Comparto con ustedes algunas imágenes históricas de la UD Tamaraceite. Ellas hablan por sí solas.
miércoles, 26 de agosto de 2015
lunes, 3 de agosto de 2015
Usos y costumbres de otra época (2ª parte)
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| Por Tino Torón |
Las madres aparte de cuidar a
sus hijos ya mas granditos los llevaban a comprar, a lavar, si eran pequeños
los metían dentro de la misma cesta y si caminaban se quedaban a jugar al lado,
iban en busca de agua al pilar enlazados a medio lado en el cuadril, llevando
en la cabeza la cesta o cacharro. Como en casi todas las casas habían patios de
flores y tierra e incluso llegué a ver casas sobre todo cocinas con el piso de
tierra, los niños sueltos ya y gateando comían tierra y todo lo que cogieran a
su paso, las madres les decían: “caca niño” siendo pocos los cuidados, los
soltaban en cualquier sitio y con poca ropa, mi madre era costurera y tenía que
tener cuidado con las agujas y los alfileres que no cayeran al suelo mientras
el niño jugaba, mi hermana en casa de mi abuela bebió petróleo quedándose
asfixiada, gracias que estaba mi padre y la cogió por los pies sacudiéndola,
también se oían los llantos y las madres en otros cometidos no le hacían ni
caso, no son como los mimos de ahora, aunque ya mas granditos iban poco a poco
descubriendo su entorno ocurriendo desgracias de niños ahogados, otros caídos
de paredes, etc. casos que puedo contar de mi Pueblo.
Los niños por regla general su vestimenta
era una camisa y pantalones cortos con peto y cintas a la cintura para que no
se cayeran y sin ropa interior, habían muchos que se ponían las ropas de sus
hermanos mayores e incluso ropas donadas por otras familias, de entre ellos
muchos descalzos llegando a las escuelas y jugando en las calles, al llegar a
los 10 o 12 años se iban a trabajar y el que no a ayudar a sus padres en
diferentes tareas, yo iba a la acequia y al pilar acarreando agua y comida de
animales ...
Las niñas vestidas con trajes de vuelos y
peinadas haciéndole rizos que era lo que se llevaba, en las escuelas se
preparaban para hacer buenas amas de casa, aprendían a coser y bordar y
cocinar, pues les hacían las comidas a las maestras, e incluso iban a escuelas
particulares de costura.
A estas edades las niñas ya granditas
cuando llegaban el día de su santo se unían en su grupo haciendo una pequeña
fiestas con chocolate y galletas regalándose sobre todo una tarjeta escritas
por ellas y las he visto escritas por otros mayores, también se iban de
merienda a los barrancos y montañas, antes desde pequeños estábamos muy
relacionados, desde pequeños a grandes conociendo a todo el pueblo, las madres
salían a la calle a llamar con gritos a sus hijos y el pueblo de Tenoya que era
extensivo anclado entre lomos, lomitos y montañas, la voz caminaba y les decían
“Tu madre te esta llamando”, si el niño llegaba tarde la madre le daba un
coscorrón o le tiraba de las orejas y hasta le pegaba con las espargatas (alpargatas) o zapatos de
casa, también los amenazaban con decírselo al padre, este dependiendo le pegaba
con el mismo cinto o tortas en el culo, otros padres corregían hasta con la
mirada.
Llegaba el tiempo de la primera comunión,
en aquel tiempo se hacía desde los siete años a los nueve por regla general, el
tiempo de dilatación era por ese año no tener medio suficientes , esperando un
año mas, ocurriendo lo mismo, los que podían iban vestidos de marinero, de
capitán… con chaquetas y pantalones cortos, sirviéndole para sus salidas, otros
muy sencillos y hasta con ropas prestadas, los que no tenían lo hacían a otro
día cualquiera e incluso con alpargatas dándose el caso que era la primera vez
que se ponían alpargatas o zapatos, pues su niñez la vivió descalzo. En estas
ceremonias se usaban zapatos de charol y
zapatos nuevos, teniendo que llevar al librito en las manos y el rosario y
guantes blancos, esto es lo que les puedo contar de los varones, también
prestados.
Las niñas en la primera comunión eran de
mas gastos en su vestimenta, procuraban sin tener que fuera con trajes nuevos
(mi niña no hace la comunión con un traje prestado) eran trajes largos muy
plegados, con vuelos y encajes de color blanco, si la niña tenía ya nueve años
o más la gente decía: te fijaste parecía que se iba a casarse
También había variedad de vestidos,
desde quien iban vestidas de ángel con alas, otras con trajes sobre tul, tela
muy fina y transparente.
Ese día y en mi época el cura hacía
chocolate y churros, galletas, pues antes teníamos que estar en ayuno desde el
día anterior, no pudiendo ni beber ni agua, en mi caso este día se me quedó
pegada en el paladar y casi lloro. Las madres se ponían al lado nuestro para
que no nos mancháramos, algunos llorábamos cuando las madres nos decía: ¡no te
lo dije! tú ves, ahora tienes que ser un niño-a bueno-a y obediente, porque si
cometes un pecado te tienes que ir a confesar, esta expresión se nos oía a las
madres cuando hacíamos algo malo añadiendo este niño está condenao (condenado), éste va al infierno, mal rayo lo parta, deja
que venga el padre….a que si se lo digo
Aparecía ese día la figura del fotógrafo,
haciéndonos una fotografía oficial en grupos y con los padres y también fotos
de familias, pero para muchos había un día especial, la foto de estudio
teniendo que ir a Arucas o Las Palmas, mas tarde abrieron en Tamaraceite.
