Gregorio, el hijo de Manolito el barbero, y la mayoría de sus componentes eran de Tamaraceite y de Almatriche.
Muchos de estos chicos formaban parte de la rondalla del colegio Adán del Castillo, dirigida entonces por Santiago Nuez, componente del grupo Los Gofiones. Otros eran alumnos del colegio Valencia, que eran aleccionados por Gregorio.
Aquella Misa del Gallo salió tan bien que se animaron a seguir reuniéndose y es a partir de este momento cuando comenzaron a existir como grupo. Empiezan a organizar distintos actos con el fin de recaudar dinero para comprar instrumentos, que aún hoy se conservan como el contrabajo, las chácaras, los tambores de La Gomera y otros instrumentos de artesanía. Uno de estos actos fue la fiesta de Navidad que se hizo en un solar enfrente del colegio Claret. Lirbe se vistió de Papá Noel, encargaron tartas en forma de guitarra y la comida la preparó Santiago “el cantaor”. Para costear la fiesta cada miembro ponía cada semana cinco duros a lo largo de casi un año.
Los lugares por los que pasó para ensayar La Rondalla Tamaraceite fueron múltiples. El primero fue el Salón Parroquial, donde empezaron a ensayar la Misa del Gallo, luego pasaron al local de la Asociación de Vecinos que estaba en lo alto de la calle Amargura, en el que cuando se celebraban los campeonatos de envite, debían dejar el local a los socios que allí iban a jugar. Cuando esto ocurría ensayaban en un solar que estaba enfrente y que no tenía ni puerta. También tuvieron que dejar este lugar y pasaron a la cueva de Lilia Artiles para después irse al local de Agustín.
Más tarde Fernando Arencibia, padre de Antonio, les dejó un pequeño local conocido como El Almacén, que acabó convirtiéndose en un club de jóvenes, más que en un local de ensayo, al que acudían todos los días. La formación de este grupo surge por la necesidad que tenían muchos de estos chicos de ocupar su tiempo libre, ya que al terminar 8º de EGB y salir del colegio, no sabían qué hacer para divertirse ya que las únicas opciones eran ir a jugar a las escaleras de la plaza de la iglesia o hacer teatro. En la última etapa los dos últimos lugares que dispusieron para ensayar fueron la Asociación de Vecinos Aytamy y finalmente el Salón Parroquial.
Pertenecer a la rondalla les dio la oportunidad de visitar lugares que por aquel entonces no podían visitar por sus propios medios como Mogán, Fataga, Guayadeque, etc., gracias a las excursiones organizadas por Don Manuel el cura aunque siempre había que celebrar la misa al aire libre.
Fue uno de los primeros grupos en cantar la Misa Canaria a voces y presumen de haber tenido varias voces de calidad. Durante siete años el grupo estuvo integrado por chicos y chicas hasta que se marchó Gregorio y coge la dirección del grupo Miguel y Chano. Ellos eran partidarios de formar un grupo sólo de voces masculinas ya que según ellos era muy difícil mezclar las voces, pero la razón principal, según ellos mismos, fue la de “quitar a las chiquillas de en medio”. A partir de este momento adoptan el nombre de Adeun, aunque este periplo duró muy poco tiempo.
Alrededor de los años 91 y 92 Antonio Arencibia convenció a “Enchi” para que reuniera de nuevo al grupo y así evitar que sus canciones se perdieran. Fue tanta la insistencia que puso que el grupo se volvió a unir, esta vez bajo el nombre de Chácaras, casi con los mismos componentes, entre los que estaba el mismo Antonio Arencibia que actuó con ellos en dos ocasiones. Hay que destacar que la influencia de Antonio fue importantísima ya que él les proporcionó casi el 70º/o del repertorio. Canciones como Tamaraceite bonito, Tierra Canaria, Pa´l Pino, San Lorenzo (cuyo título original fue Canción para las fiestas populares de San Lorenzo),Arguineguín, La niña de los ojos negros, Doramas, Guayermina, Mi Gran Canaria... y otras que intercalaban con las populares de siempre como Somos costeros, Isas Parranderas, etc. Canciones que se tocaban con aquellos mismos instrumentos que quince años atrás había comprado la Rondalla Tamaraceite.
En esta última época, el grupo lo componían doce hombres, de los cuales cuatro eran solistas. Durante toda su historia sus actuaciones fueron varias y en distintos lugares y muchos los componentes que pasaron por el grupo: de chicas María del Pilar, Carmen Delia, Carmen del Rosario, Teresa, Sarito, Ester, Mari, y otras muchas. De los chicos destacar a Chano, Lirbe, Guille, Pepe, Hipólito, Chaguino, Juan Francisco Afonso, Fangio, Santiago, Lolo, Gregorio, Antonio y Juan Fernando, Enchi, Tino, Elías, Alberto, Jaime, Ramón, Antonio Amador, Félix, Juan Alberto Díaz y su hijo, Bosco y su hijo, Isidro, Miguelo, Marcos,... y tantos otros que se quedan en el tintero y que por su gran número es difícil nombrarlos a todos.

