viernes, 10 de octubre de 2008

Tamaraceite también fue emigrante


La emigración es un fenómeno que afectó a muchas familias tamaraceiteras o tamaraceitenses como dice nuestro buen amigo Antonio Ojeda.
La gran expansión económica y la oferta de empleo en algunos países como Brasil y Venezuela en los años 50 y 60, hizo necesario que hubiera que recurrir a la mano de obra extranjera para poder atender esta demanda que, por su peligrosidad o peor sueldo, no era atendida por los propios del país.
A principios de los 50, muchos de los tamaraceiteros como Francisco González, Andrés, Facundo y Suso Bolaños, Santiago Ramos, José Juan Arencibia, José Manuel Tejera, etc. tuvieron que emigrar a países sudamericanos, sobre todo a Venezuela y cuando esta cerraba sus fronteras, a Brasil, en busca de un trabajo que en Gran Canaria no encontraban. Allí llevaron a cabo actividades laborales en los niveles inferiores de la industria y de los servicios, peonaje industrial, construcción, hostelería, servicio doméstico, etc.
Esta emigración de mitad de siglo contribuyó en algunos de nuestros vecinos a traer un dinero y adquirir experiencia que aquí en la isla era imposible de conseguir.
Tamaraceite pasó con los años de ser un pueblo emisor de mano de obra hacia otros lugares a ser un lugar receptor de mano de obra y de personas que trabajando en otro sitio y procedentes del campo (Artenara, Teror, etc.), se asentaban en esta zona por su cercanía al centro de trabajo.
Vivir en Tamaraceite por los años 50 era duro, había que levantarse dos horas antes para ir a trabajar hasta Guanarteme y volver caminando si no había dinero. No se ganaba mucho, los domingos se iba a la plaza, al cine, el que tuviera dinero o a casa de don Santiago el Grande en La Montañeta para ver “Los Cristobalitos”, títeres que hablaban detrás de unas cortinas de sacos de guano.
Irse a trabajar a Venezuela o a Brasil no fue fácil ya que “la tierra arrastra”. Pero muchos de nuestros paisanos sí que lo hicieron y la verdad, con bastante suerte. Barcos como “El Lucania” italiano, y cuya travesía duraba 7 u 8 días, “El Entrerríos”, carguero argentino acomodado para emigrantes en el que había barracones donde dormían más de 40 personas los 12 días que duraba el viaje o “El Cabo de San Vicente”, fueron los nombres de algunas de las embarcaciones que hasta allí los llevaron.
Los papeles los arreglaba “La Emigración Católica” que estaba situada en la iglesia de El Pino, en el Puerto. Costaba unas 4.000 ptas. irse a Brasil, se pagaba la mitad aquí, antes de zarpar y el resto al llegar allá. Manolo Falcón, Martín, Colín de las Torres, Ramón Beltrán, Minguillo y Paco fueron algunos de los que se fueron para allá.
Sao Paulo y Río de Janeiro fueron las ciudades brasileñas que acogieron a los hermanos Bolaños, donde empezaron ganando unas 200 ptas. a la semana.
Andrés a los ocho meses de estar en Río se fue a Sao Paulo, donde lo empleó el embajador de España en Río. Ya en Río comenzó a trabajar de sastre. Allí estuvo tres años trabajando para después irse a Venezuela. Andrés aprendió deprisa el portugués. En Sao Paulo le llamaban “carioca” porque hablaba portugués como los de Río. Allí conoció a Ademir, futbolista de la selección brasileña que eliminó a España del campeonato del mundo.
Facundo, su hermano, llego a tener a 200 personas trabajando a su cargo y empleó a Paco, José Manuel y a Minguito entre otros.
Santiago Ramos se fue a Venezuela cuando tenía un buen trabajo, en la oficina de los González, pero quería progresar. Empezó trabajando en una carpintería, luego pasó a ser chofer en la embajada de Caracas hasta que se compró un camión y se dedicó al transporte del jugo “Yuquerí” y de chatarra. Más adelante se compró un taxi y se dedicó en su tiempo libre, los domingos, a trabajar con el coche para ganar más dinero y poder enviarlo a su familia.
Todavía recuerda algún momento entrañable de su estancia en Venezuela: “fue cruzando el lago Maracaibo cargado de Yuquerí, vimos un petrolero llamado Tenerife, al ver el nombre e ir algunos canarios conmigo comenzamos a saludarlo, cuando el barco nos respondió al saludo con la sirena, no pude contener las lágrimas”.
Para ahorrar dinero Santiago Ramos dice: “sólo fui al cine una vez en mi estancia en Venezuela porque quería ahorrar para mandarlo para Tamaraceite. Como los fines de semana no había transporte con el camión, me compré un taxi para ganar unos bolívares”.
Muchos de ellos recuerdan todavía hoy, momentos en que la emoción les embargaba al oír hablar de Tamaraceite o hacerlo con sus seres queridos. Manuel Cabrera Rivero, conocido por Macriver, jugó un papel importante de enlace entre los que tuvieron que emigrar y sus familias en el pueblo. Adoración se acuerda de hacer cientos de kilómetros para ir a hablar con su familia por una emisora de radioaficionado. Sus padres estaban con Manolo Macriver y ella no pudo articular palabra.
Finales de los 60 y principios de los 70 fueron los años de la vuelta. Al llegar se encuentran con otro Tamaraceite: “había más coches, más trabajo, sobre todo en el puerto, haber ido para allá nos abrió muchas puertas aquí”.
Sin duda que la experiencia es un grado y la vivida por estas personas, como la de muchos otros que aunque no aparecen recogidos en este blog sí que los tenemos muy presentes, fue algo que los marcaría para toda la vida.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Tamaraceite lloró a Don Ignacio


De impresionante cataloga la despedida el periódico El Eco de Canarias del miércoles 13 de octubre de 1971, de manos de su corresponsal por aquella época Don Antonio Ojeda, del que hasta aquellos días había sido su cura párroco Don Ignacio Domínguez. Si impresionante fue la despedida, igual lo fue la recepción de sus restos mortales en la iglesia de Tamaraceite que estaba abarrotada para recibir al que hasta ese momento había sido su párroco. A la misa asistió el Vicario General Don Vicente Rivero, asistido por el párroco suplente don Carlos Ruiz. A la semana siguiente fue el funeral que fue oficiado en esta ocasión por el Obispo de la diócesis Monseñor Infantes Florido. Años más tarde fueron trasladados sus restos hasta la iglesia parroquial donde reposan desde entonces. En la imágen podemos ver uno de los artículos del desaparecido Eco de Canarias sobre este hecho que conmocionó al Tamaraceite de aquellos años.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Los "personajes" de mi pueblo de Tamaraceite