Una vez terminado el acto salíamos
haciendo el recorrido por todo el Pueblo visitando a los vecinos mas allegados
a la que le entregábamos una estampita en recuerdos, dándonos unas pesetillas,
dichas estampitas por regla general se encargaban en Arucas, antes había un
vinculo comercial y social con esta bella ciudad lindante.
El día de las Primeras
Comuniones, mi madre buscaba cambio para tanta gente ya que era costurera y
conocía a muchos vecinos. Los niños y niñas eran tirados por su madre, los
padres en algunos casos, llegando el
momento de estar cansados y bajo la inocencia decíamos delante de la gente,
mamá, mamá, ya no puedo mas, me duelen los pies.
Dependiendo, salíamos al domingo siguiente
si no nos daba tiempo, saliendo a los pueblos cercanos y caminando, ( en mi
caso llegué caminado hasta el pueblo de Cardones ya que los coches de hora
amarillos pasaba una vez al día), llegando hasta él último familiar, si nos
quedaban estampas, volvían a encargar y así hasta completar el recorrido.
Cada niño llevaba una talega de trapo
(tela) que parecía y llegaron a hacerse de medio calcetín, las niñas con un
bolsito blanco adornado hechos hasta de barbilla, cuando estaba algo llena las
madres lo pasaban a su cartera negra de charol, comprada para este día
presumiendo de ella o prestada y al llegar a casa rendidos siguiéndose
quejándose, quitándose lo primero los zapatos y después de los descansos, la
madre contaba el dinero para cubrir los gastos y los sobrantes se quedaban los
padres con ellos para otras necesidades y otros para la alcancía o hucha, yo
tenía una de caja de azafrán que mi padre la reforzó con una cinta metálica,
muchos ya mas granditos buscaban la manera de sacar algún dinero virándola boca
abajo, utilizando una traba del pelo ú otro objeto con arte.
Cuando se abría la hacíamos sonar
como si fuera un instrumento musical, ese día la madre ante la mesa las abrían
contando haciendo montones de torretas
con las diferentes monedas que a veces caían (en mi caso éramos mi hermana y yo
y nos poníamos en disputa, quién tenía mas ) ese dinero era para comprar ropas
y zapatos ú otras necesidades (habían familias que le decían a sus hijos, me
prestas …..que ya te los pagaré, por las necesidades.
SEGUIREMOS CON LA
TERCERA PARTE
jueves, 30 de julio de 2015
Constituida la Junta de Distrito Tamaraceite San Lorenzo Tenoya
Imagen: Yeray Castellano
Fuente: ayuntamiento de Las Palmas de GC.-
Las Juntas de los cinco distritos en los que está estructurado el municipio de Las Palmas de Gran Canaria, se constituyeron esta tarde con una nueva mayoría progresista entre sus componentes, fruto de los resultados electorales del pasado 24 de mayo, y con el objetivo de recuperar la participación ciudadana como eje vertebral de su funcionamiento. Los 65 nuevos vocales, salvo algunas ausencias, juraron o prometieron hoy desempeñar fielmente el cargo representativo que se les ha otorgado en sus respectivas Juntas de Distrito.
Cada Junta ha quedado compuesta por 14 vocales, en representación de los seis partidos representados en el pleno municipal (PP, PSOE, LPGC Puede, Nueva Canarias, Ciudadanos y Unidos por Gran Canaria), y presidida por el correspondiente concejal de distrito. Así, la Junta de Distrito Vegueta-Cono Sur-Tafira, queda presidida por la concejal Lourdes Armas (PSOE); Distrito Centro por el edil José Eduardo Ramírez (Nueva Canarias); Isleta-Puerto-Guanarteme, por el concejal Sergio Millares (LPGC Puede); Ciudad Alta, por el edil Mario Regidor (PSOE); y Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya, por la concejal Mercedes Sanz (LPGC Puede).
El concejal de Participación Ciudadana, y presidente de la Junta del Distrito Isleta-Puerto-Guanarteme, Sergio Millares, avanzó algunas de las novedades que se irán aplicando en el presente mandato a estos órganos de representación municipal. “Se inicia una nueva etapa en la participación vecinal y ciudadana a través de las Juntas de Distrito, que hasta ahora no eran más que copia de los plenos en los que sólo participan los concejales de los partidos políticos con representación. Este gobierno va a cambiar esa forma de entender la participación”. Millares explicó que, a partir de ahora, los vecinos que acudan a las Juntas de Distrito podrán participar en las mismas, aunque no sean vocales. “El turno de ruegos y preguntas se abrirá a la participación de todos los asistentes. Ya no hará falta, como impuso el gobierno municipal anterior, que las preguntas se presenten por escrito y en el registro municipal con 15 días de antelación”, aseguró el edil de Las Palmas de Gran Canaria Puede.