lunes, 11 de agosto de 2008

TAMARACEITE Y LAS OLIMPIADAS


Estamos en año de Olimpiadas. Y Tamaraceite también ha tenido sus olímpicos, los hermanos Montesdeoca que han participado en campeonatos del mundo y otros eventos cosechando grandes éxitos para el deporte nacional e insular.
Jesús Montesdeoca Trujillo entre otros premios en categoría junior y senior obtuvo el de: Campeón de España de Lucha libre Olímpica, Campeón de España de Lucha Sambo, participó en los Juegos del Mediterráneo en Siria, fue Séptimo del Campeonato de Europa celebrado en Inglaterra, Noveno del Campeonato del Mundo celebrado en Hungría y lo más grande para un deportista, fue olímpico en Seúl, quedando décimo en lucha olímpica.
Roberto Montesdeoca Trujillo, al igual que su hermano practicó la lucha canaria, pero sus grandes éxitos fueron el Campeonato de España y del Mundo de Lucha Sambo en 1983 y el Subcampeonato Mundial en 1984.

martes, 22 de julio de 2008

Vamos pa los fuegos de San Lorenzo


Cada nueve de agosto, Gran Canaria se concentra en torno a la magia de los fuegos que dan color a San Lorenzo, son treinta minutos mágicos que llenan de color el cielo de la ciudad. Espectáculo, devoción y emoción en una de las noches más esplendorosas de cada verano.
San Lorenzo es calor de fiesta y calor de martirio. San Lorenzo es ir de bar en bar y tropezar con éste y aquél, con el que vino de lejos y con el que nunca se fue. San Lorenzo es encuentro de verano para hablar de cuando éramos muchachos ¿te acuerdas de…?
.
NARRADOR: Cuentan los que cuentos cuentan que venían caminando como cada año desde Tamaraceite, un día 9 de Agosto, Maestro Manuel y Juanillo el de Pilarito. Ellos, que para hacer más llevadero el camino tenían que estar un poco “encacarinados”, se echaban un pizco en la tienda de Manolito el Mago. Se ponían las alpargatas al hombro para que no se rompieran , y estar bien guapos y así echar una pieza con las chicas de San Lorenzo, o con la que se terciara.

Manuel: Estoy to` cambao de estar cargando racimos desde el alba en la finca de Don Sixto.
Juanillo: Pues esta noche enderézate cambao, como dicen los Aires de lima de Valleseco, que mañana es San Lorenzo y no hay que trabajar
Manuel: Dicen que esta canción la cantaban los hombres y mujeres cuando hacían las labores del campo para matar el tiempo.