De todos es sabido que la historia de un pueblo en buena parte la hacen los personajes conocidos por todos, bien sea por su profesión, por su condición social, por su apodo, por su carácter o por sus hazañas. Es muy difícil mencionarlos a todos pero sí vamos a tratar de recoger a la mayoría de ellos, esperamos sepan disculpar nuestro desconocimiento.
Tamaraceite ha visto como algunos de sus habitantes han sido pequeñas estrellas del fútbol, ese deporte que en los últimos años ha experimentado un gran auge con fichajes multimillonarios, impensables tiempos atrás, cuando por entonces se podía hacer por 25.000 ptas. como mucho. Toda una fortuna. Pero nuestras estrellas no cobraban un duro como José “el Cabuco”, quien participó en un campeonato organizado por La Falange y en el que quedaron campeones en el Campo España, Lorenzo García “el Blanco”, que jugó en el Porteño, Antonio “el Morris”, en el Marino, el padre de Rafael “el pintor” que fue portero del Victoria, y otros como Rafael Angulo o Juanito Vargas. Juan Guedes que jugó en la Unión Deportiva Las Palmas, sí que llegó a ser profesional del fútbol, cosechando éxitos a nivel nacional e internacional.
La cuna de estas estrellas del fútbol era el campo donde ahora está el colegio Adán del Castillo. Allí se organizaban grandes torneos de aficionados con una gran afluencia de público al que no faltaba la madre de Salvador “el Veneno” con su carrito de chochos y chuflas y todos los chiquillos tras ella para que les dejara empujarlo.
Siguiendo con el deporte hay que nombrar a los hermanos Montesdeoca que han participado en las Olimpiadas, campeonatos del mundo y otros eventos cosechando grandes éxitos para el deporte nacional e insular.
Y si hubo deportistas que destacaron a nivel nacional, también hay artistas que brillaron con luz propia, entre los que destaca por encima del resto Jesús Arencibia. Nació en Tamaraceite en 1911, maestro. Recibe clases de pintura con Lía Tavío e ingresa posteriormente en la Escuela Luján Pérez. En 1947 concluye la carrera de Bellas Artes y combina la pintura y la labor docente en buena parte de su vida.
Su primera exposición individual fue en 1934 en el Círculo Mercantil, a partir de ahí comienza a evolucionar su estilo y su técnica, pasando por diferentes etapas que finalmente le conducen al muralismo, siendo su principal obra la realizada en la iglesia de San Antonio Abad de Tamaraceite dedicado a la memoria de su madre. Pintor que sentía especial atracción por los pies y las manos de la gente, pero sobre todo por la gente del pueblo que le servía de modelo para sus diversas obras. Las manos de Mateo o de Antonio “el padrino” aparecen en el mural de la iglesia de San Antonio Abad, aunque también está Juan Francisco Afonso, su madre y hasta él mismo en un autorretratro. Sus modelos más conocidos fueron Chona “la Negra”, María Rodríguez, Rosarito, Modestita o Manuel “Cazuela”.
También hay que destacar a otro personaje que marcó mucho en la historia de Tamaraceite, Antonio Arencibia, al que vemos en la fotografía. Hombre polifacético donde los hubiera, pintor, compositor, restaurador, escultor, poeta, historiador y diseñador. Hay que destacar que los retablos de la iglesia de Tamaraceite fueron diseñados por él.
Su labor docente se centra en institutos de Tenerife y Gran Canaria ejerciendo como profesor de Lengua y Literatura. Nos dejó algunas obras como “Las voces de mi camino” y “Hablas de mis manos” en poesía, la novela “Tigotán” y la obra teatral “Factum Redentorum”.
Un artista más reciente pero no por ello igual de relevante es Juan Alberto Díaz. Una de las personas que más ha pintado sobre Tamaraceite, profesor de dibujo en diversas academias y en la Universidad Popular. Hijo de maestro Juan Díaz y de Mariquita González, conocida ésta por ser la impulsora de la Compañía Lope de Rueda.
Si artistas son los escritores y pintores, no podían faltar en este libro los actores y actrices. Los personajes de las comedias de la Compañía Lope de Rueda, dirigida por Don Raimundo fueron Mary Afonso, Maxi González, Suso Cabrera, Pepe Bolaños, Tiburcio, Martel, Pepe González, Maricarmen y tantos otros.
Personajes relacionados con el Cine Galdós son muchos pero hay que destacar a Miguelito García que era el que ponía las películas. El primer dueño del cine fue José Cruz, luego lo compró la familia Marrero. Los palcos situados en la parte superior eran reservados para el cura y para la gente de El Puente, pues de allí era José Cruz. Pero no sólo pasaban películas, los lunes había desfiles de variedades. Una de las artistas que destacó con luz propia fue Tere Robaina “la Bomba”.
Cuando no se iba al cine se iba a los bailes de la Sociedad, que tuvo diferentes presidentes como Antonio Cabrera, Don Félix, Cristóbal Ramos, Manuel Calcines, Santiago Hernández, Juan Díaz, Andrés Bolaños, José Tejera, Sixto Ojeda, etc.
Personajes carismáticos de la posguerra fueron los guardias, siendo muy conocidos entre la gente del pueblo. Blasito de Tenoya, Juan Vargas, Tomás, Nazareno, Dionisio, el sargento Nicolás, Juan Santos y el cabo Fernando, que vendía chorizos aunque estuviera de servicio.
Y hablando de vender quién no recuerda las famosas “tiendas de Aceite y Vinagre” y a sus propietarios: Mariquita Serapita, Mariquita Coello, Lorenzo “el Titino”, Pilarito, Carmita Déniz, Isabelita “la Barbera”, Pedro Acosta, Luisito Falcón y Juanita Pérez fueron algunos de los más conocidos.
También es importante recordar a personajes relacionados con la política y con el viejo Ayuntamiento de San Lorenzo. Agustín Betancor, Juan Suárez y Juanito Ramírez fueron algunos de los alcaldes que llevaron las riendas de estas tierras hasta el año 40 en que se agrega al Ayuntamiento de Las Palmas. El primer concejal de Tamaraceite, cuando ya se produce la agregación fue Santiago Hernández.
En lo que respecta a la educación, la figura del maestro era entrañable. Aunque no tuviese la titulación si poseía conocimientos suficientes se le encomendaba esta función. Destacamos a Don Lorenzo, Don Santiago, Andrecito, Chita, etc.
En la rama sanitaria podemos encontrar a los médicos Don José Hernández, Don Antonio Machín y Don Aurelio. Entre los practicantes señalar a Don Félix García Toledo, que no tenía horario y siempre estaba dispuesto. Hay otros nombres como Don Santiago García, Don Alfredo y más tarde José Ramón, el hijo de Ramoncito “el de los ciegos”. Y cómo no en este apartado hay que poner en mayúscula a la figura de la partera ya que hasta los años 60 las mujeres no iban a la clínica a dar a luz. Si la criatura venía bien las mujeres esperaban en casa hasta la llegada de la partera, pero, si por el contrario, venía de nalgas se buscaba corriendo un coche para ir a la clínica. Ese coche solía ser el de Perico “el gago”, el taxista. No eran numerosas las clínicas por aquel entonces, estaba la de “urgencias” y la del “seguro”, la de Lugo y San Donato, cuyas condiciones higiénicas no eran de las más deseables. Entre las parteras destacamos a Mariquita García, Encarnacionita, Mariquita Rodríguez y Cesarita Alonso.
Luego existían otros personajes más variopintos, así podemos señalar a Fernando Villegas que organizaba una fiesta todos los años con motivo de su santo e invitaba a sus tocayos. Felipito, el chófer, siempre bien vestido con su uniforme, José “Padre Dios”, tostador del molino de Antonio Juan Suárez, los niños se ponían firmes a su paso creyendo que era realmente Dios. Lolita Vizcaino y Julita eran quienes hacían el traje a muchas novias del pueblo.
Mención aparte merece Manuel Cabrera Rivero (EA8CI) radioaficionado y empresario, marcó un hito en Canarias al fundar una empresa conocida en toda Gran Canaria como Macriver.
Otros personajes dignos de mencionar, son el arzobispo de Sucre Jesús Pérez Rodríguez, Manolito “el Herrero”, Antonio “el Padrino”, Agustín “Murillo”, ...

