viernes, 25 de noviembre de 2011

Jesús Arencibia. Cien años de nuestro vecino más ilustre

Pintura: José F. Ramírez López
          Celebramos este mes de noviembre el Centenario de uno de nuestros pintores canarios más ilustres y natural de nuestro pueblo de Tamaraceite. Nacido de la cuna de la Escuela Luján Pérez, teniendo como profesora a Lía Tavío, llegó a ser catedrático de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y profesor de la Escuela de Magisterio. Pero su vocación le vino viendo pintar a su tía Soledad en casa de sus abuelos, llegando a realizar su primera obra con catorce años. Muchas de sus primeras pinturas están en algunos hogares de Tamaraceite en la actualidad.
Jesús Arencibia fue uno de los grandes muralistas del S XX canario y por ello nuestra ciudad se encuentra lleno de sus obras, no solo de edificios públicos, sino privados y religiosos. El Aeropuerto, el Colegio de Farmacéuticos, Colegio de Médicos, Gobierno Civil, Cabildo Insular de GC, Casa del Marino, Hotel Fataga, ermita del Pueblo Canario y numerosas iglesias como la de San Juan de Telde, Tamaraceite, Los Dolores, San Francisco, Sta Isabel de Hungría,… así hasta diecisiete, son algunos ejemplos de su arte mural por el que ha sido conocido a nivel mundial. También se quedaron algunos proyectos en bocetos como el de la Iglesia de San Lorenzo o la de Aránzazu en Guipúzcoa.
Fue el único pintor indigenista, aunque él nunca quiso que lo encasillaran dentro de ese movimiento, que fue capaz de plasmar su arte sobre el muro. Muchos de los vecinos de Tamaraceite fueron sus modelos. Pero Jesús Arencibia, nuestro Jesús Arencibia, fue una persona implicada en su ciudad y se sentía “orgulloso de ser de Tamaraceite”. Se atrevió con la escultura, a diseñar trajes, carrozas y alfombras para el Corpus, y su generosidad con los más desfavorecidos del pueblo era un secreto a voces.
Por todo ello y mucho más Tamaraceite quiso  recordar y “refrescar la memoria” de las nuevas generaciones de canarios, de tamaraceiteros, que por uno u otro motivo desconocen la vida y obra de uno de nuestros vecinos más ilustres, Jesús Arencibia.
Esta Plataforma del Centenario de Jesús Arencibia así como la familia quiere agradecer a todas aquellas personas e instituciones que han hecho posible que este mes de noviembre de 2011 sea recordado para siempre como el del Centenario de Jesús Arencibia. Muchas gracias al Ayto de Las Palmas de GC, al Cabildo Insular de GC, a la FEDAC, a los centros educativos del distrito, a la parroquia de Tamaraceite, a Radio Tamaraceite y a Canarias Radio la Autonómica por acoger este proyecto con cariño y apoyarlo desde el principio.
Para terminar me gustaría decir en nombre de todos los que componemos la Plataforma y creo que en nombre de mi pueblo, Tamaraceite, que esto no ha hecho más que empezar. Nos quedan sueños por conseguir como que se le conceda el Premio Canarias a título póstumo, que el Museo de Jesús Arencibia sea un día realidad, que exista un vídeo didáctico sobre su vida y obra para que los niños y jóvenes puedan conocer su obra desde pequeños, que la entrada de Tamaraceite tenga una gran obra de arte en su recuerdo como grande fue su obra y por último que se institucionalice la ruta turística por los murales de la ciudad. Deseamos que algún día, antes de su segundo centenario esto sea posible. Muchas gracias a todos.

martes, 6 de septiembre de 2011

Tamaraceite ruta obligada para los peregrinos a Teror


Tamaraceite fue ruta obligada para los caminantes que querían desplazarse al Norte de la isla. Por ello este lugar que fue antaño un cantón aborígen, se convirtió en lugar de asentamiento por sus buenas comunicaciones y por las excelentes tierras y aguas que por aquí habían.
El cronista de Teror José Luis Yanez publicó en su Facebook este comentario que define lo que era Tamaraceite para los que pasaban por aquí y para la isla de Gran Canaria.
 ¡Y ya la isla entera comienza a hacer el "Caminito de Teror"!
Uno de los ramales más transitado será el que nos une con el barrio capitalino de Tamaraceite, antes de la jurisdicción de San Lorenzo.
De cuando Tamaraceite era un mar de plataneras.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Antonio Juan López y Juan Carlos Arencibia, diez años de sacerdocio de dos curas de Tamaraceite.