Por su parte, la portavoz del grupo municipal del PSC-PSOE, y vicepresidenta de la Junta de Distrito de Ciudad Alta, Inmaculada Medina, defendió la participación de los vecinos en las decisiones del gobierno municipal. “Volvemos a recuperar a las juntas como el espacio de encuentro entre el gobierno y la ciudadanía. Este gobierno, a diferencia del anterior, quiere que los vecinos y vecinas sean parte implicada en las decisiones del gobierno de la ciudad, por eso, la opinión de los ciudadanos será fundamental para la consecución de obras y proyectos que les afecten”, aseguró. “Queremos que las sedes de los distritos sean algo más que unas oficinas administrativas en las que rellenar papeles, por eso, vamos a dar cumplimiento al compromiso del alcalde Augusto Hidalgo con los vecinos y vecinas de esta ciudad, y vamos a convertir los distritos en espacios de confluencia entre la ciudadanía y el gobierno del Ayuntamiento”, agregó Medina.
El segundo teniente de alcalde y portavoz del grupo municipal de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, destacó el nuevo papel que han de jugar las juntas de distrito como “instrumentos de descentralización” de la actividad municipal. “Las Juntas deben ser órganos determinantes para captar la sensibilidad de la ciudadanía ante ciertos problemas que no se llegan a captar desde las oficinas en las que se gestiona el buen funcionamiento municipal”, manifestó Quevedo. “Como órganos de participación descentralizados, este gobierno municipal va a apostar por las Juntas de Distrito, potenciando su papel como fórmula idónea de participación ciudadana en la gestión municipal”, concluyó Pedro Quevedo.
martes, 23 de junio de 2015
Usos y costumbres de otra época
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| Por Tino Torón |
Al paso de mi vida he visto desaparecer y aparecer
diferentes usos que por curiosidad quiero relatarlos como los recuerde y a mi
manera, eso sí reflejando lo mas posible
a la realidad.
Desde que tuve
razón, fui descubriendo poco a poco todo lo que me rodeaba, que antes parecía
ser poco y ahora recordándolo es mucho, iniciando el tema desde el momento que
han nacido los de mi época.
Recuerdo cuando
una mujer se quedaba embarazada, nuestras madres ya nos preparaban diciéndonos
que la cigüeña nos iba a traer un hermano-a y cuando pasaba un avión:
gritábamos “Tráenos un niño” y les
preguntábamos de dónde vienen, nos contestaban “Vienen de París”.
Cuando llegaba el
momento de dar a luz a los niños nos recogían familiares y vecinos que acudían
en la ayuda de la partera, en Tenoya conocí a varias, la más famosa
Teresita y otras amañadas, pero ya en mi
época había una Comadrona titulada Doña Ángela Henríquez, quién en una época y
por muchos años fue la Comadrona Oficial
del hoy Distrito, ella me llegó a contar muchas anécdotas y curiosidades al
paso de su vida profesional e incluso le hice una entrevista.
Entre tantas curiosidades y anécdotas me contó que cuando
vino de Cádiz, cuando terminó la carrera, los vecinos no le tenían fe, pero al
acudir a su primer parto, le dijo a María la de Rosalino ¡Vas a tener un niño,
sobre las dos de la mañana! Opinión que dijo al azar y que coincidió,
acertando, por lo cual al ser un pueblo la voz caminó y los vecinos tomaron su
confianza.
También me contaba que una vez fue en una camioneta a los
Giles, a una chabola donde no tenían ni agua, otras veces salir caminando
lloviendo a cualquier hora y encontrarse con complicaciones de parto donde las
madres se jugaban la vida.
Las nuevas
Comadronas al principio no tenían esa aceptación, se seguía llamando a las
parteras a la que le tenían toda su confianza, pero éstas se iban muriendo y
las comadronas al tener titulación, imponiéndose e incluso trataban de
denunciar verbalmente a las parteras o desprestigiarlas, esperando que le
pasaran algún mal parto para ir contra de ellas, como sabemos antes todas las
madres daban luz en las casas.
Ya más grandito
ví cerca de mi casa el trajín, llevando agua en una palangana, unas toallas y
trapos escuchando el primer llanto. Cuando llegaba este momento afortunado
gritaban de alegría Francisca tuvo un niño macho, (la palabra varón se oía
poco) llegando la noticia a todo el Pueblo y por la misma calle se alzaba con
alegría las voces.
Los familiares y
vecinos en cantidad acudían a ver al niño-a en aquella cunita tal vez prestada,
donde habían criado a tantos, en la que me criaron, pudo pertenecer a la
tatarabuela por el modelo y forma, no tenía patas teniendo unas medias lunas
que servían para remar, recordado a las madres arrullarlos cantándole una nana,
el arrorró mi niño chico…… para que se
quedara dormidito, mas granditos cuando nos íbamos a acostar teníamos que rezar
recordando “Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me acompañan
, amén” cada cuna arrastraba una gran
historia y a su vez sentimientos y cariño diciendo: en esta cuna se
criaron……….al final se desarmaba y se guardaba, llegando a ver en aquellos
tiempos a niños en un cajón de coñac.
Las primeras
impresiones de los visitantes al mirarlos y hacerle con ternura gracias,
descubrían entre unos y otros, se parece al padre, no, no al abuelo, a la madre
no lo ves.
Los niños-as no
se podían mirar mucho, porque decían que le hacían mal de ojos
achacándole y sospechando de las vecinas llamando a la
santera para que le hiciera los ritos, rezos y bostezos, quintándole la
camisita poniéndole de hilo ovillado haciendo una bolita mojado en la boca de
la santera o amañada, que se lo ponía en la frente, desapareciendo el mal.