Los curas de Tamaraceite


Aunque desde el año 1896 aparecen curas encargados o capellanes de Tamaraceite, hasta la fecha solamente han sido diez los sacerdotes con nombramiento de Párroco, teniendo en cuenta que la parroquia de San Antonio Abad fue creada el 8 de diciembre de 1937.
Esta es la relación de párrocos:
1. Don Mariano Hernández Romero (Diciembre 1937-Marzo 1938)
2. Don Manuel Rodríguez Falcón (Marzo 1938- Octubre 1944
3. D. Vicente González García (octubre 1944-Enero 1953)
4. D. Pedro Castellano Molina (Febrero 1953-Octubre 1955)
5. D. Ignacio Domínguez Domínguez (Octubre 1955-Junio 1971)
6. D. Pío Luis García Marrero (Junio 1971-Octubre 1979)
7. D. Manuel Acosta Henríquez (Octubre 1979-Septiembre 1982)
8. D. Olegario Peña Vega (Septiembre 1984-Septiembre 1994)
9. D. Jesús Vega Mesa (septiembre 1994- septiembre 2008)
10. D. Cristóbal Déniz (septiembre 2008-........)
Pero, además de los párrocos, otros sacerdotes han realizado tareas pastorales en Tamaraceite con nombramiento de capellán, coadjutor o adscrito. Antes de ser parroquia, hubo al menos nueve capellanes: D. Jacinto Falcón Navarro (1896-1903), D. Ceferino Hernández Rodríguez (1903-1910), D. Marcelino Quintana Miranda (1910-1918), D. Manuel Socorro Pérez (1918-1919), D. Pedro Hernández Benítez (1919-1933), D. José Cárdenes Déniz (1933-1935),D. Abrahán González Arencibia (1935-1936), D. Manuel Alonso Luján (1936) y D. Mariano Hernández Romero (1936, hasta su nombramiento de párroco en 1937).
Otros sacerdotes se encargaron de la parroquia de Tamaraceite en pequeños períodos de tiempo o colaborando con el párroco como coadjutor, vicario o adscrito. Esta es la relación:
D. Gregorio Florencio Rodríguez Artiles (vicario: 1942-49)
D. José Déniz Montesdeoca (Vicario: 1944)
D. Juan Morales Sánchez (encargado: 1955)
D. José Suárez Florido (Vicario: 1966)
D. Manuel Guerra González (Encargado: 1966-67)
D. José Manuel Naranjo Sosa (Vicario:1967-68)
D. José Perera Rodríguez (Vicario: 1967-68)
D. Gerardo Larrea Lafuente (Encargado:1971)
D. Carlos Antonio Pérez Hoyos (Encargado: 1971)
D. Bartolomé Santana Sánchez (Vicario:1973-76)
D. Francisco Cabrera Suárez (Adscrito: 1979-1982)
D. Cristóbal Díaz Rodríguez (Vicario: 1980-1982)
D. Pedro Galván Vega (Adscrito:1984-1992)
D. Miguel Lantigua Barrera (Adscrito: 1994- 2007)
D. Norberto Medina (Vicario: 2007-2008)
D. Juan Carlos Medina (Vicario: 2008-.......)

martes, 16 de septiembre de 2008

Curas monaguillos y sochantres en Tamaraceite


El primer párroco de Tamaraceite fue Don Mariano. Y el segundo, don Manuel, que tenía un papel donde estaba escrito todo lo que el monaguillo debía hacer en la iglesia: Primero, abrir la iglesia; después, arreglar la lámpara del Santísimo y luego, preparar los ornamentos sagrados: la casulla, el alba, el amito, la estola, el pan y el vino, el lavabo.....
Don Mariano se subía a la azotea para tirar caramelos a los niños. Entonces no había plaza, sino risco con picón. Él vivía en la casa parroquial, la misma de ahora. Don Manuel vivió en el Cruce de San Lorenzo y allí vivieron también D. Vicente y Don José Déniz”.
Pepe Lezcano fue monaguillo de Tamaraceite en los años 60, ya lo había sido en Tenoya. Después estuvo con D. Gregorio Alonso en San Telmo donde aprendió a tocar un poco el órgano y a cantar. Don Ignacio fue un día a San Telmo, a una de las fiestas de la Virgen cuando ya Manuel Cazuela se había retirado de la iglesia y propuso a Pepe ir a Tamaraceite. Pepe Lezcano aceptó y estuvo ayudando en Tamaraceite hasta que se fue al cuartel y a la vuelta del servicio militar volvió otro tiempo a Tamaraceite.
El templo no era como ahora, en vez del mural, había tres huecos o urnas en donde estaban San Antonio Abad, en el centro y a los lados San José y San Fernando. El piso era de cuadritos negros. La iglesia ha mejorado gracias a los curas que han pasado por aquí, aunque no todos han puesto su mano. Muchos recuerdan, sobre todo a Don Ignacio, que hizo mucho por la iglesia. Él puso las columnas de mármol (antes eran redondas), el piso que hay ahora y las vigas del techo. También hizo el edificio donde está Cáritas y la radio. Y en 1970 Jesús Arencibia realizó el mural. El párroco que más tiempo ha estado en tamaraceite ha sido D. Jesús Vega(1994-2008) que hizo la reforma de los lugares de la celebración: nuevo altar y ambón, el confesionario, los bancos, el aparcamiento, la emisora de radio, el nuevo centro parroquial detrás del Centro de Salud y otras reformas como el zócalo, el reloj de la torre y otras.
La misa antiguamente era en latín y se cuentan muchas anécdotas. El altar estaba pegado al retablo y el cura daba la espalda al pueblo. Solamente se viraba para la gente para decir: “Dóminus vobiscum” (el Señor esté con ustedes). Entonces algunos, en vez de responder “et cum Spíritu tuo” hacían una rima fácil diciendo “El culo te lo pellizco”.
Más tarde, el altar se puso más adelante, cara al pueblo. Aunque al principio costó adaptarse, la verdad que fue mucho mejor”. El cura era, casi, el menos que hacía. El que mandaba era Mateo, que era sacristán y sochantre (en la época de Noli). Todos los monaguillos se unían en contra de Mateo, porque D. Ignacio pasaba como el bueno y el que tenía que echar los pleitos era él. Mateo empezó de monaguillo con D. Ignacio a los seis años. Y estuvo hasta los veinte y pico. Primero fue monaguillo, después sacristán y luego sochantre. Era, el jefe. En el tema del canto era muy serio y había que responder bien las respuestas en latín y bien cantadas. En cierta ocasión el día de la función de San Antonio Abad, Estanislao cantó el “Descanse en paz” en vez del Cordero de Dios. Y ya no volvió a cantar más. Como Mateo era el “jefe” llevaba sotana negra y roquete blanco por ser el mayor. Los más jóvenes llevaban sotanas rojas con plumachos;: este el vestido , como si dijéramos, de los reclutas. Los más veteranos llevaban la sotana celeste. Prudencio y Mateo discutían porque los dos querían llevar la sotana negra. Un día, al acabar la misa de las 5 de la mañana, Prudencio y Mateo empezaron a pelearse en el lugar donde estaban los tronos. Cuando llegó Don Ignacio a la misa de 7 de la mañana estaban los dos tirados en el suelo, agarrados y pegándose. Sin embargo se llevaban muy bien.
En Semana Santa, el sábado, se bendecía el agua y los monaguillos salían a rociar las casas con el agua. Ellos entraban a las casas y la gente le decía dónde debían rociar. La gente, en agradecimiento daba algunos huevos o algunas perrillas que ellos iban recogiendo. Pero Prudencio y Mateo, a escondidas, cogían algunos huevos de los patos de los estanques hasta conseguir una cesta llena. Cuando llegaban al Toscón, donde había una tienda, ya con cierta hambrilla, compraban con el dinero de la alcancía un poco de pan y sardinas. Prudencio no necesitaba que nadie lo despertara para ir a misa. El gallo de Cirila Cantero lo despertaba los domingos a las cuatro y media de la mañana. Y solamente por el hecho de ponerse la sotana no dormía en toda la noche. Luego pedía a Agustinita el pan calentito para los monaguillos y entraba a la sacristía. El latín era el idioma oficial de la iglesia. Y los monaguillos tenían que aprenderse de memoria las oraciones en latín. Don Manuel Rodríguez, al salir de la escuela, en los escalones, les enseñaba. Y daba más “leña” que clases... Pero se aprendía. Uno de los monaguillos de aquella época recuerda: un año, por Pascua de Navidad, el cura Don Manuel Rodríguez puso, en donde hoy está el mural de Jesús Arencibia, las cortinas que le había prestado el dueño del cine, Don Manuel Marrero. Colocó unas cuerdas y había que tirar de ellas cuando, en la Nochebuena, el cura cantara “Gloria in excelsis Deo” (Gloria a Dios en las alturas). Y mientras cantaba el gloria, los monaguillos tenían que hacer sonar con fuerza las campanillas chicas. Manuel se cansaba de tocar tanto tiempo y el cura le daba capones en la cabeza diciendo: sigue, sigue, sigue...
En el salón parroquial estaba el archivo antiguamente. Y la palanca de la luz estaba cerca de la puerta, donde ahora está Santa Rita, que allí estaba la pila bautismal. Un día alguien bajó la palanca y cuando D. Manuel se enteró quién había sido, fue a la casa del chico y, delante del padre, le pegó una “tollina”. Al día siguiente, la gente le decía al padre que si era bobo, que había dejado que el cura le pegase a su hijo. A lo que éste respondía diciendo que no le dijo nada por si acaso le pegara a él..... Don Manuel era un hombre corpulento. Había sido alférez del ejército en África.
El vestuario del monaguillo, recuerdan, era la sotana y el roquete en la parte de arriba. El mayor llevaba sobrepelliz. También se ponían la moceta, una especie de capa hasta media espalda, como las pañoletas de las mujeres. El sochantre estaba para cantar y el sacristán para el arreglo de la iglesia.