Antonio Juan López el día de su primera misa en Tamaraceite.
Antonio Juan López y Juan Carlos Arencibia fueron ordenados presbíteros el 7 de julio de 2001 por el entonces Obispo de la Diócesis de Canarias, Ramón Echarren, en la Santa Iglesia Catedral de Canarias. Antonio Juan celebró su primera misa en la Basílica de Nuestra Señora del Pino en Teror. Por su parte, Juan Carlos celebraba su primera eucaristía en la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria en Moya. Días más tarde, los dos sacerdotes de Tamaraceite celebraban conjuntamente su primera misa en la iglesia de San Antonio Abad en Tamaraceite.
Antonio Juan López procede del barrio de Piletas. A lo largo de estos diez años ha desarrollado el ministerio del sacerdocio en las parroquias de Gáldar y Teguise (Lanzarote).
Juan Carlos Arencibia procede del barrio de La Galera. Desde que fue ordenado sacerdote ha estado en las parroquias de Santo Domingo (Vegueta), El Cristo (Ingenio), Nuestra Señora del Pino (Teror), Casillas del Ángel y Tetir (Pto. del Rosario, Fuerteventura), San Vicente Ferrer (Valleseco) y San José Obrero (Lomo Blanco). Es Doctor en Historia de la Iglesia por la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma). En la actualidad, también desempeña la labor de Vicerrector del Seminario Mayor de la Diócesis de Canarias y es profesor de Historia de la Iglesia en el Centro Teológico.

lunes, 22 de agosto de 2011

El colegio de Chita

Chita fue la primera maestra para muchos niños y niñas de La Montañeta y muchos fuimos los que aprendimos las primeras letras gracias a su paciencia y buen saber. Su escuelita estuvo primero en el callejón de la Calle Magdalena donde Pinito la maestra había tenido su escuela antaño. Luego la trasladó a la Calle Belén, donde estaba antiguamente el pilar, en lo alto de la calle y en una cuevita donde también vivía. Todavía recuerdo aquella entrada llena de plantas, la clase estaba en la cueva de la derecha al fondo junto al resto de habitaciones de la vivienda, también cuevas. Una muerte repentina sesgó la vida de esta mujer a la que no recuerdo nunca levantarle la voz a ningún niño y mucho menos pegarle.Cuando salíamos del colegio pasábamos por la tienda de Carmita Déniz, en el principio de la calle, a comprar algunas chucherías. Nos despachaba por el ventanillo y desde alló podíamos divisar las golosinas encima de una mesa grande de madera que era la delicia de todos los pequeños. Desde estas líneas quiero rendirle homenaje a este personaje de nuestro pueblo .

martes, 9 de agosto de 2011

Vamos pa los Fuegos de San Lorenzo

video
Hablar de las Fiestas de San Lorenzo y olvidarnos de los fuegos es como dejarnos atrás la esencia de este evento estival que es de los más importantes de nuestra isla. Muchas son las personas que vienen de todas partes de Gran Canaria que no quieren perderse este espectáculo único en nuestro archipiélago. Para celebrar esta fiesta quería hoy recuperar una joya en forma de canción que nuestro buen amigo Raúl Arencibia, presentador del programa de TVE Tenderete, compuso hace unos años para unas fiestas. Esta canción trata de mostrar las fiestas de San Lorenzo desde la óptica del tamaraceitero de antaño, que vivía todo el año pensando en la víspera del Día de San Lorenzo, cuando se estrenaban zapatos y vestido, aunque los primeros solo fueran de ida porque quedaban destrozados del camino y el bailoteo. Una fiesta que ha ido perdiendo muchas cosas a lo largo de los años pero lo que no ha logrado perder es la ilusión y el cariño que ponen sus habitantes para tratar de dar acogida a todos los que acuden a disfrutar de nuestras Fiestas de San Lorenzo, porque son las fiestas de todos.

miércoles, 6 de julio de 2011

La primera "regla" de los maestros de antes del Adán

Doña Mirian, Sta Ester, Don Juan Roque y Don Calixto.
Doña Miriam nos impuso, allá por aquellos lejanísimos tiempos de los
años setenta, la primera de sus reglas: Un listón de madera, de unos
cuarenta centímetros, que para listones nosotros, y que parecía provenir
de un tapajuntas de alguna puerta. Era de color oscura, bien barnizada,
de unos cinco centímetros de ancha, y una de las cosas que se le ocurrió
fue ponerle un nombre. A nosotros, machotes todos a pesar de estar en la
H-10, nos hizo gracia que una mujer nos fuera a dar reglazos.
El feliz nombre se le ocurrió a un tal Antonio, que al poco tuvo el
dudoso honor de hacerle los estrenos, pensando como los demás que porque
fuera una mujer iba a doler menos. ¡Ja! Cuando me tocó a mí, que a pesar
de ser el segundo de la clase no tardé mucho en estrenarme, no había
comparación con la potencia de don Calixto: Eran exactamente iguales. Si
el año antes, en tercero, fueron las reglas para una buena confesión, en
aquel de cuarto me aprendí de carrerilla los tiempos verbales con aquel
compás dos por dos que no se saltan las rebajas: dos reglazos, dos
parriba, dos pabajo y media hora la mano ardiendo. Hombre, uno ya no
lloraba, porque se iba haciendo grandito, pero yas, cómo escardaba
aquello, cristiano.
Catalina, que así se llamaba la bella flor, fue la primera de la clase
al año siguiente, en quinto y en la V-3, tan pronto nos sentamos todos
en el primer día, se posó la señorita sobre la mesa. Y cuando Javier
salió a la pizarra a escribir el dictado, puso “oy”. Al decirle la
maestra que se escribe “hoy”, el redomado le contestó que él ya tenía
hechos los deberes desde “ayer”, que va sin hache. Así empezamos octubre
de 1975: Unos rezando por la salud de la mano que nos guiaba, y alguno
rezando por la salud de su pobre mano.
(Posdata: El primero de aquella clase se llamaba Óscar Miranda Santana,
y en el acto de entrega de diplomas, a él doña Miriam le dio un adecuado
beso. A mí, que fui el segundo, don Juan Clemente me jincó un beso
restregado que todavía me pica. )
Por: Sergio Naranjo