Manuel: Juanillo, ¿sabes si este año va La Tropical para San Lorenzo?
Juanillo: Pues claro, Manuel. Estoy desendo escuchar la trompeta de Emiliano, el saxo de Esteban y el piano de Alfredo. Cuando esta gente toca se me ponen los pelos de punta. Dedicaban las canciones a las niñas casaderas.
Manuel: Sería estupendo que algún día pudiéramos bailar con alguna chica, pero me parece que al final, lo vamos a tener que hacer nosotros dos juntos.
Juanillo: A falta de pan...
Manuel: Bueno es un foxtrot.

Manuel: Y hablando de música..¿tú sabes de dónde viene lo del nombre de Berlina?
Juanillo: Pues no sé Manuel, será de algo de Alemania, por lo de Berlín.
Manuel: Lo que está claro es que como dice la Berlina, “ el que tiene novia baila, y el que no, que se conforme con mirar”.

Juanillo: ¡Ay mi Tamaraceite! Lo que era Tamaraceite y lo que es.
Manuel: Vaya bailes que se hacían en Tamarecite.
Juanillo: Es verdad. Pero nosotros ni con los bailes, ni con el paseo, ni con el cine, ni con la fiesta de San Lorenzo conseguimos echarnos una novia.
Manuel: Tú tranquilo, que esta noche engañamos a alguna, y mañana la llevamos al cine Galdós a ver la última de John Wayne.

Juanillo: ¡Qúe cara más linda la de esa chica Manuel!
Manuel: Más de uno se pelearía por ella
Juanillo: Entonces sería como en la canción La Caringa, que me dijo mi tío el que estuvo en Cuba, que era un baile que trajeron a La Palma en el siglo XIX, en el que se cuenta que le decían “carita linda” a las chicas jóvenes y bonitas, cuando las veían bailar.
Manuel: Ah, y de ahí viene lo de Caringa. Y...¿de dónde viene lo de toma y toma caringa
Juanillo: Es que según mi tío, el baile simula un combate.
Manuel: Pues espero que por mirar a las caras lindas de la plaza esta noche, nadie nos dé una entrá’de palos.


Manuel: Juanillo me parece que como sigas jalando de la botella vas a coger una mazurca que no veas.
Juanillo: Chacho,la mazurca no es un baile que llegó de Polonia, de la región de Mazuria, me parece a mí.
Manuel: Sí, sí, pero también es una borrachera que te hace pedir agua por señas de lo seca que te deja la garganta, y ésa es la mazurca que tú tienes, qué mas que mazurca de agua es de vino la que tú llevas.

Juanillo: Mira Manue’ yo me conformo con poder bailar, aunque sea una folía.
Manué: Yo creo que es la única pieza que tú puedes bailar, si alguna mujer se compadece de ti.
Juanillo: No lo dirás porque en al folía no se puede tocar a las mujeres ¿verdad’
Manué: Pos va a ser que sí, Juanillo.

Juanillo: ¿Sabes una cosa? El otro día vi a Rosario, que venía de Las Palmas de comprar, y dice que las cosas están tan caras que ni un zagalejo se puede comprar.
Manué: Cómo me gustaría que alguna chica me cantara eso de:” ven conmigo a la fuente a cargarme la talla, no juegues que me rompes el zagalejo”

Manué: Espere, espere, Juanillo, no siga con sus versos, que si son como los Aires de Lima de Artenara, empiezan cariñosos y no se sabe cómo acaban.
Juanillo: No sea bruto Don Manuel, que no hay como los Aires de Lima para encontrar alivio para el camino, que parece que no, pero descalzo por el camino viejo, más de un dedo “estronchao” voy a tener.

Juanillo: Una cosa Don Manuel, ¿usted le dijo a su novia María Cristina que iba a venir a las fiestas de San Lorenzo?
Manuel: Calle, calle, Juanillo, que como dice la canción “María Cristina me quiere gobernar y yo le sigo, le sigo, la corriente”
Juanillo: Pero la gente ya sabe que...
Los dos: María Cristina me quiere gobernar...