martes, 9 de septiembre de 2008

CEIP Adan del Castillo. 45 años de historia.


En Tamaraceite, mucho antes de surgir el primer colegio, allá por el año 1944, había una escuela unitaria de cuatro unidades, dos de niños y dos de niñas, cuyos maestros eran Don Lorenzo, su cuñado Don Santiago, Doña Ángeles Marrero y Doña Antonia Pérez.
Estaban situadas en la casa que está enfrente de la iglesia y otra en la Montañeta. Años más tarde, sobre 1962, justo antes de desaparecer, estaban situadas en la Carretera General. La de las niñas estaba donde ahora vive Fernando Arencibia y enfrente, la de los niños, en la casa que está al lado de la Federación Las Medianías. Eran maestros de las mismas Don Manuel Balbuena, Don Marino, Doña Antonia y Doña Ángela.
Don Vicente Artiles, farmacéutico en Tamaraceite y concejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ante el desbordamiento que sufría esta unitaria, pidió un colegio de 14 unidades para el pueblo. Se lo concedieron de 8 unidades, inaugurándose en septiembre de 1963, siendo su primer director Don Manuel Balbuena.
Al colegio se le puso como nombre C.N. Adán del Castillo ya que se construyó en unos terrenos donados por este señor para tal fin. Hay que señalar que en estos terrenos había un campo de fútbol donde se disputaban grandes torneos de aficionados, sobre todo en verano.
Al año de su inauguración se quedó pequeño, ya que Tamaraceite estaba acogiendo a una población procedente de zonas rurales que se estaban instalando en el casco y en los barrios de alrededores. Por ello se tuvo que ampliar en 1964, construyéndose las dos torres laterales.
Para el momento en que se vivía, era uno de los colegios más modernos y equipados ya que tenía salón de actos, vestuarios, etc. Don Pedro Gil, maestro del centro que llegó en el año 1969, recuerda que en 1971 se daba clase hasta en los pasillos a pesar de tener en ese momento 22 unidades, y con una ratio de 50 alumnos por aula. Estaba dividido en dos partes, una de niños y otra de niñas, con patios independientes. Fue Don Francisco Gil Mayor, siendo director, el que abrió un pasillo central denominado por los alumnos como “el túnel”, por el que se comunicaba las dos alas, aunque sólo fuese para poder pasar él. Ya en 1975 pasa a ser mixto.
El colegio Adán del Castillo siempre ha destacado por las actividades extraescolares, tanto artísticas como deportivas. Comenzaron a realizar viajes de fin de curso desde muy pronto, siendo uno de los primeros colegios en hacer esta actividad que se inició en el curso 1974-75 yendo a Madrid. En esta ocasión sólo participaron doce alumnos y como maestros fueron José Luis Morán, Doña Angelina Zamora y Juan Alberto Roque.
Con la Ley Villar el deporte se trabajaba mucho en la escuela. El Adán del Castillo consiguió muchos éxitos, llegó a representar a la provincia de Las Palmas en los Campeonatos de España de Fútbol escolar y fue el primer colegio con un entrenador norteamericano, siendo Gil Mayor director, y cuando el baloncesto se estaba iniciando. Incluso se llegó a crear un equipo federado de baloncesto, el NiK, que acogía sobre todo a ex alumnos entre los que estaban Joselito, Luis, Felipe (actual concejal del Ayto de Las Palmas de G.C.), Ravelo, etc. y siendo entrenado por Juan Alberto López.
Juan Alberto López estuvo 24 años en el colegio y de ellos 9 como director. Recuerda todavía a la primera generación de alumnos que tuvo en clase entre los que estaban Mario Hernández, Carmelo Salazar, Joselito, Pepe Cabrera, etc.
En lo que a actividades artísticas se refiere, los éxitos fueron y son si cabe más sonados. Otra etapa importante en el colegio fue la de Don Juan Roque como director. Se comenzó con una rondalla iniciada por él mismo y en esta época se comenzaron a realizar los primeros escalas en hi fi de la mano de José Luis Morán y luego de Conchi Moreno. Esta actividad que consistía en festivales en fechas determinadas como navidad, carnaval y fin de curso. A José Luis lo sustituyó Conchi, cuando este se trasladó de colegio, y a ella se le une Guillermo Cabrera realizando actividades tan importantes como el Belén viviente, galas de carnaval, etc. Con el tiempo surge el grupo Adeuna que acoge también a ex alumnos y en el que participan padres y madres y que tantos éxitos le ha dado en el Carnaval de Las Palmas de G.C.
Una figura importante en el colegio era el portero, quién no recuerda a Manolito o “Genarito”, como le llamaban cariñosamente los maestros por su amor por los geranios, dando vueltas en su bicicleta en los patios del colegio. También hay que recordar a “Tomasito” que estuvo en el colegio más de 15 años, hasta que falleció.
Por último, no quiero terminar de hablar del Adán del Castillo sin nombrar a otros maestros que por aquí pasaron y dejaron su huella en muchos de nosotros: Angelina Zamora, Doña Paca y su hermana Doña María, Don Julio, Don Carmelo, Don Oscar, Don Juan Clemente, Juan Alberto Roque, Don Gustavo, Don Teodoro, Don Olegario, y tantos otros que sería imposible nombrar sin dejar a algunos atrás.