viernes, 1 de julio de 2011

40 años del Movimiento Asociativo en Tamaraceite

Por: José Lezcano
No me lo han puesto nada fácil cuando me han invitado a  que hable de mi experiencia   en  la creación de las Asociaciones de Vecinos dentro de nuestro Distrito.
 No porque no quiera manifestar todas esas vivencias, (que no fueron pocas) sino porque estoy seguro que cualquiera de los componentes o fundadores de esas más de veinte asociaciones que se crearon en la década de los 70 lo harían mucho mejor y con más detalles que los que yo pueda aportar.
 A pesar de todo no puedo negarme a contar alguna de esas experiencias porque soy de los que sigo pensando que todos los vecinos estamos obligados a colaborar dentro de las asociaciones de nuestros barrios.
 Eso es lo que pasó en esa década de los 70 en que se plantó la semilla de las Asociaciones en nuestro Distrito - entonces se llamaba de San Lorenzo -  llegando a conseguir que se creara la PRIMERA AGRUPACION DE ASOCIACIONES DE ESPAÑA y que fue aprobada en Madrid el día 1 de Marzo de 1.976 con el nombre de AGRUPACION DE ASOCIACIONES DEL DISTRITO DE SAN LORENZO y que luego más tarde se erigió en Federación.
Hoy me sirve de satisfacción el estar aquí con dos patas del trípode que entiendo yo fue el motor de esas asociaciones. Don Luis García Correa y Don  Nicolás Socorro Soto. La otra persona pasó a mejor vida que fue Don Fernando Ortiz Wiot, alcalde de aquel momento.
 Ya desde 2 años antes en 1.974 un grupo de personas con inquietudes en cada uno de nuestros barrios se fueron apiñando y en lo que hoy es el Campo de Futbol de Piletas un día gritamos que "los barrios unidos jamás serían vencidos".
Pero si es de bien nacidos el ser agradecidos no puedo dejar de mencionar que esa piña se formó gracias a las inquietudes de un hombre que hoy ostenta la Presidencia de honor de la Federación y me refiero claro está a Don Luis Cristóbal García Correa.
Este hombre fue poco a poco contagiando a todos eso que yo llamaría el gusanillo vecinal y siempre nos advertía que habíamos de tener mucho cuidado porque las Asociaciones eran la perita en dulce de todos aquellos que buscaban sacar tajada.
 Su trabajo apasionado por los demás le llevó en un determinado momento a resquebrajar su salud por lo que tuvo que apartarse de su puesto como Concejal del Ayuntamiento y Delegado de nuestro Distrito, pero ya aquella semilla que él había plantado creció y estaba dando sus frutos.
 Las asociaciones pidieron entonces al Alcalde que fuera sustituido en el Distrito por Don Nicolás Socorro Soto y éste siempre nos decía:  “ yo solo soy la herramienta pero ustedes tienen que usarla. “
 Así es como comenzó por aquí la democracia pues cada semana o cada quince días las Asociaciones, se reunían para llevar a nuestro Concejal Delegado lo que pensamos que era lo prioritario en aquel momento y acudiendo siempre a los que con más urgencia necesitaban de esas obras. Muchas de las Asociaciones renunciaban  a sus necesidades para que se atendieran otras con más urgencia.
Si fuéramos a seguir no tendría con un libro para comunicar todo aquello que viví pero que de una manera más fructífera APRENDÍ  de los demás.Ahora creo que debo callar para que todos puedan participar. A todos los vecinos gracias por lo que me  enseñaron.

Por: Pepe Lezcano "Primer Presidente de la Agrupación de Asociaciones del Distrito San Lorenzo"