Manuel: ¡ay mi madre! Si seguimos bebiendo y sin una luz por el camino me parece que no vamos a llegar.
Juanillo: calle, calle, que si mi madre se entera que he vuelto a echarme un pizco me da una entrá que no veas.
Manuel: Usted cántele una mlagueña para que vea que se calma y al momento se le olvida.

Juanillo: Ya se ven las primeras parrillas de San Lorenzo, Don Manuel.
Manuel: Por poco y se nos hace la hora de los fuegos y nosotros todavía por le camino.
Juanillo: y yo que le dije a Juana que si nos veíamos en la plaza. Con las ganas que tengo de verle la rodilla y el “periné”
Manuel: pues arreglao va, Juanillo, porque con los rones que lleva me parece que no le va a ver ni la punta del pie.

Manuel: Lo que usted seguro que no va a poder bailar es la seguidilla, Juanillo.
Juanillo: Con lo rápido que van seguro que no, porque uno en vez de ir pa’lante, va pa’tras.

Manuel: Ya llegamos Juanillo.
Juanillo: Así es Don Manuel.
Manuel: A ver si veo a una chica que me acompañe a dar un paseillo por el pueblo.
Juanillo: Seguro que las madres le dirán cuando lo veas:”No vayas niña, no vayas más al paseito de Don Tomás, porque estropeas los zapatitos... y lo que sigue.
Manuel: Pues que le digo que más vale sólo que mal acompañado
Juanillo; Al final, Don Manuel, me parece que el paseillo lo vamos a ser usted y yo.

NARRADOR: Ya de vuelta a Tamaraceite cogidos por los hombros y haciendo equilibrios, decidieron subirse al carro de Felipito, que también iba pa’lla. De la tajá que tenían, ríanse ustedes, que no vieron ni los fuegos, aunque cantando iban, porque a falta de fuegos y una hembra, buena es una isa.


Esteban Gabriel Santana Cabrera. agosto 2006

martes, 8 de julio de 2008

LOS "NOMBRETES"