sábado, 30 de agosto de 2008

La UD Tamaraceite de cumpleaños


Hablar de fútbol en nuestro pueblo es sinónimo de hablar del Tamaraceite, cuna de innumerables jugadores de los que algunos llegaron a brillar con luz propia, jugando incluso en la Unión Deportiva Las Palmas, como Juanito Guedes y Carmelo, sin olvidar a Pedro y Santiago que fueron dos porteros que llegaron a la selección de Las Palmas.
Pero antes de jugar en el Tamaraceite los chiquillos se “formaban” en los múltiples “estanques” que por esta zona abundaron a lo largo de nuestra historia. El “tanque de Machado”, el “tanque Las Cañas”, “la Muralla”, etc.. son algunos de los muchos nombres de los campos de aquella época y que servían para dar las primeras patadas cuando la única diversión era jugar al fútbol. También estos acogían los célebres partidos de solteros contra casados y solteras contra casadas en las fiestas de San Antonio Abad.
Pero vamos a echarnos unos años atrás, sobre los años 20 y 30, cuando sólo había equipos en la ciudad de Las Palmas, fuera de esa jurisdicción existían tres equipos, “ El Apolinario”, y en Tamaraceite tres equipos regionales, el “Luz y Vida” llevado por D. Manuel Acosta, el “Sporting” y el “Cervantes”.
El Tamaraceite fue el antiguo “Porteño”, que lo trajo D. José Tejera Santana, Matías Tejera Hernández, Pedro Gutiérrez y Lorenzo Medina, el año 1958. Cuando vino a Tamaraceite jugó con el nombre de “Porteño” durante cinco años. En esa época una alineación típica era: portero Pancho Viera, Lorenzo, Cide, Viera, Bermúdez, Tomás, Angel Molonwny, los hermanos Nóbrega, Arturo y Brezi. Los colores eran verde y blanco.
También había equipos aficionados como el “Juventud” que lo llevaba Antonio Arencibia y donde jugó Guedes, el “Victoria” llevado por Gregorio el pintor, “Piratas” llevado por Lorenzo Marrero y el “Rival”, “El Puente” y “San Antonio”.
En esa época se comenzaba a usar los balones de válvula y las botas de tacos, que las trajo Bonifacio Vega Nuez de Inglaterra, ya que antes las botas eran de “chaso” y los balones eran muy pesados.
Todos estos equipos jugaban o mejor entrenaban en un campo que se encontraba donde ahora está el colegio Adán del Castillo y los partidos de competición se celebraban en el “Antonio Rojas” (donde está el Centro de F.P. de Cruz de Piedra) y el Martín Freire.
El Juan Guedes se hizo en el año 1962 y en su construcción colaboró mucha gente entre los que estaba Juanito Guedes. Para ir a jugar los partidos de fuera de casa muchos recuerdan todavía ir a Teror, Bañaderos o Arucas y otros pueblos de la isla en la camioneta de Salvador Cabrera.
Un personaje que lo ha dado todo por el Tamaraceite es don Lorenzo Medina que jugó en el “Luz y Vida”. Ya en el Tamaraceite fue entrenador, delegado y vicepresidente.
En la temporada 1963-64 se le cambia el nombre de “Porteño” al de “U.D. Tamaraceite”. La sede ha estado en varios sitios, en un cuarto en casa de Lorenzo, al lado del “Ovejero”, en casa de Pedro Tejera, frente al molino viejo, en el cine ya en tercera división tres temporadas y ahí empezó el declive económico y deportivo de este equipo.
Pepe Julio Hernández ha vivido todas las etapas del U.D. Tamaraceite, más de 40 años, primero como jugador, como utillero, cantinero, y en año el 89, cuando el equipo iba a desaparecer, coge el equipo como presidente, donde estuvo 8 años pagando deudas, hasta que se retiró por enfermedad. En 1998 retomó la directiva como vicepresidente, estando en la presidencia Armando Santana.
Actualmente en los cuatro equipos del Tamaraceite hay un promedio de 100 niños en sus diferentes categorías, encontrándose el club totalmente saneado económicamente.
Hay que resaltar la figura de Juan Guedes que saltó del “Porteño” a la “U.D. Las Palmas”. Fue directivo de la “U.D. Tamaraceite” aunque por poco tiempo, ya que la F.E.F. no dejaba que un jugador profesional en activo fuese directivo de otro equipo. Por ello se le dio el título de presidente honorífico.
La U.D. Las Palmas, en la época de Miguel Muñoz, entrenó en el campo Juan Guedes, y jugadores tan entrañables como Morete, Brindisi, Carnevalli, Wolf, Castellano y Germán entre otros, corrieron por este campo en la época más importante de la U.D. donde llegó a disputar la final de la Copa del Rey con el F.C. Barcelona.
No quiero terminar sin nombrar a jugadores de la época más reciente del Tamaraceite como los del juvenil con Castillo en la portería, Marcos, Sevilla, Fran y Pepito, Alexis, Juani Guedes, Suso y Pedro y en punta el “Chato”, Carmelín y Claudio. Esperamos y deseamos los que amamos este pueblo que la U.D. Tamaraceite, vuelva a ser lo que un día fue y siga llevando el nombre de Tamaraceite por todos los lugares de las islas.
En la imagen tenemos una de las últimas formaciones del Porteño que luego pasaría a llamarse Tamaraceite.

viernes, 22 de agosto de 2008

Los clubs juveniles en Tamaraceite


Los clubes surgen en una época, finales de los 60 y principios de los 70, cuando comienza el declive de los bailes en la Sociedad, el cine Galdós y la afluencia de coches en la carretera hacía casi imposible caminar por ella. Éstas y otras causas van haciendo que los jóvenes de estos años busquen alternativas para poder encontrarse y divertirse al son de la música y las escasas luces de colores.
Es a partir de estos años cuando surge el “Teleclub”, a iniciativa del párroco de aquellos años, Don Ignacio Domínguez, que les cede unos locales situados al lado de la Iglesia de San Antonio Abad, en la Carretera General. Muchas eran las actividades que allí realizaban, ya que tenían un pequeño cine donde proyectaban alguna película en super 8 y hacían algún que otro festival y escalas en hifi. Además participaban en las comedias de Doña María y Don Raimundo. Gloria Benítez, Mª Asunción, Araceli, Dolores, Lolita Mari, Alicia, Elena, Genaro, Pepe Juan Mujica, Maxi, Rosa Margarita, etc. son algunos de los jóvenes de esos años y que buscaban un lugar para reunirse.
Al “Teleclub” le sustituye con el tiempo en este local de la parroquia, en 1973, un club denominado “Sporting 2000”, cuya base era un equipo de fútbol aficionado que jugaba en el tanque de Machado y en otros de la zona. Pagaban una pequeña cuota que era de 100 ptas. al mes para comprar discos, una mesa de ping-pong, un tocadiscos, etc. La mayoría de sus componentes, que en principio eran chicos para que el cura no se “mosquease”, ex alumnos del colegio Adán del Castillo, pero que poco a poco se fue abriendo a otros de Guanarteme, Las Torres, etc., y que estaban en el Instituto Cairasco de Figueroa.
Se organizaban muchas actividades como la clásica excursión a la Montaña de San Gregorio y llegaron a ir incluso más lejos, como al Pinar de Tamadaba y a la playa de Maspalomas. Hicieron además un periódico que no llegaron a publicar.
El alma mater de este club fue Feluco Mujica Villegas que era el que “movía” todo el tinglado y fue presidente hasta que falleció, acontecimiento que conmocionó a los vecinos de Tamaraceite de aquella época. Otros de sus componentes fueron Bosco “el japonés”, Miguel Angel, Juan Luis “boliche”, Lorenzo “medio queque”, Esteban “el escarranchado”, J. Jesús “el cagón”, Yayo, Nélida, Mary, Isidro “el croqueta” (pinchadiscos oficial), Juan “el abuelito”, etc. y que todos los sábados entre canción y canción iban al bar de “Vicentito” a comerse los “callos” y a tomarse los” vaya vaya”.
Al Sporting lo sustituye el “Tití Melo” en 1978, que se reunían en un local, en lo alto de la Sociedad, y que acogió a muchos de los antiguos componentes del Sporting. Formaban sobre todo “los pepes”: Pepe “el caballo”, Pito, José Miguel, Andrés “el sastre”, Fernando Mujica, Nélida, Carmela, Armando, Norberto, Nini, Javier, Antonio “el loro”, Manuel “Cazuela”, Pepe “el ballena”, Sarito Pino, Milagro, etc.
Otro de los clubes famosos de finales de los años 70 fue el denominado “K´mama”. Este club acogía a ex alumnos del Adán del Castillo que al acabar en el colegio y no tener un sitio para seguir viéndose, deciden reunirse en una vivienda de la Carretera General, donde antiguamente estaba la OJE.