jueves, 23 de junio de 2011

Las hogueras de San Juan

En una noche como la de hoy, víspera de San Juan de hace ya unos cuantos años, los cielos de nuestra isla se llenaban de humo y color naranja motivado por las múltiples hogueras que se realizaban. Hacer una hoguera era un ritual ya que desde muchos días antes los chiquillos "juntábamos" maderas, leña y todo aquello que hiciera llama. Muchas de las hogueras se hacían en los estanques de barro que rodeaban a nuestro pueblo. En las fincas de plataneras como la situada en lo que ahora se llama Tamaraceite Sur se reunían las hojas secas de plataneras y antes de ser quemadas los chiquillos aprovechábamos para saltar desde lo alto de los muros o azoteas de los cuartos de aperos y caer sobre todas las hojas secas y "volar" durante unos instantes. Eso sí, sin que te viera Pepe Marrero el mayordomo de la finca porque te podías llevar un buen "toletazo". También se aprovechaba para quemar todo lo viejo que hubiese ya fueran muebles, libros, libretas y todo aquello que fuera inservible. Eso sí, siempre nos recalcaban los mayores que no "echáramos" ningún bote de laca, insecticida y demás. Había muchos rituales y uno era saltar sobre la hoguera para quitar la mala suerte y tener un verano cargado de buenas vibraciones. Más de uno salió con los pantalones quemados al no calcular bien el salto. Todavía muchos se reúnen en torno a una hoguera por San Juan, los menos, porque los más están en Las Canteras remojándose y dejando la playa hecha un desastre.

sábado, 28 de mayo de 2011

Desde Tamaraceite a las Estrellas con nombre canario

Hace ya muchos años que comencé en esta afición (Astronomía), entonces nunca me había planteado el hecho de poder aportar algo a esta ciencia, a lo sumo disfrutar observando unos pocos astros y discernir alguna que otra constelación, mucho menos podía imaginar que quizás algún día pudiera colaborar para divulgar esta ciencia..…….. no obstante el tiempo y los hechos me han demostrado que estaba equivocado.

La Astronomía podemos definirla como la ciencia que se encarga del estudio de los astros y a su vez depende fuertemente de otras disciplinas como las Matemáticas, Física, Química, etc.. se trata de una ciencia que abarca muchos campos y en la cual los Astrónomos Amateurs, por muy extraño que pueda parecer, tenemos mucho que decir y aportar.

Mis primeros pasos en esta afición se produjeron mientras estudiaba bachillerato en el Cairasco de Figueroa y residía en el barrio de Piletas (Tamaraceite) allá por Diciembre del año 1995. Siempre me sentí atraído por esta ciencia pero desistí ante la dificultad de encontrar información acerca de una ciencia que en aquel momento no era muy popular, cosa que, afortunadamente ha cambiado con los años, hasta que un día, mientras me preparaba para un examen en la biblioteca de dicho centro, reparé en que casualmente tenía enfrente 2 estanterías repletas de libros astronómicos entre los que destacaban un atlas estelar enorme así como tratados varios de astrofísica además de otros ejemplares más adecuados para principiantes como era mi caso, centrando mi atención en un libro concreto: “Como descubrir el firmamento con prismáticos” escrito por Sir Patrick Moore, un autor muy conocido en este ámbito y quizás uno de los mejores divulgadores de habla inglesa, Con la amena lectura de este ejemplar comencé a dar mis primeros pasos, y gracias a los mapas que incluía el libro y unos prismáticos que tenía en casa, todo el conjunto de estrellas que creía desordenadas en el cielo comenzó a tener sentido y aprendí a ordenarlas e identificarlas por constelaciones fácilmente reconocibles y lo que más me sorprendió fue la variedad de objetos estelares al alcance de unos simples prismáticos.

Incluso a simple vista y sin ningún instrumento más que nuestra vista podemos extraer varias conclusiones, propongo algunos ejemplos prácticos:

Por un lado reconocer y situar las estrellas que forman las constelaciones y por otro estudiar las propias estrellas, por poner un ejemplo los colores de las estrellas más brillantes que podemos observar en el cielo nos ofrecen, entre otros, información acerca de su período evolutivo, siendo ésta evolución más avanzada cuanto más cálido sea el color de la misma, es decir entre una estrella azulada y otra naranja, ésta última será más “anciana” aunque con matices ya que las estrellas de alta masa envejecen antes que las de menor masa siendo estas mucho más longevas, nuestro sol es de color amarillo y contiene poca masa en comparación con otras por lo que su ciclo vital es muy lento, al sol le sigue su cohorte de planetas los cuáles desde nuestra posición en nuestro planeta Tierra aparentan desplazarse en torno a una línea imaginaria llamada eclíptica que cruza por todas las constelaciones zodiacales reduciéndose la zona de búsqueda bastante, siendo más fácil la tarea y se distinguen fácilmente de las estrellas si prestamos atención a 2 detalles, por un lado, los planetas cambian de posición de una noche a otra con respecto al fondo “fijo” de estrellas (realmente se mueven pero al estar muy lejos de nosotros aparentan estar siempre en la misma posición) y por otra parte si prestamos atención al “centelleo” de las estrellas, de haber algún planeta presente, éste no centelleará debido a que posee un tamaño aparente mayor que el de las estrellas, ¿quién es el responsable de este centelleo?, nuestra turbulenta atmósfera y debido al mayor tamaño aparente de los planetas estos nunca se nos muestran parpadeantes…. Una vez hemos determinado que hay un planeta a la vista……