(Tamaraceite fue un lugar de muchas santeras, curanderos …)
En aquellos
tiempos nacían muchos niños, los matrimonios lo mínimo que tenían eran dos o
tres, los demás desde 5, 10 hasta 18 y más, incluso querían como se decía antes niños machos para que le trabajaran y
ayudaran para criar a los demás, se vieron familias que el hermano mayor hacía
las veces de padre, encaminando a sus hermanos si enviudaban o autorizados por
los padres. Cuando una madre no tenía leche buscaban a otra a las cuales se les
llamaba madre de leche, Vds. no han oído hablar “mi madre de leche fue …..
teniéndoles cariño ” (hoy ya no existen) y por necesidad habían discusiones con
los lecheros al advertirle que era para el niño y que no le eche agua, oyéndose
a muchas madres “Pues mi hijo se crió con la leche de la cabra rucia que tenía
mi suegra” y míralo lo fuerte que está. El biberón se lo daban con una botella
cualquiera de ron, coñac, anís…y las madres cuando le daban la teta teníamos
todos que salir de la habitación quedándose solo las mujeres.
Al ser Tenoya un
Pueblo, los vecinos hacían y tenían un historial de los niños, pues contaban
los embarazos, los kilos que pesó y
relacionaban las edades teniendo como referencia a un hijo o vecino, diciendo:
Tu eres de la edad de mi hija Josefa y de mi sobrino Juan y así el resto, ya
mayores los varones las cuentas de las edades se sacaban por las quintas del
cuartel.
Las primeras
salidas de la criaturas eran cuando llegaba el momento del bautismo haciéndose
lo más pronto posible, antes morían muchos niños a cortos días y edad, en mi
caso se me murió una hermana. En el bautismo sucedían por las necesidades de
poder y no poder, viendo a unos con trajes nuevos para el momento y otros con
ropas prestadas, eso si, todos teníamos las ropas de salidas de los Domingos,
visitas a los médicos y entierros por muy pobres que sean y se compraban los
tejidos y zapatos al plazo, añadiendo que guardaban también las ropas y sabanas
de las mortajas en las cómodas y roperos.
Ese día iban
caminado por las calles un grupo, la madre en el centro, el padre, los
padrinos-as, hijos mayores, familiares y
vecinos allegados. En aquel tiempo verlos pasar llamaban la atención cogiéndose
la calle de un lado al otro, dejando un olor a fijador, colonia brillantina y hasta polilla, pastillas que
ponían en los roperos para que las ropas no se picaran, abriendo con alegría
las calles que en mis tiempos eran de tierra, si daban un “trompicón” en el
lenguaje de antes y se “estronchaban” un dedo, les dolía menos que si a los
zapatos les hicieran daños, mirándolos y si tenían un daño los limpiaban hasta
con saliva y siempre contando curiosidades, un amigo mío pintor de coches, pintaba los zapatos de vez
en cuando, unas veces blancos, negros y hasta de dos colores…. . En Tenoya el cura en ocasiones, mandaba al monaguillo a traer el agua del
pilar que estaba frente a la
Iglesia , si Molina el encargado de abrir y cerrar el
pilar lo tenía cerrado lo abrían para el
bautismo en muchas ocasiones.
Una vez de
regreso, se brindaban entre ellos en las casas o no dependiendo del poder
económico e incluso se buscaban los padrinos mas pudientes, los niños ya
mayores sabían quien eran sus padrinos y a estos se les pedía la bendición,
cruzando los brazos manteniendo esta costumbre hasta edades bastantes avanzadas
y en ocasiones estos le daban algunas perrillas para golosinas. Los Padrinos a
partir de estos momentos eran padres adoptivos, que en muchos casos nos
aconsejaban. En Tenoya había un solterón
pudiente que tenía muchos ahijados, el cual se le conocía también por
Padrino
Los pañales eran
de tela e iban a las acequias a lavarlos, surgiendo pleitos entre ellas aunque
estuviera a un Km. de distancia sabían quiénes eran, estos pañales se tendían a
la vista, los que escondían eran los paños de las mujeres en su ciclo de
menstruación, ni en mi casa los llegué a verlos, llamándose ropas intimas, e
incluso disimulaban las ropas interiores.
Cuando una niña
le llegaba por primera vez se asustaban por la ignorancia y la madre pregonaba
a partir de ese día “Mi hija ya es mujer” ya tiene 12 años, pues la mía va para
13 y nada.
SEGUIREMOS CON LA SEGUNDA PARTE
domingo, 7 de junio de 2015
¡Aquellas alfombras de Corpus"
Imágenes como éstas se van a repetir en Tamaraceite hoy domingo ya que la parroquia de San Antonio Abad ha pretendido fomentar la participación vecinal en la realización de las alfombras.
Colectivos sociales y parroquiales se han unido para hacer de este día, un día grande y de paso recuperar parte de nuestra historia. Para ello se ha cerrado la calle colindante con la plaza, en la trasera con el templo parroquial.
Se invita a la participación de todos los vecinos.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Ayer y hoy del Valle de Tamaraceite
Parece que van a buen ritmo las obras de la nueva tienda de la multinacional francesa Decathlon y que a finales de este año podrá ser inaugurada. La parcela donde irá ubicada la tienda en Tamaraceite Sur abarca una superficie de casi 15.000 metros cuadrados, y se localiza en el mismo parque comercial donde ya se ha instalado Leroy Merlin.
