domingo, 29 de enero de 2017

¡Adiós Tata!

Saro, Mariquita García y Carmela
En estos días se nos fue una persona muy querida en Tamaraceite. Carmela Cabrera, más conocida por Carmela García por su madre, Mariquita García "la partera", y con la que muchos niños de los que hoy peinan canas vinieron al mundo con ella. Se fue nuestra Tata, nuestra segunda madre, como ella bien decía, que tenía ocho hijos.

Carmela como su madre María, fue una emprendedora. Era la mayor de tres hermanos, Saro y Tomás, a los que quería con locura, y a los que vio partir muy jóvenes aún y empezando a disfrutar. A partir de ahí siempre decía que su vida se había roto y así fue en progresivo retroceso hasta su muerte.
Carmela desde muy joven se dedicó a la costura junto a su hermana Saro, y muchos trajes para las fiestas de San Lorenzo e incluso alguno de boda diseñaron. A comienzos de los años 70, abrió una tienda en el número 13 de la Calle Magdalena enfrente del Colegio de Angelita y un poco más arriba de la oficina de Correos, que se encontraba haciendo esquina con el callejón de Conchita y el antiguo colegio de Chita. La tienda de Carmela fue un referente en el Tamaraceite por esos años, sobre todo en La Montañeta. 

A mucha gente ayudó por estos años, no solo con los artículos que vendía en su comercio, sino además hacía de intermediaria para que muchas familias pudieran comprar en Triana ropa o muebles en Omebe, uno de los comercios más punteros del Schamán de aquellos años. Simultáneamente, durante unos años, acogió en su casa a muchos estudiantes de arquitectura, para los que era una madre por el cariño que les dispensaba porque en muchos casos era lo comido por lo servido. Pero como ella decía, la casa siempre estaba llena, y en verano, cuando estos retornaban a sus islas, se quedaba la casa sorda. 

Ejemplo de emprendiduría que no supo aprovechar porque se quitaba de lo que no tenía para socorrer al que lo necesitaba y para que nadie pasara desconsuelos ni en Reyes ni cumpleaños. Mucho le quedaron a deber de los "fiaos" y nunca le escuchamos decir un reproche para con aquellos que les debía. 

Hoy, si me lo permiten, quiero dedicar un minuto para su recuerdo, para Tata, nuestra Tata, que siempre estaba ahí cuando la necesitábamos.Mujer alegre y sencilla, solidaria, cercana a sus vecinos con los que nunca tuvo una discusión ni enfado y ellos lo pueden corroborar.Le encantaba el carnaval y los bailes y a más de un mozo tenía loco en sus años mozos. 

Se fue en silencio como fue su vida, discreta, sin hacer ruido ni escándalo. Querida y respetada por todos. Un ángel que ya está en el cielo por tanto bien que hizo a sus semejantes. Tata siempre te tendremos en el corazón. Tus niños, como tú nos decías siempre se sentirán orgullosos de ti porque fuiste un ejemplo para nosotros y eso siempre quedará en nuestros adentros.

1 comentario:

Salvador Guerra de Paz dijo...

Querida Carmela, siempre es difícil asumir la pérdida de una buena persona como tu. Durante mis diez años de estudios en Tamaraceite me adoptaste como unos más de tu fantástica familia, por lo que siempre te estaré agradecido y guardo un magnífico recuerdo. Descansa en paz. Salvador Guerra de Paz