¿Cómo podremos identificarlo? Los planetas al alcance de nuestra vista sin ayuda de ningún instrumento son: Mercurio, Venus, Marte , Júpiter y Saturno, identificarlos es asimismo muy sencillo; Mercurio y Venus sólo son visibles unas horas antes de amanecer o tras la puesta del Sol, esto se explica porque son planetas de órbita inferior a la nuestra y se encuentran más cerca del Sol, por esto nunca se alejan demasiado de nuestro astro rey, Venus es, tras el Sol y la Luna el astro más brillante que podremos encontrarnos también se le conoce como el lucero del alba o el lucero vespertino, el huidizo Mercurio suele estar muy cerca del Sol incluso en los momentos de máxima separación, y a pesar de ser muy brillante en sí es muy difícil apreciarlo, en mi caso sólo en 2 ocasiones lo he podido identificar, Marte, Júpiter y Saturno, al estar en unas órbitas superiores a la nuestra podemos observarlos, si se diera el caso, a cualquier hora de la noche, diferenciar estos es sencillo, Marte suele presentarse de un color naranja-rojizo, muy llamativo, Júpiter es muy brillante se acerca en brillo a Venus pero nunca lo supera, mientras que Saturno suele presentarse de un color amarillento….

Todos estos ejemplos, y muchos más, fueron mis primeros pasos en esta ciencia y los pude realizar desde el barrio de Piletas y zonas colindantes por si pudieran ser de interés para alguien desde aquí le animo a que por lo menos lo intente.

También recuerdo que tras estos primeros pasos allá por el Invierno de 1996, al comenzar la primavera de ese año nos visitó uno de los cometas más espectaculares de la historia, no por su tamaño sino más bien por lo cerca que pasó de nuestro planeta y lo brillante que se presentó, tanto la cabellera como la larga cola eran apreciables a simple vista, recuerdo verlo situado por las cercanías de la estrella Arturo y que la visión con unos simples prismáticos era espectacular… ante semejante bautismo ya tenía claro que me dedicaría con total entrega a esta ciencia.

Algo que recuerdo que me limitaba bastante a la hora de dedicarle horas a la observación astronómica era el clima de la zona, el cual normalmente no me permitía disfrutar de muchas (noches) al año despejadas debido en gran medida al régimen de alisios reinante gran parte del año en la zona norte de la isla y a la capa de nubes del tipo estratocúmulos (panza de burro) asociada al mismo, sin duda este hecho me limitaba bastante y no me quedó otra alternativa que estudiar al enemigo de 2 maneras, por una parte a los diferentes libros de meteorología que pude consultar (en aquellos tiempos internet no estaba tan difundido como hoy en día) y por otra parte analizando in situ la evolución de la atmósfera en base a las predicciones que daban por televisión.

En base a esto recuerdo que hice un estudio en base a la posición del Anticiclón de las Azores sobre el Océano Atlántico que me permitía predecir con relativo éxito la llegada de noches despejadas… aunque quizás esto sea harina de otro costal.

A finales de ese (1996) año nos mudamos a Vecindario y.. desde entonces he continuado avanzando en esta ciencia ahora de manera más compleja, estudiando y abarcando campos más específicos como las atmósferas planetarias, estudio de sistemas Binarios, Variables, etc…este período bien merece un capítulo aparte……..

Para resumir por el momento han publicado una de mis imágenes lunares como LPOD (Lunar Photo of the day 26/2/2010) , concedido un 2º premio en un concurso de Astrofotografía organizado por el Cabildo de La Palma (2011) y he descubierto por el momento 2 Sistemas de estrellas binarias que llevarán mi nombre (2010/2011).

Toda esta historia comenzó en el distrito de Tamaraceite (Piletas) y así la cuento en todas partes, y medios de comunicación que me han entrevistado, no renuncio de mis raíces….

Mi intención es animar a todos a que independientemente de cuál sea su vocación y edad, a que cultiven dicha vocación aprovechando los medios y recursos de los que disponemos hoy en día, Internet entre otros, donde mediante un buen uso, se puede tener acceso a muchísima información y en el distrito de Tamaraceite hay talento de sobra entre su gente de esto no me cabe ninguna duda.

Israel Tejera Falcón (http://astrovecindario.blogspot.com//)

martes, 24 de mayo de 2011

Jesús Arencibia y "Los gozos y los dolores del mar"

Natalia Ferrando conocedora de la vida y obra de Jesús Arencibia, habló y realizó semanaa atrás el análisis del mural de nuestro paisano " Los gozos y los dolores del mar" del Cabildo de Gran Canaria.  Fue el tema que desarrolló ante tan nutrido grupo de senderistas urbanos y lectores de Galdós. El mural del Cabildo lo pintó D. Jesús en la ermita de la Mayordomía de Tamaraceite para tener espacio y trabajar en esos grandes lienzos 2 de 6x6 y 2 de 6x8. Se trasladaron enrollados al Cabildo y D. Jesús los pegó al muro con una ligera cola de origen vegetal. Están intactos e impresionantes de color desde 1954. El texto completo sobre el tema fue publicado por Natalia Ferrando en la Revista Vegueta de la ULPGC año 93