Pero hoy quiero recuperar una instantánea de hace unos años, cuando lo que predominaba en este valle era el verde. Es una pena que no lo podamos apreciar porque la fotografía es en blanco y negro, pero la muestra bien lo vale.
jueves, 7 de mayo de 2015
El Molino de Juan Suárez, historia de nuestro pueblo
El molino de Juan Suárez o Molino San Antonio sutuado en la Carretera General de Tamaraceite desde comienzos del siglo pasado, fue una industria que dió muchos puestos de trabajo a gente de nuestro pueblo y de otros limítrofes. A la muerte de Juan Suárez, el que fuera Alcalde del Ayuntamiento de San Lorenzo, lo sucedió su hijo Antonio Juan Suárez que llegó a hacer de esta industria un referente en la isla hasta su fusión con Haricana a finales del S XX.
Antonio Juan ha cedido gratuitamente la maquinaria para que ocupe un lugar en los muchos rincones de nuestro pueblo de Tamaraceite y así poder recordar siempre todo el bien que hizo el Molino san Antonio por el pueblo de Tamaraceite y por sus vecinos, sobre todo en la posguerra.
Esperamos y deseamos que la Corporación que esté en el gobierno municipal, ésta o la que venga, haga de esto uno de sus primeros proyectos, porque encima le sale gratis, solo debe pagar el traslado hasta su ubicación definitiva.
domingo, 3 de mayo de 2015
A Don Luis García Correa
A DON LUIS GARCÍA CORREA Y GÓMEZ
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| Por Tino Torón |
Hojas de papel grabadas
Vuelan y se posan
Como aves cariñosas
La tierra se viste de gala
La luz despierta
del sol de la luna
abriendo sus miradas
Mientras la imaginación camina, lentamente…..
en una brisa que empaña
Dulce y acariciada
Como una nube de papel blanco
Luis García Correa y Gómez
Escribe en la misma danza
Con amor, cariño y templanza
Recorre los caminos
Haciendo ecos
Del sentir más adentro
Lleno de esperanza
Luis pregona
no vende y regala
no vende y regala
Poniendo una flor a las damas
Y un abrazo, si….
Fuertísimo de amor caballeresco
Que siempre derrama
¿Oh? caballero andante
Te veo cabalgando
Como buen jinete
En tu caballo de plata
La victoria es el mejor trofeo
De un hombre sencillo y humilde
Que un día se va
En esa nube blanca
Donde seguirá escribiendo
Pasando por las posadas
De una vida que vivió
Regresando a la casa de Dios
La eterna feliz morada
Dónde vas caballo blanco
A la fiesta de San Antonio Abad
Bendiciendo a Tamaraceite
A dónde vas caballo y jinete
Cabalgando entre la gente
Llevas en las alforjas
Regalos de amor y esperanza
Luis García Correa y Gómez
Tu mejor jinete
Conoce tu tierra
Tu fortín
Llega a lo más alto
Al pié de tu Cruz
Queriendo llegar al cielo
El Caballo blanco y
su jinete
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miércoles, 8 de abril de 2015
A propósito de un Edicto del Ayuntamiento de San Lorenzo
Un Edicto es un escrito que se fija en los tablones de los juzgados, tribunales o ayuntamientos y que en ocasiones su publica en la prensa para el conocimiento de las personas interesadas en ese tema y que son difíciles de localizar o se desconoce su domicilio. Hoy hemos rescatado un Edicto emitido por el entonces alcalde de San Lorenzo Don Juan Suárez, convocando a los parados del pueblo a inscribirse en el Registro de Obreros Parados, un registro municipal que trataba de aminorar el número de parados del lugar y poner fin, como así se expresa, al angustioso problema del paro.
Este documento se emite un 1 de septiembre, en plena ebullición de la Guerra Civil. Unos días más tarde se reunían los generales sublevados en una finca de los alrededores de Salamanca para nombrar al general Franco como mando único y supremo de las fuerzas sublevadas, comenzando aquí uno de los periodos más dantescos de la historia de España.
Nuestro pueblo no se vio libre de este sufrimiento y unos meses más tarde, el 29 de marzo de 1.937 fueron fusilados vilmente cinco de los nuestros, Juan Santana Vega, alcalde comunista del municipio de San Lorenzo, Manuel Hernández Toledo, inspector jefe de la policía municipal, Antonio Ramírez Graña, secretario municipal, Francisco González Santana, dirigente sindical de la Federación Obrera, todos del Frente Popular, miembros destacados de la lucha obrera de nuestro pueblo y junto a ellos Matías López que cumplía el servicio militar y que fue acusado de rebelión militar.
Una historia que esperemos no se repita y podamos ser respetados por nuestras ideas políticas y religiosas sin que nadie tenga que sufrir por ello.
jueves, 26 de marzo de 2015
Pregón de las Fiestas de Tamaraceite 1997
Por: Maxi González
Distinguidas autoridades, miembros de la Comisión de Fiestas, señoras y señores, muy buenas noches:
Quisiera comenzar expresándoles mis mejores deseos de paz y bienestar para este nuevo año 1997 que apenas cumple unos días de vida, y felicitarles, de paso, por las fiestas patronales que, en honor de San Antonio Abad, se inician hoy en Tamaraceite.
Debo manifestar, asimismo, mi agradecimiento a la comisión organizadora de los festejos por brindarme la oportunidad de dirigirme a todos ustedes en calidad de pregonero. Quienes hemos hecho de la palabra, hablada o escrita, una actividad profesional, tenemos en la redacción de un pregón y su posterior lectura en público, algo parecido a una prueba de selectividad. Confieso que es un gran honor ocupar esta tribuna en el día de hoy. Huelga comentar lo orgulloso que me siento por la designación, por poder pregonar las fiestas de mi pueblo y por compartir esta jornada con mi gente de toda la vida.