Entre las actividades que solían hacer se encontraban los escala en hifi, parodias y obras de teatro, faceta que aprendieron en el colegio de la mano de José Luis. Ganaron algún que otro premio como el certamen de parodias del Lomo de los Frailes.
Más tarde montaron una pequeña discoteca en el club para sacar algún dinero y poder comprar un aparato de música y poder hacer las pequeñas reparaciones que iban surgiendo.
Llegaron a ser más de cuarenta componentes, algunos de los nombres nos los ha dado Carmelo Salazar: “Germán el paleto, Roberto el boca, Mario el espargata, Efraín el vampiro, Feluco seluco, Manuel el piojo, Luis el cabeza, Domingo el panadero, Juani el scheriff, Sergio el camello, Ravelo el veneno, Carmelo tití Melo, Claudio veneno, Ana, Puri, Mari Luz, Ninfa, Rosa Elena, Estrella, Beatriz, Verónica, Begoña, y otros que ahora mismo no recuerdo”.
Otro de los clubes de Tamaraceite era el club “Horse” que bailaban al son de música tan variada como Los Pecos, Village People, etc. A estos chicos les unía una afición que eran los caballos. Se reunían en casa de José Manuel “Macriver”. La curiosidad de este club era la “biblioteca”, aunque la luminosidad no era la adecuada ni el momento tampoco.
De los más recientes es el conocido como “La gente del almacén”, que surge a raíz de una rondalla que se reunía en los locales de Fernando Arencibia. Personajes como Héctor Arencibia, Diana, Fangio, Teresa, Antonio Tomás, etc. fueron algunos de sus miembros.
Por último señalar que todos estos clubes tienen algo en común y es que aquí surgen muchos de los matrimonios de hoy en día y que forman el Tamaraceite del presente.

miércoles, 20 de agosto de 2008

JUAN GUEDES


Comienza la liga y hablar del fútbol en nuestro pueblo es hablar de Juan Guedes Rodríguez, Guedes; aunque nació en el Carrizal de Ingenio (Gran Canaria) el 2 de octubre de 1942, desde muy pequeño se estableció con su familia en nuestro barrio de Tamaraceite. Se inició en el histórico equipo del Porteño como juvenil. Después de ser convocado para la Selección Juvenil de Las Palmas, donde tuvo destacadas actuaciones como extremo izquierdo, se incorpora al equipo juvenil de la U.D. Las Palmas, de donde con sólo 18 años salta al primer equipo en la temporada 60-61, haciéndole debutar en Ceuta el 23 de abril de 1961 el entonces entrenador, Casimiro Benavente, en su puesto habitual de medio izquierdo con el número 6. A partir de esa fecha es el titular indiscutible en esa demarcación. Su primer gol con la U.D. Las Palmas lo obtuvo el 4 de marzo de 1962 en un célebre partido frente al Córdoba, donde un dudoso gol de los andaluces provocó un grandioso escándalo en el Estadio Insular. En la temporada 61-62 actuó en todos los partidos de Liga y Copa. Siguió siendo titular indiscutible y poco a poco se convierte en el auténtico líder del equipo por sus magistrales pases largos y su potente disparo con la zurda. En la temporada 63-64, la U.D. Las Palmas retorna a la Primera División, realizando Guedes unas destacadas actuaciones que le reconocen como una de las figuras del fútbol nacional. Los grandes equipos se interesan en sus servicios, pero él firma en blanco con los colores del club de su tierra con el que conseguiría las mas altas cotas del historial del balompié canario. Su primer gol en la División de Honor lo consigue en el Estadio Insular frente al Oviedo el 1 de noviembre de 1964 en una memorable actuación. En esta temporada, realiza el servicio militar y se proclama Campeón del Mundo con la Selección Militar Española en partido contra Portugal, obteniendo el gol de la victoria frente al potente equipo lusitano, capitaneado por el legendario jugador del Benfica, Eusebio. La línea media de la U.D. Las Palmas formada por Castellano y Guedes es una de las mas destacadas de la Liga Nacional y el equipo amarillo que formaban junto a Guedes los, Gilberto´s, Germán, Tonono, León, Martín, etc realiza un gran juego que hace llenar los estadios peninsulares. El 2 de mayo de 1968 hace su debut con la Selección Española en Malmoe frente a Suecia. Este partido es histórico para el fútbol canario pues , además de Guedes, actuaron Tonono, Germán, Castellano y Santos, un tinerfeño jugador del Zaragoza y además estaban en el banquillo Betancort, como portero suplente, y GilbertoII. El resultado fue de 1-1, siendo Castellano el autor del gol español. Volvió a actuar con el equipo nacional el 26 de marzo de 1969 frente a Suiza en Valencia. No actuó mas en esta temporada debido a una grave lesión sufrida en un partido frente al Elche en el Estadio Insular y posteriormente al ser sancionado por causarle una grave lesión a Planas, jugador del Zaragoza. En la temporada 67-68 la U.D. Las Palmas, entrenada por Luis Molowny, obtiene el tercer puesto tras titánica lucha por el título con el Real Madrid y el F.C. Barcelona hasta la última jornada. A la temporada siguiente se clasifica, Subcampeón de Liga tras el Real Madrid. En todas estas temporadas Guedes es pieza fundamental en el equipo. Juega la Copa de Ferias (UEFA) con la U.D. Las Palmas frente al Hertha de Berlín. Sus últimas temporadas como futbolista fueron la 69-70, donde actuó en 24 partidos y marcó tres goles, uno de ellos el último de su carrera deportiva, el 1 de febrero de 1970 frente al Celta, y la 70-71. Ya se le había diagnosticado una grave enfermedad por lo que en esta temporada sólo juega 11 partidos, siendo el último en Sarriá el 13 de Diciembre de 1970, frente al Español. El 9 de marzo de 1971 fallece en Las Palmas con tan sólo 28 años de edad, tras haber jugado con el equipo amarillo 252 partidos de Liga, marcando 28 goles; 29 de Copa obteniendo 3 goles; 2 de Copa de Ferias (UEFA), además de diversos partidos internacionales con el equipo amarillo frente a rivales como el Anderlecht, Rapid de Viena, Milan, Chelsea, y otros. La muerte de Juanito Guedes causó un profundo pesar en todo el pueblo canario y en la afición futbolística española, pues todos admiraban su gran clase. El partido de homenaje póstumo, frente al Partizan de Belgrado, fue una emotiva manifestación de cariño de todo el pueblo canario y del fútbol español. Aquella esbelta figura, con su gran zancada, que en el momento preciso soltaba un pase de zurda que los habilidosos y rápidos extremos, León y Gilberto I, materializaban en espléndidos goles, será inolvidable para cualquier aficionado. Su nombre lo lleva hoy el Campo de Fútbol de Tamaraceite y su busto de bronce, durante mucho tiempo en el Estadio Insular, mantienen su figura en el imborrable recuerdo.