jueves, 21 de abril de 2011

Los Viernes Santos de antes

Chicas de Tamaraceite preparándose para ir a misa.
Todavía recuerdo en mi niñez aquellos viernes santos solemnes, donde solo se escuchaba música clásica y te podías llevar un buen "coscorrón" si se te ocurría entonar alguna canción que no fuera religiosa.
Pero el viernes santo comenzaba realmente, por lo menos en mi familia, el jueves por la noche, cuando después de la misa de jueves santo acudíamos a visitar los Monumentos o las Siete Iglesias. Era un ritual visitar los Santísimos y acabar en Tamaraceite a las 10 de la noche para la Hora Santa, una hora de reflexión y oración delante del Monumento para a continuación hacer el Vía Crucis por las calles del pueblo. Durante un tiempo tuvimos la oportunidad de disfrutar del Vía Crucis Viviente que tan brillantemente se interpretaba por nuestras calles y que tenía como actor principal a Cillo en el papel de Jesús y donde se implicaba buena parte de nuestra gente, algunos incluso poniendo las luces de los coches en el Campo de la Manzanilla para que se pudiera ver el momento de la crucificción.
El viernes amanecía en silencio, se hablaba lo menos posible porque Jesús moría esa tarde y por supuesto no se comía carne. Lo tradicional era el sancocho de cherne salado con papas sancochadas y batata. ¡Tenías sed hasta el día siguiente! A las 5 había que acudir a la iglesia a escuchar el Sermón de las 7 Palabras y a besar la cruz para a continuación salir en procesión por nuestras calles con un respeto absoluto. Los hombres iban de luto, con corbata negra, las mujeres, algunas con mantilla y nada de colores chillones. Los hombres iban tras el Cristo Yacente y las mujeres tras la Vírgen de los Dolores o de San Juan que también se sacaba en aquellos años de mi niñez.
Hasta el sábado por la noche no se podía poner música, ni cantar, ni sonaban las campanas, hablar lo imprescindible y en algunos pueblos sonaba la "matraca", una especia de rueda que hacía ruido y que sustituía a las campanas.
El día de luto acababa el sábado por la noche con la Vigilia de Resurrección, que no podía ser antes de las 12 de la noche, y donde se quemaba a Judas en la Plaza como símbolo de quema del pecado y de aquél que había entregado a Jesús hacía dos días.
Los tiempos cambian, pero gracias a Dios que muchas de estas tradiciones no han cambiado, porque como decía hoy un octogenario entrevistado para una televisión nacional, la fe es la que da la vida. Y no deja de tener toda la razón porque estudios recientes dicen que los creyentes viven más. ¿Por qué será?

jueves, 7 de abril de 2011

El matador de Tamaraceite

Las Palmas de Gran Canaria era, en 1985, una ciudad entregada a la Unión Deportiva que, a través de Willie Jones, se enganchó al baloncesto
MARTÍN ALONSO Willie D. Jones aterrizó en Las Palmas de Gran Canaria en el verano de 1985 para enrolarse en las filas del Claret, un equipo que en ese momento asomaba por primera ocasión en su historia en la Liga ACB y que en su propia ciudad debía convivir con la relevancia total de la Unión Deportiva Las Palmas.
Reclutado bajo un contrato temporal, Willie D. Jones no tardó en fascinar a directivos, técnicos, compañeros y, en especial, a aficionados.
Acudir en peregrinación a Tamaraceite, donde se ubicaba el feudo del actual Granca antes de la construcción del Centro Insular de Deportes, se convirtió en un acto continuo de veneración para todos los apasionados del baloncesto, que en el jugador de Buffalo encontraron la primera leyenda de un club que empezaba a emerger.
Aupado sobre 204 centímetros, sustentados sobre dos finas piernas que ejercían como auténticos muelles, Willie D. Jones convirtió la suerte del mate en un arte de una belleza plástica superior.
Semifinalista en el concurso de mates del All-Star celebrado en San Benito en 1986 (injustamente eliminado en la ronda de semifinales), cada vuelo de Willie D. Jones se celebraba en Tamaraceite con la vehemencia de una parroquia de fieles totalmente entregada.
Pero no sólo del mate vivía el ala-pívot estadounidense, un anotador compulsivo, productivo cerca y lejos del aro, rentable tanto de cara como de espalda a la canasta, capaz de promediar 26,4 puntos por partido (disputó 27 encuentros) en su debut en la ACB.
Formado en la Universidad de Vanderbilt, antes de dar el salto a Europa tuvo una oportunidad en la NBA con los Clippers de San Diego, donde disputó 13 partidos en dos temporadas. De allí dio el salto a Italia, donde jugó en el Master Valentino Roma. En España también militó en el Gin MG Espanyol y Valvi Girona, aunque siempre será recordado como el matador de Tamaraceite.
Fuente: La Provincia