No es este mi primer pregón, pero sí el que más me ha costado preparar, porque supone un ejercicio de responsabilidad añadido el hecho de ser tamaraceitero, nacido, criado y ensolerado, permítanme el término, en Tamaraceite, aunque, luego, los avatares de la vida, los guiños del destino y el espíritu de la bohemia le hayan llevado a uno de aquí para allá.
Sabe Dios cuántos pregoneros y de qué enorme talla y categoría me habrán precedido, gente brillante que ha recopilado y transmitido con sapiencia y cariño lo más granado y esencial del devenir de nuestra pequeña pero entrañable comunidad a través de los tiempos, gente que nos ha acercado a la figura de San Antonio Abad como referente de identidad y culto, gente que, por su trayectoria personal, profesional o artística y por su contribución a la colectividad, se ganó el nombramiento con todos los honores. Quien les habla, que no pasa de ser el autodidacta típico de la época, se siente aquí un tanto impostor interpretando la figura del pregonero, aún a sabiendas de que el ejercicio de mi actividad en el mundo de las comunicaciones, me ha regalado una cierta habilidad para, al menos, saber juntar letras. Pero un pregón es algo más: es, ante todo, sentimiento, tocar la fibra sensible de la vecindad. No sé si lo conseguiré.
Dos temas me rondaban por la cabeza como pilares fundamentales para la confección de este pregón. De un lado, rendirle un cálido reconocimiento a las figuras de Jesús y Antonio Arencibia, no sólo por tratarse de los máximos referentes artístico-culturales de Tamaraceite, sino también por su generosidad y compromiso sin límites con este templo -el mural que se encuentra a mis espaldas es una de las muestras palpables- y con la ermita de la Mayordomía; en resumen, por su fervor religioso y su defensa del latir espiritual de la parroquia. Desistí abordar este tema porque personajes de la talla de Jesús y Antonio Arencibia merecen bastante más que un modesto pregón, aunque dejo constancia de mi recuerdo hacia ellos.
Lo segundo venía a ser diametralmente opuesto en su esencia, pero sonoro en su repercusión: denunciar el abandono sistemático y contumaz con el que la clase política atropella a nuestro pueblo de manera arbitraria hasta sumirnos, en momento puntuales, en la condición de ghetto o reducto marginal. Estas etiquetas pueden parecer tremendistas, pero como mejor se entienden es viviendo fuera de Tamaraceite:“Ah, tú eres de ese barrio mafioso” –te endosan de inmediato en cuanto nombras tu procedencia-. Por fortuna, ha remitido algo el grado de inseguridad ciudadana y los periódicos ávidos de carnaza se han visto obligados a aparcar el estrellato que nos concedían en sus crónicas negras; eso sí, tras satisfacer su morbo y machacarnos con obsesión.
Aunque en buena medida se hayan superado estos duros escollos, no debemos olvidar. Para que estos políticos, muy bien pagados, por cierto, con el dinero del pueblo, y los colectivos sociales que nos representan se esmeren en defender y propiciar el desarrollo integral de Tamaraceite, será necesario recordarles a menudo estos lamentables capítulos para que no se vuelvan a repetir.
También terminé por desechar esta cuestión porque entiendo, como ya dije al principio, que un pregón ha de llegar al corazón de la gente; debe ser un mensaje de alegría y esperanza que resalte los valores de un lugar y de sus gentes, que se pronuncie en lenguaje positivo y que invite a la participación de unas fiestas con el clima propio de ellas.
Quisiera comenzar expresándoles mis mejores deseos de paz y bienestar para este nuevo año 1997 que apenas cumple unos días de vida, y felicitarles, de paso, por las fiestas patronales que, en honor de San Antonio Abad, se inician hoy en Tamaraceite.
Debo manifestar, asimismo, mi agradecimiento a la comisión organizadora de los festejos por brindarme la oportunidad de dirigirme a todos ustedes en calidad de pregonero. Quienes hemos hecho de la palabra, hablada o escrita, una actividad profesional, tenemos en la redacción de un pregón y su posterior lectura en público, algo parecido a una prueba de selectividad. Confieso que es un gran honor ocupar esta tribuna en el día de hoy. Huelga comentar lo orgulloso que me siento por la designación, por poder pregonar las fiestas de mi pueblo y por compartir esta jornada con mi gente de toda la vida.
No es este mi primer pregón, pero sí el que más me ha costado preparar, porque supone un ejercicio de responsabilidad añadido el hecho de ser tamaraceitero, nacido, criado y ensolerado, permítanme el término, en Tamaraceite, aunque, luego, los avatares de la vida, los guiños del destino y el espíritu de la bohemia le hayan llevado a uno de aquí para allá.
Sabe Dios cuántos pregoneros y de qué enorme talla y categoría me habrán precedido, gente brillante que ha recopilado y transmitido con sapiencia y cariño lo más granado y esencial del devenir de nuestra pequeña pero entrañable comunidad a través de los tiempos, gente que nos ha acercado a la figura de San Antonio Abad como referente de identidad y culto, gente que, por su trayectoria personal, profesional o artística y por su contribución a la colectividad, se ganó el nombramiento con todos los honores. Quien les habla, que no pasa de ser el autodidacta típico de la época, se siente aquí un tanto impostor interpretando la figura del pregonero, aún a sabiendas de que el ejercicio de mi actividad en el mundo de las comunicaciones, me ha regalado una cierta habilidad para, al menos, saber juntar letras. Pero un pregón es algo más: es, ante todo, sentimiento, tocar la fibra sensible de la vecindad. No sé si lo conseguiré.
