sábado, 8 de noviembre de 2008

Los Covina


Este grupo de amigos comenzó siendo una rondalla de guitarras y timples al que se le unía el violín de Martín. Eran doce por esta época entre los que estaban Manuel Almeida, Santiago Falcón, Juan Santana, Peregrín Medina, Santiago Tejera, Martín Guerra, Manuel santana, Paco Hernández y Jerónimo del Río. Ensayaban en la casa de Don Prudencio Medina y hacían pequeñas fiestas a nivel local. Cuando necesitaban dinero aprovechaban las fiestas en casas de señores de dinero y empleaban lo que ganaban en comprar cuerdas e instrumentos.
Más tarde pasaron a llamarse Rondalla Domeq para cinco años más tarde cambiar a Rondalla Terry sobre el año 1962. En la Rondalla Domeq estaban Francisco Tejera y Alicia García y Cruz como vocalistas. Era un grupo de “pulso y púa”, sin instrumentos electrónicos. Iban a tocar bailes por esta época a Marzagán y La Atalaya y en más de una ocasión tuvieron que actuar a la luz de los carburos porque no había luz.
Cuando comenzó la música moderna decidieron comprar una batería que la tocaba Del Río. Luego otro se compró la guitarra eléctrica, otro el bajo, etc. y así comenzaron a ser oídos por toda la geografía insular ya con el nombre de Los Covina, que viene de una marca de vinos que procedía de la Península y que traía Rafael Herrera a su tienda.
Empezaron con un órgano pequeñito y una guitarra eléctrica traída de Holanda por Sergio Artiles y que compró Martín. Hacían los tradicionales asaltos en la Sociedad de Tamaraceite y que eran de 7 a 10 de la noche. Luego fueron comprando instrumentos nuevos, amplificadores, columnas, etc. Hay que señalar que fue uno de los primeros grupos en incorporar la música electrónica ya que la mayoría de las orquestas eran de instrumentos de viento.
Los Covina le dio el relevo a otras orquestas famosas de la época como Los Mejías o La Tropical. Solían tocar jueves, viernes, sábados y domingos y la dirección artística y económica corría a cargo de Paco Hernández que se encargaba de los contactos con las salas, de los contratos y de cobrar y pagar. Llegaron a tener compromisos de dos años con algunas salas de fiestas y fueron a Lanzarote y Fuerteventura. Otros grupos de esa época eran Los Sotos de Gáldar, Los Garajos de La Aldea, Hispania y algo posteriores los Blue Star que tenía algunos componentes de Tamaraceite como Berto Sánchez, Paco Roque, Nelson, Elías y otros. Ellos tocaban en La Carbonera, en Tenoya, por 500 ptas. el baile y el transporte era Alfonso el panadero que les cobraba 100 ptas. por viaje.
Muchas son las anécdotas que tiene este grupo carismático que llegó a cobrar 250.000 ptas. por baile en sus últimos tiempos, como la caída del escenario en plena actuación o el tener que cargar los instrumentos varios kilómetros porque el coche no podía con todos.
Espero que estas líneas sirvan para recordar una época que en lo musical sí que podríamos decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, o por lo menos “distinto”.

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