lunes, 18 de agosto de 2008

MANUEL CABRERA. EA8CI


Manuel Cabrera Rivero (EA8CI) radioaficionado y empresario, marcó un hito en Canarias al fundar una empresa conocida en toda Gran Canaria como Macriver. Fue pionero de las grandes superficies comerciales en la isla incluso, antes de que llegara Galerías Preciados.
Pero también fue un gran comunicador. Desde los años 50 se inició en la radioafición, fue punto de encuentro de muchas familias tamaraceiteras con sus hijos, amigos y vecinos emigrantes en Brasil y Venezuela. Así mismo, acompañó a muchas expediciones como “Licor 43” alrededor del mundo o la expedición científica “Idus de Marzo” a la Antártida. Fue una estación de seguimiento para más de veinte expediciones por el mundo desde los Andes hasta las Islas Galápagos.
También colaboró en diversas catástrofes internacionales como el terremoto de Venezuela o en la búsqueda de medicamentos por toda Europa.

viernes, 15 de agosto de 2008

Chácaras, más de treinta años poniendo música a Tamaraceite


Uno de los grupos musicales de Tamaraceite, y no me equivoco al decir el más importante por su trayectoria y composiciones, es Chácaras. Bueno es recordar su historia que comienza a finales de los años 70 y principios de los 80, cuando un grupo de chicos y chicas, algunos todavía estudiando EGB y otros empezando el Bachiller, comenzaron con gran ilusión a reunirse para preparar y ensayar los cantos para la Misa del Gallo, en la época del cura Don Manuel. Al frente estaba Gregorio, el hijo de Manolito el barbero, y la mayoría de sus componentes eran de Tamaraceite y de Almatriche.
Muchos de estos chicos formaban parte de la rondalla del colegio Adán del Castillo, dirigida entonces por Santiago Nuez, componente del grupo Los Gofiones. Otros eran alumnos del colegio Valencia, que eran aleccionados por Gregorio.
Aquella Misa del Gallo salió tan bien que se animaron a seguir reuniéndose y es a partir de este momento cuando comenzaron a existir como grupo. Empiezan a organizar distintos actos con el fin de recaudar dinero para comprar instrumentos, que aún hoy se conservan como el contrabajo, las chácaras, los tambores de La Gomera y otros instrumentos de artesanía. Uno de estos actos fue la fiesta de Navidad que se hizo en un solar enfrente del colegio Claret. Lirbe se vistió de Papá Noel, encargaron tartas en forma de guitarra y la comida la preparó Santiago “el cantaor”. Para costear la fiesta cada miembro ponía cada semana cinco duros a lo largo de casi un año.
Los lugares por los que pasó para ensayar La Rondalla Tamaraceite fueron múltiples. El primero fue el Salón Parroquial, donde empezaron a ensayar la Misa del Gallo, luego pasaron al local de la Asociación de Vecinos que estaba en lo alto de la calle Amargura, en el que cuando se celebraban los campeonatos de envite, debían dejar el local a los socios que allí iban a jugar. Cuando esto ocurría ensayaban en un solar que estaba enfrente y que no tenía ni puerta. También tuvieron que dejar este lugar y pasaron a la cueva de Lilia Artiles para después irse al local de Agustín.
Más tarde Fernando Arencibia, padre de Antonio, les dejó un pequeño local conocido como El Almacén, que acabó convirtiéndose en un club de jóvenes, más que en un local de ensayo, al que acudían todos los días. La formación de este grupo surge por la necesidad que tenían muchos de estos chicos de ocupar su tiempo libre, ya que al terminar 8º de EGB y salir del colegio, no sabían qué hacer para divertirse ya que las únicas opciones eran ir a jugar a las escaleras de la plaza de la iglesia o hacer teatro. En la última etapa los dos últimos lugares que dispusieron para ensayar fueron la Asociación de Vecinos Aytamy y finalmente el Salón Parroquial.
Pertenecer a la rondalla les dio la oportunidad de visitar lugares que por aquel entonces no podían visitar por sus propios medios como Mogán, Fataga, Guayadeque, etc., gracias a las excursiones organizadas por Don Manuel el cura aunque siempre había que celebrar la misa al aire libre.
Fue uno de los primeros grupos en cantar la Misa Canaria a voces y presumen de haber tenido varias voces de calidad. Durante siete años el grupo estuvo integrado por chicos y chicas hasta que se marchó Gregorio y coge la dirección del grupo Miguel y Chano. Ellos eran partidarios de formar un grupo sólo de voces masculinas ya que según ellos era muy difícil mezclar las voces, pero la razón principal, según ellos mismos, fue la de “quitar a las chiquillas de en medio”. A partir de este momento adoptan el nombre de Adeun, aunque este periplo duró muy poco tiempo.
Alrededor de los años 91 y 92 Antonio Arencibia convenció a “Enchi” para que reuniera de nuevo al grupo y así evitar que sus canciones se perdieran. Fue tanta la insistencia que puso que el grupo se volvió a unir, esta vez bajo el nombre de Chácaras, casi con los mismos componentes, entre los que estaba el mismo Antonio Arencibia que actuó con ellos en dos ocasiones. Hay que destacar que la influencia de Antonio fue importantísima ya que él les proporcionó casi el 70º/o del repertorio. Canciones como Tamaraceite bonito, Tierra Canaria, Pa´l Pino, San Lorenzo (cuyo título original fue Canción para las fiestas populares de San Lorenzo),Arguineguín, La niña de los ojos negros, Doramas, Guayermina, Mi Gran Canaria... y otras que intercalaban con las populares de siempre como Somos costeros, Isas Parranderas, etc. Canciones que se tocaban con aquellos mismos instrumentos que quince años atrás había comprado la Rondalla Tamaraceite.
En esta última época, el grupo lo componían doce hombres, de los cuales cuatro eran solistas. Durante toda su historia sus actuaciones fueron varias y en distintos lugares y muchos los componentes que pasaron por el grupo: de chicas María del Pilar, Carmen Delia, Carmen del Rosario, Teresa, Sarito, Ester, Mari, y otras muchas. De los chicos destacar a Chano, Lirbe, Guille, Pepe, Hipólito, Chaguino, Juan Francisco Afonso, Fangio, Santiago, Lolo, Gregorio, Antonio y Juan Fernando, Enchi, Tino, Elías, Alberto, Jaime, Ramón, Antonio Amador, Félix, Juan Alberto Díaz y su hijo, Bosco y su hijo, Isidro, Miguelo, Marcos,... y tantos otros que se quedan en el tintero y que por su gran número es difícil nombrarlos a todos.

lunes, 11 de agosto de 2008

TAMARACEITE Y LAS OLIMPIADAS


Estamos en año de Olimpiadas. Y Tamaraceite también ha tenido sus olímpicos, los hermanos Montesdeoca que han participado en campeonatos del mundo y otros eventos cosechando grandes éxitos para el deporte nacional e insular.
Jesús Montesdeoca Trujillo entre otros premios en categoría junior y senior obtuvo el de: Campeón de España de Lucha libre Olímpica, Campeón de España de Lucha Sambo, participó en los Juegos del Mediterráneo en Siria, fue Séptimo del Campeonato de Europa celebrado en Inglaterra, Noveno del Campeonato del Mundo celebrado en Hungría y lo más grande para un deportista, fue olímpico en Seúl, quedando décimo en lucha olímpica.
Roberto Montesdeoca Trujillo, al igual que su hermano practicó la lucha canaria, pero sus grandes éxitos fueron el Campeonato de España y del Mundo de Lucha Sambo en 1983 y el Subcampeonato Mundial en 1984.