Dos temas me rondaban por la cabeza como pilares fundamentales para la confección de este pregón. De un lado, rendirle un cálido reconocimiento a las figuras de Jesús y Antonio Arencibia, no sólo por tratarse de los máximos referentes artístico-culturales de Tamaraceite, sino también por su generosidad y compromiso sin límites con este templo -el mural que se encuentra a mis espaldas es una de las muestras palpables- y con la ermita de la Mayordomía; en resumen, por su fervor religioso y su defensa del latir espiritual de la parroquia. Desistí abordar este tema porque personajes de la talla de Jesús y Antonio Arencibia merecen bastante más que un modesto pregón, aunque dejo constancia de mi recuerdo hacia ellos.
Lo segundo venía a ser diametralmente opuesto en su esencia, pero sonoro en su repercusión: denunciar el abandono sistemático y contumaz con el que la clase política atropella a nuestro pueblo de manera arbitraria hasta sumirnos, en momento puntuales, en la condición de ghetto o reducto marginal. Estas etiquetas pueden parecer tremendistas, pero como mejor se entienden es viviendo fuera de Tamaraceite:“Ah, tú eres de ese barrio mafioso” –te endosan de inmediato en cuanto nombras tu procedencia-. Por fortuna, ha remitido algo el grado de inseguridad ciudadana y los periódicos ávidos de carnaza se han visto obligados a aparcar el estrellato que nos concedían en sus crónicas negras; eso sí, tras satisfacer su morbo y machacarnos con obsesión.
Aunque en buena medida se hayan superado estos duros escollos, no debemos olvidar. Para que estos políticos, muy bien pagados, por cierto, con el dinero del pueblo, y los colectivos sociales que nos representan se esmeren en defender y propiciar el desarrollo integral de Tamaraceite, será necesario recordarles a menudo estos lamentables capítulos para que no se vuelvan a repetir.
También terminé por desechar esta cuestión porque entiendo, como ya dije al principio, que un pregón ha de llegar al corazón de la gente; debe ser un mensaje de alegría y esperanza que resalte los valores de un lugar y de sus gentes, que se pronuncie en lenguaje positivo y que invite a la participación de unas fiestas con el clima propio de ellas.
martes, 3 de marzo de 2015
El camino Viejo de san Lorenzo ya tiene luz
Anoche paseando por mi Camino Viejo me encontré con la grata sorpresa que ya tiene luz. Parece que el próximo 15 de marzo, y cito palabras de la Concejala Doña Carmen Guerra a una pregunta realizada en el periódico La Provincia, El Camino Viejo de San Lorenzo dará a conocer su nueva cara, después del lavado de fachada que le ha realizado el Cabildo Insular de GC en un convenio con el Ayuntamiento de Las Palmas de GC.
Llegado a este punto me gustaría echar la vista atrás y que sepamos los tamaraceiteros y tamaraceiteras cómo ha sido la lucha por conseguir que estas obras se acometieran, aunque se haya perdido 1 Km en el camino, nunca mejor dicho. Porque son muchas las personas que han participado e interesado y que han puesto su granito de arena para que este proyecto haya llegado hasta el punto actual.
Este proyecto presentado hace más de seis años al Ayuntamiento y al Gobierno de Canarias, gracias a la intermediación de la Federación Las Medianías y de dos nombres, Yeray Castellano y Pepe Castellano. Fue acometido inicialmente por Gesplán, donde fuimos muy bien acogidos por Paco Martín, y bajo cuya gestión se hicieron pequeñas repoblaciones y se señalizó.
La Corporación anterior, lidearada por Jerónimo Saavedra, apoyó el proyecto pero no la pudo acometer por falta de presupuesto, según nos contaron, aunque recibimos una carta del Concejal de Urbanismo de entonces Néstor Hernández felicitándonos por la iniciativa.
Cuando entró la Corporación liderada por Juan José Cardona, la concejal del Distrito Doña Carmen Guerra apostó con cariño y mucho interés desde el principio por la recuperación del Camino y por ello se presentó una moción en la Junta de Distrito que fue aprobada por unanimidad por todos los partidos con representación municipal.
En todo este tiempo se perdió una parte del Camino con las obras de la zona comercial Tamaraceite Sur, pero se acometen las obras de recuperación del resto del trazado, desde la Casa Pico hasta San Lorenzo. Dicen algunos "que más vale eso que nada" y otros que "mal de muchos consuelo de tontos". Pero yo digo "que es de bien nacidos ser agradecidos" y por ello quiero agradecer con estas líneas a todas esas personas que han luchado por esta "ilusión". Pero no nos olvidemos que esto no acaba aquí y que este proyecto debe seguir adelante hasta llegar a tener en nuestro distrito un Aula de la Naturaleza para el uso y disfrute de grandes y pequeños.
Les dejo con el proyecto presentado en su momento PROYECTO DE RECUPERACIÓN DEL CAMINO VIEJO
lunes, 26 de enero de 2015
"Tamaraceite, por San Antonio te voy a ver..."