miércoles, 9 de marzo de 2011

Guedes, 40 años jugando en el cielo



Hace 40 años, el Cielo fichó a un jugador de gran proyección en la UD Las Palmas. Espigado, señorial, siempre sonriente y de gran personalidad dentro y fuera del campo. Un jugador que amaba Tamaraceite, su tierra y sus colores como nadie lo hará jamás, hasta el punto de desestimar ofertas de clubes grandes de la Liga Española. Después de 40 años los aficionados del equipo amarillo le recuerdan en el centro del campo con su estilo peculiar y sabedor de ese buen don que tenía para manejar el balón. Lo mimaba, lo quería, lo acariciaba y lo regalaba para que sus compañeros marcaran esos goles que hoy en día tanto echamos de menos. Recuerdo aquel día siniestro, siendo yo pequeño, aquella llamada de teléfono desde la Clínica Santa Catalina comunicándole a mi familia que Juan había fallecido. Aquel recuerdo de un niño de cinco años se quedó tan marcado que todavía tengo grabado en mi retina aquella conversación corta, las lágrimas y el llanto de los mayores. No sabía qué ocurría pero imaginaba que algo importante y duro estaba pasando, un jugador, un amigo se había ido para siempre. Espero que desde el Cielo sigas dando buenas tardes de gloria a todos los aficionados que como tú ya no están entre nosotros.

sábado, 5 de marzo de 2011

Una de mascaritas, de las de antes.

Este fin de semana de Carnaval es largo para muchos, sobre todo para los más pequeños. El otro día hacía una reflexión en voz alta sobre que los carnavales de ahora son más unas fiestas para ver que para disfrutar. Desde el sillón de nuestra casa podemos sentarnos a ver los concursos de murgas y de comparsas, las Galas de la Reina y Drag  y hasta la Cabalgata, sin cansarnos y sin perdernos detalle. El Carnaval es cada vez menos de la calle y más de la tele. Todo se hace en función de la caja tonta, los concursos de murgas, las galas, todo. Echo de menos, y eso que no soy muy mayor, o al menos eso creo, aquellas fiestas de carnaval de las 5 de la tarde en la Sociedad de Recreo o Círculo Tamaraceite. También aquellos bailes en el Cine Galdós de las 10 de la noche después de haber recorrido la Cabalgata y regresar "medios fundidos" de hacer el trayecto Puerto Las Palmas al son de la música. Pero no era solo eso. Lo genuino del carnaval de mi niñez era vestirse de "mascarita" con todos los trapos viejos o no que hubiera por la casa, tapándonos lo más que pudiéramos para no ser reconocidos. La tradición consistía en los niños vestirse de niñas y las niñas de niños. De los tobillos acabábamos "esrengados" de los zapatos de tacón que cogíamos a la escondida de nuestras madres, arriesgándonos a que nos cogiera y nos diera una "nalgada". Por esa época los carnavales estaban prohibidos pero se permitían, incluso las autoridades hacían la vista gorda en muchas ocasiones. Luego íbamos de casa en casa pidiendo un "guevito" o alguna monedilla para comprarnos en la tienda de Carmita Déniz alguna chuchería. En las tiendas no habían disfraces como ahora solo se vendían las caretas, unas de tela, un antifaz con una tela del mismo color para que no se reconociese, o caretas de plástico que no podías tener puesta más de diez minutos ya que corrías el riesgo de que te diera un "soponcio". ¿Y se acuerdan de aquellas narices con gafas? Muchos son los recuerdos de aquellos años del carnaval popular, donde las mascaritas corrían el riesgo de salir paleados por la policía en las famosas y únicas fiestas de carnaval de la isla como eran las de Agüimes y las de Cardones, donde acababa toda buena mascarita que se preciase. Ahora para estar en los mejores Carnavales del mundo no hace falta moverse de casa, pero desgraciadamente lo que no puede dar aún la tele son sensaciones y sentimientos, y ¿saben lo que les digo? que para eso me quedo con mis recuerdos de la niñez y así de año en año los vuelvo a vivir y hoy los comparto con ustedes.