Cuando en el año 2001 publiqué "Tamaraceite. Recordar es volver a vivir", se me ocurrió incluir un capítulo sobre los nombretes que a lo largo de mi vida me había encontrado en Tamaraceite. Como en cualquier pueblo, los nombretes, apodos o dichetes es la manera más fácil para ubicar a una persona determinada.
Tamaraceite como otros muchos lugares es cuna de apodos muy singulares, unos tienen un significado que marcará a la familia durante generaciones, otros son simples “dichetes” que en la infancia servían para molestar a los amigos o amigas de juego y que llegaron a sustituir incluso al nombre de pila.
Quién no conoce a “Murillo” a “Padrino” o a Manuel “Cazuela”. Pero estos “nombretes” son cariñosos, en el que ni el mismo que lo lleva se enfada, sino que se muestra orgulloso del sobrenombre. Hay otros que son más “duros”, cuya familia trata de esconder y que pasará de padres a hijos sin “piedad” del resto de vecinos.
Los podríamos clasificar por temas, como por ejemplo de animales: “Caracol”, “Paloma”, “Palomo”, “Kíkera”, “Lapa seca”, “Ciervo”, Mosquito”, “Caballo”, “Cochino”, “Cucaracho”, “Ratón”, “Al pupú”, “Carnero”, “Rabúo”, ”Gato”, “Rata”, “Mirlote”, “Perrica”, “Mirla”, “ Ojo cabra”, “Ballena”, “Loro”, “Pollito” y “Grilla”.
Hay otros relacionados con profesiones como “Chófar”, “Carniceros”, “Pastor”, “Cantero”, “Camellero”, “Pescaora”, “Filateros”, “Herrero”, “Carretero”, “Lechero”, “Pintor”, “Panadero”, “Latonero”, “Platanera”, “Barbera”, “Cantaor”, “Ministros” y “Guevero”.
Los hay de “gentilicios” como “Moro”, “Chino”, “Indiano”, “Canario”, “Blanco”, “Rubio”, “Negro”, “Árabe”, “Japonés”, “Negra”, “Saharaui”, “Majorero”, “Inglés”, “España”, etc.
También los defectos son tema de “ofensa” como “Jedionda”, “Rebencúa”, “Mierdero”, “Gordo”, “Remendao”, “Verguilla”,“Perqué”, “Tupío”, “Largo”, “Chico”, “Cojo”, “Viejucho”, “Mermellao”, “Múo”, “Gago”, “Corcovado”, “Mago”, “Movío”, “Tristeza”, “Escarranchao”, “Trastornao”, “Bigote blanco”, "Patatiesa" y “Sorda”.
Relacionados con la cocina podemos encontrar algunos como “Botija”, “Cocinillas”, “Carajacas”, “Chorro”, “Huevo”, “Batata”, “Cazuela”, “Níspero”, “Papafrita”, “Papita”, “Medio queque”, “Croqueta” y “Bandeja”.
Pero hay nombretes curiosos y de temas muy distintos como: “Barrenao”, “La Luz”, “Biatas”, “Resolla”, “Cagón”, “Cagarruta”, “Morrana”, “Brillante”, “Pompo”, “Petén”, “Careto”, “Fragato”, “Juncalillo”, “Brujo”, “Fandango”, “Comunista”, “Catano”, “Guafata”, “Quincle”, “Cheriff”, “Máscara”, “Pariente”, “Capitas”, “Timbomba”, “Vegueros”, “Carijas”, “Chapilas”, “Raimundas”, “Tomicero”, “Truenos”, “Jota-Jota”, “Angolla”, “Castrón”, “Papagüevo”, “Juye-Juye”, “Mojino”, “Pajarita”, “Regalito”, “Tranvías”, “Camejo”, “Paulino”, “Redondo”, “Chis-chis”, “Volanta”, “Casimiros”, “Tas”, “Chiquilín”, “Chicle”, “Perla”, “Torona”, “Maraca”, “Copón”, “Pendeja”, “Sarguero”, “Puntilla”, “Masculla”, “Jalisco”, “Pirata”, “Tavío”, “Trujillo”, “Revoliao”, “Bolsita”, “Rondín”, “Topaco”, “Suarda”, “Morris”, “Bambina”, “Alejandra”, “Boliche”, “Colero”, “Pancho Villa”, “Maita”, “Veneno”, “Titino”, “Petén”, “Petesa”, “Florío”, “Corona”, “Piroldo”, “Cabuco”, “Berneque”, “Jañe-Jañe”, “Balayo”, “Truta”, “Bolo”, “Corino”, “Rivichi”, “Toquina”, “Topeta”, “Polenco”, “Belardo”, "Pospó", "Rondina", etc.
Hay por último otros más modernos como “Moroño”, “Chincha”, “Cachimba”, “Patapalo”, “Mandarria”, “Paleto”, “Marciano”, “Pigmeo”, “Enano”, “Cojo”, “Pirulo”, “Piojo”, “Cabo”, “Drácula”, “Pavo”, “Pelao”, “Tripa”, “Capitán”, “Pirata”, “Peluca”, “Morete”, etc. y que son claro ejemplo del cambio generacional de nuestra gente.
No me gustaría terminar sin señalar que éste lo hago con todo el cariño del mundo, sin animo de ofender a nadie, pero que no se puede obviar ya que es fruto de nuestra historia, de la vida diaria y cotidiana de nuestros padres, abuelos, bisabuelos o quién sabe hasta dónde se remonta el origen de cada uno de ellos. Quizá dentro de unos años los “nombretes” sean otros más modernos, pero no hay que dejar de reconocer que más bonitos, variados y pintorescos va a ser difícil que los encontremos.