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| Por Esteban G. Santana Cabrera |
LPDLP. “Tamaraceite, Tamaraceite por San Antonio te voy a ver, Tamaraceite, Tamaraceite vino y bizcochos quiero comer” Este es un pequeño fragmento de la canción “Tamaraceite bonito” escrito hace unos años por Antonio Abad Arencibia y que se sigue tarareando por chicos y grandes en las fiestas patronales que se celebran en pleno mes de enero. Y en lo que no se equivoca la canción es que las fiestas de Tamaraceite sigue atrayendo sobre todo a los que tienen algún lazo con este pueblo.
Si hay un acto importante y peculiar en las fiestas de esta parroquia capitalina, que todavía sigue siendo pueblo a pesar de la transformación que ha sufrido en los últimos años, es la bendición de los animales en lo alto de La Cruz de la Montañeta. Un espacio desde el que se divisan las Isletas, la Montaña de Arucas y hasta el Pico de Osorio y que es engalanado por los vecinos para acoger a toda aquella persona que busque unas gotas de agua bendita para ese ser que le hace compañía. Hasta el lugar se desplazan, partiendo de la Plaza de San Jorge en Los Bloques, personas del pueblo y de los barrios limítrofes, pero también de otros lugares de la isla para que San Antonio Abad bendiga a sus mascotas al son de las notas musicales de la banda.
Un acto de fe pero también de tradición popular que comenzó su andadura con la creación de la parroquia en 1939, realizándose primeramente en la ermita de la Mayordomía y que en los años setenta se trasladó hasta el lugar más alto de la Montañeta. Los que hemos sido fieles a este acto de las Fiestas de Tamaraceite en los últimos cuarenta años, nos damos cuenta de que la ilusión es la de siempre. Como la de Ángel un pequeño que va con un perro más grande que él y que dice “que va para que el cura le eche agüita bendita”. O la de Anita que lleva a su perrita ya entrada en años para que San Antonio la mantenga viva hasta el año que viene.
La Fiesta de San Antonio Abad de Tamaraceite no tiene nada que ver con la de antes, ni mejor ni peor, diferente. Antiguamente, todos los vecinos se volcaban con las fiestas, las vivían y las sentían suyas. Había actos que eran multitudinarios como las carreras de bicicletas en la Carretera General, los papagüevos, los bailes en el Cine, en la Sociedad de Recreo o en La Plaza y cómo no, las recordadas carreras de caracoles. Nunca faltaba en nuestras fiestas la elección de la reina, a la que se presentaban las mozas más guapas del pueblo, un acto que quedaba muy lejos de ser discriminatorio para la mujer, al contrario, porque ellas, que no tenían un papel muy relevante en la sociedad de aquellos años, se sentían reinas por unos cuantos días y eran admiradas y ovacionadas por todos, hombres y mujeres, grandes y chicos. Las misas nocturnas en la ermita de La Mayordomía las tengo aún en la retina, cuando en ésta los asientos eran de troncos de palmeras y la gente iba alumbrándose con pequeñas linternas para no caerse y poder ser vistos por los coches que pasaban por allí. En esta misma ermita, ahora enterrada por la Circunvalación, se realizaba la bendición de los animales.
Otros tiempos que nos llenan de nostalgia pero que con actos sencillos como los de ayer en el que las vacas, ovejas, cerdos y burros han dejado paso a perros, gatos, pájaros, serpientes, ratones y tortugas, nos llevan a gritar una vez más: "Viva San Antonio Abad", "Viva Tamaraceite". Animales distintos, dueños distintos, pero la misma ilusión.
jueves, 15 de enero de 2015
Agustín el sacristán
No es habitual en esta página poner un obituario pero hoy el personaje se lo merece. Agustinito el sacristán de Tamaraceite nos ha dejado para siempre. Fue elegido Premio Radio Tamaraceite, hace algunos años ya, por su dedicación a los demás. Y este premio no lo tiene cualquiera, y les explico. Si les preguntamos a los trabajadores sobre lo que les gustaría hacer cuando llegue su edad de jubilación veremos que en un alto porcentaje estos contestarán que desean que les llegue la jubilación para descansar, irse de viaje, no hacer nada o dedicarse a la familia. El caso de Agustín fue muy diferente al del resto de los mortales trabajadores, porque él se jubiló para dedicar su vida a los demás y a la iglesia, a su iglesia de Tamaraceite, esa que vio nacer y ser creada parroquia cuando apenas tenía 12 o 13 años.
Pastelero reconocido, trabajó en el turismo en el sur de la isla cuando no había autopista y no se podía ir y venir todos los días. Su viejo Triumph verde fue su fiel acompañante en esta etapa que terminó como chófer en Almacenes Rabadán, uno de los más conocidos de la época. Agustín siempre estuvo ligado a la parroquia, siempre que el trabajo se lo permitía. Muchas son las anécdotas que nos contaba de los curas con los que lidió y como él mismo decía, muchas fueron las misas que "dijo" en estos años. De todos los párrocos que por nuestra parroquia desfilaron podía contarnos Agustín alguna anécdota, pero es sobre los más recientes y con los que más intensamente y a fondo trabajó, sobre los que nos contaba carretas y carretones.
A partir de hoy será difícil hacernos a la idea no ver a Agustín en el presbiterio, pero es ley de vida. Hoy empieza Agustín una nueva vida en la eternidad, esa que él esperaba sin miedo. Desde estas líneas te decimos Agustín "hasta siempre y gracias por tu servicio a Tamaraceite".
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