sábado, 12 de febrero de 2011

Mi madrina Rosa

Por: Sergio Naranjo
Yo fui el último chiquillo que nació en San José del Álamo, porque Juan Luis y Senén, los siguientes, ya nacieron en clínicas y vinieron a los tres días, envueltos en ropas blancas y caras, contenidos en unas raras canastillas. A ellos nos los trajo la cigüeña, no les cortó el ombligo Inesita Herrera ni se recibió su llegada con aquella reunión familiar donde con las parturientas no podía haber hombre alguno. Por ellos no hubo que salir en busca de don Juan Guerra allá abajo al Puerto, para que diera el visto bueno. Y, años más tarde, yo también fui el último que tuvo en blanco y negro su foto de primera comunión. Hasta mi primo Jesús, el de Piletas, que apenas tiene seis meses menos que yo, aparece en color en la suya.
No teniendo al alcance aún en mi caso los adelantos médicos, se llevó a cabo por última vez conmigo otra tradición. Por lo visto, nací un viernes, y como no venía don Juan hasta el lunes si la cosa no era de urgencia, le fue pareciendo raro a mi gente que yo me fuera poniendo amarillo. Y temiendo por mi vida salieron a la mañana siguiente rumbo a La Milagrosa para bautizarme de urgencia, con lo que fue aquella fecha la primera de la mala fama que con razón tiene el 11 de septiembre. Atravesando el barranco del Pedregal, Las Labradoras, el barranco del Laurelar, subiendo la cuesta del Morro, dejando atrás El Masapez y su barranco con la breve parada en casa de mis abuelos maternos, se subió al fin La Cuesta, para entrar en la plaza por El Calvario. Todo ese camino hice en brazos de mi madrina, más de una hora bajo del ardiente sol del último tramo del verano.
Se hizo el bautizo al modo de antes, con la pila lo más cerca de la puerta de la calle. Y cuando don Santiago Pérez preguntó cómo le iban a poner al niño, el guasón de mi padrino recordó los chistes de Pepe Monagas, que contados por Pepe Castellano estaban tan de moda entonces, y viendo por primera vez a su ahijado presto a cristianar, sugirió que me bautizaran por los pies, que sería un pecado mortal derramar tanta agua bendita. Fue mi madrina quien me defendió ya desde mi primer mal trago y se me bautizó por la cabeza, aunque aquel día Santos Martel vendiera todos los trapos que le quedaban en la tienda para limpiar el ceneguero.
En estos días he estado observando las fotos del barranco de Tamaraceite de banda a banda, y el color verde de las antiguas fincas, ahora abandonadas y reducidas a míseras estampas del recuerdo esplendoroso. Allá lejos en el cauce aún sigue destacando el color de la Casa de Pico, aunque son más de una, donde mi madrina residió tantos años con su rancho. Allá tengo numerosas anécdotas, de las cuales alguna contaré en otra ocasión. Allá se enlaza de nuevo, a través de la gente que tuvo relación con esa finca, la historia de los pagos alrededor de nuestro Pueblo, Tamaraceite. El pasado y el presente de todos estos paseos por el Tamaraceite de dentro y de fuera, de antes y ahora, aunque ahora muchos se sorprendan al ver relación entre todos estos pagos. Pero es que un día Tamaraceite fue pueblo y no un barrio como ahora.
Y yo recuerdo ahora a mi madrina Rosa de Lima, hermana de mi madre, aquella a quien tan acertadamente supo homenajear Pepe Lezcano con su poesía. Su adiós tan tempranero y cruel, que así es la vida, ella se partió el alma bajo el calor para que yo no muriera sin bautizar y yo no pude portarla hasta San Lorenzo por última vez.
Qué no habría que no me disculpara, que no atendiera con su sonrisa y su ternura. La bendición de Dios, madrina.



lunes, 31 de enero de 2011

Las fiestas de San Antonio Abad de antes y las de ahora

Las fiestas de San Antonio Abad de Tamaraceite no tienen nada que ver con las de antes, ni mejor ni peor, distintas. Una cosa que las diferencia es la participación. Antiguamente, los medios de comunicación con otros lugares de la isla eran escasos, la gente no tenía coche, no había centros comerciales ni de ocio, ni televisión y pocos aparatos de radio. Por ello todos se volcaban con las fiestas, las vivían y las sentían suyas. Había actos que eran multitudinarios como las carreras de bicicletas en la Carretera General, los papagüevos, los bailes en el Cine, en la Sociedad de Recreo o en La Plaza y cómo no, las recordadas carreras de caracoles en el Cine. Asimismo se representaban obras teatrales cuyos actores eran naturales de Tamaraceite, aunque siempre había alguno de barrios cercanos.
Nunca faltaba en nuestras fiestas la elección de la Reina, a la que se presentaban las mozas más guapas de nuestro pueblo y era un acto que quedaba muy lejos de ser discriminatorio para la mujer, al contrario, porque ellas, que no tenían un papel muy relevante en la sociedad de aquellos años, se sentían reinas por unos cuantos días y eran admiradas y ovacionadas por todos, hombres y mujeres, grandes y chicos.
Las misas nocturnas en la ermita de La Mayordomía las tengo aún en la retina, cuando en ésta los asientos eran de troncos de palmeras. La gente iba alumbrándose con pequeñas linternas para no caerse y ser vistos por los coches que pasaban por allí. También en la ermita se realizaba la bendición de los animales. En esto también hemos cambiado porque antes la gente traía sus cabritas, sus ovejas, sus gallinas y ahora lo que predominan son las serpientes, los perros de raza y algún pájaro de colorines.
Las funciones religiosas eran multitudinarias y solemnes y el traje y corbata en los hombres no podía faltar, aunque en la iglesia estuvieran detrás de pie.
Los bailes al son de La Tropical o Los Covina eran seguidos no solo por nuestros vecinos sino que venía gente de afuera por su fama y en los descansos se llenaban los bares de la Carretera. En las Fiestas de San Antonio Abad lo que no faltaba nunca eran los bizcochos de Doña María Villegas, su fama era tal que se vendían todo el año y la gente hacía parar el coche de hora para comprarlos.
Ahora hay actos entrañables y novedosos como exhibición de perros y de coches, castillos hinchables, etc., pero como mis fiestas de antes...