martes, 22 de julio de 2008

Vamos pa los fuegos de San Lorenzo


Cada nueve de agosto, Gran Canaria se concentra en torno a la magia de los fuegos que dan color a San Lorenzo, son treinta minutos mágicos que llenan de color el cielo de la ciudad. Espectáculo, devoción y emoción en una de las noches más esplendorosas de cada verano.
San Lorenzo es calor de fiesta y calor de martirio. San Lorenzo es ir de bar en bar y tropezar con éste y aquél, con el que vino de lejos y con el que nunca se fue. San Lorenzo es encuentro de verano para hablar de cuando éramos muchachos ¿te acuerdas de…?
.
NARRADOR: Cuentan los que cuentos cuentan que venían caminando como cada año desde Tamaraceite, un día 9 de Agosto, Maestro Manuel y Juanillo el de Pilarito. Ellos, que para hacer más llevadero el camino tenían que estar un poco “encacarinados”, se echaban un pizco en la tienda de Manolito el Mago. Se ponían las alpargatas al hombro para que no se rompieran , y estar bien guapos y así echar una pieza con las chicas de San Lorenzo, o con la que se terciara.

Manuel: Estoy to` cambao de estar cargando racimos desde el alba en la finca de Don Sixto.
Juanillo: Pues esta noche enderézate cambao, como dicen los Aires de lima de Valleseco, que mañana es San Lorenzo y no hay que trabajar
Manuel: Dicen que esta canción la cantaban los hombres y mujeres cuando hacían las labores del campo para matar el tiempo.

Manuel: Juanillo, ¿sabes si este año va La Tropical para San Lorenzo?
Juanillo: Pues claro, Manuel. Estoy desendo escuchar la trompeta de Emiliano, el saxo de Esteban y el piano de Alfredo. Cuando esta gente toca se me ponen los pelos de punta. Dedicaban las canciones a las niñas casaderas.
Manuel: Sería estupendo que algún día pudiéramos bailar con alguna chica, pero me parece que al final, lo vamos a tener que hacer nosotros dos juntos.
Juanillo: A falta de pan...
Manuel: Bueno es un foxtrot.

Manuel: Y hablando de música..¿tú sabes de dónde viene lo del nombre de Berlina?
Juanillo: Pues no sé Manuel, será de algo de Alemania, por lo de Berlín.
Manuel: Lo que está claro es que como dice la Berlina, “ el que tiene novia baila, y el que no, que se conforme con mirar”.

Juanillo: ¡Ay mi Tamaraceite! Lo que era Tamaraceite y lo que es.
Manuel: Vaya bailes que se hacían en Tamarecite.
Juanillo: Es verdad. Pero nosotros ni con los bailes, ni con el paseo, ni con el cine, ni con la fiesta de San Lorenzo conseguimos echarnos una novia.
Manuel: Tú tranquilo, que esta noche engañamos a alguna, y mañana la llevamos al cine Galdós a ver la última de John Wayne.

Juanillo: ¡Qúe cara más linda la de esa chica Manuel!
Manuel: Más de uno se pelearía por ella
Juanillo: Entonces sería como en la canción La Caringa, que me dijo mi tío el que estuvo en Cuba, que era un baile que trajeron a La Palma en el siglo XIX, en el que se cuenta que le decían “carita linda” a las chicas jóvenes y bonitas, cuando las veían bailar.
Manuel: Ah, y de ahí viene lo de Caringa. Y...¿de dónde viene lo de toma y toma caringa
Juanillo: Es que según mi tío, el baile simula un combate.
Manuel: Pues espero que por mirar a las caras lindas de la plaza esta noche, nadie nos dé una entrá’de palos.


Manuel: Juanillo me parece que como sigas jalando de la botella vas a coger una mazurca que no veas.
Juanillo: Chacho,la mazurca no es un baile que llegó de Polonia, de la región de Mazuria, me parece a mí.
Manuel: Sí, sí, pero también es una borrachera que te hace pedir agua por señas de lo seca que te deja la garganta, y ésa es la mazurca que tú tienes, qué mas que mazurca de agua es de vino la que tú llevas.

Juanillo: Mira Manue’ yo me conformo con poder bailar, aunque sea una folía.
Manué: Yo creo que es la única pieza que tú puedes bailar, si alguna mujer se compadece de ti.
Juanillo: No lo dirás porque en al folía no se puede tocar a las mujeres ¿verdad’
Manué: Pos va a ser que sí, Juanillo.

Juanillo: ¿Sabes una cosa? El otro día vi a Rosario, que venía de Las Palmas de comprar, y dice que las cosas están tan caras que ni un zagalejo se puede comprar.
Manué: Cómo me gustaría que alguna chica me cantara eso de:” ven conmigo a la fuente a cargarme la talla, no juegues que me rompes el zagalejo”

Manué: Espere, espere, Juanillo, no siga con sus versos, que si son como los Aires de Lima de Artenara, empiezan cariñosos y no se sabe cómo acaban.
Juanillo: No sea bruto Don Manuel, que no hay como los Aires de Lima para encontrar alivio para el camino, que parece que no, pero descalzo por el camino viejo, más de un dedo “estronchao” voy a tener.

Juanillo: Una cosa Don Manuel, ¿usted le dijo a su novia María Cristina que iba a venir a las fiestas de San Lorenzo?
Manuel: Calle, calle, Juanillo, que como dice la canción “María Cristina me quiere gobernar y yo le sigo, le sigo, la corriente”
Juanillo: Pero la gente ya sabe que...
Los dos: María Cristina me quiere gobernar...

Manuel: ¡ay mi madre! Si seguimos bebiendo y sin una luz por el camino me parece que no vamos a llegar.
Juanillo: calle, calle, que si mi madre se entera que he vuelto a echarme un pizco me da una entrá que no veas.
Manuel: Usted cántele una mlagueña para que vea que se calma y al momento se le olvida.

Juanillo: Ya se ven las primeras parrillas de San Lorenzo, Don Manuel.
Manuel: Por poco y se nos hace la hora de los fuegos y nosotros todavía por le camino.
Juanillo: y yo que le dije a Juana que si nos veíamos en la plaza. Con las ganas que tengo de verle la rodilla y el “periné”
Manuel: pues arreglao va, Juanillo, porque con los rones que lleva me parece que no le va a ver ni la punta del pie.

Manuel: Lo que usted seguro que no va a poder bailar es la seguidilla, Juanillo.
Juanillo: Con lo rápido que van seguro que no, porque uno en vez de ir pa’lante, va pa’tras.

Manuel: Ya llegamos Juanillo.
Juanillo: Así es Don Manuel.
Manuel: A ver si veo a una chica que me acompañe a dar un paseillo por el pueblo.
Juanillo: Seguro que las madres le dirán cuando lo veas:”No vayas niña, no vayas más al paseito de Don Tomás, porque estropeas los zapatitos... y lo que sigue.
Manuel: Pues que le digo que más vale sólo que mal acompañado
Juanillo; Al final, Don Manuel, me parece que el paseillo lo vamos a ser usted y yo.

NARRADOR: Ya de vuelta a Tamaraceite cogidos por los hombros y haciendo equilibrios, decidieron subirse al carro de Felipito, que también iba pa’lla. De la tajá que tenían, ríanse ustedes, que no vieron ni los fuegos, aunque cantando iban, porque a falta de fuegos y una hembra, buena es una isa.


Esteban Gabriel Santana Cabrera. agosto 2006