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sábado, 16 de enero de 2021

Tamaraceite está de fiestas, a pesar del COVID


Por Esteban G. Santana Cabrera  

Al barrio de Tamaraceite no hay pandemia que lo pare para "celebrar" las fiestas en honor a su santo patrón San Antonio Abad, siempre de manera humilde como somos por aquí. La pequeña comisión  y la parroquia aúnan esfuerzos para que San Antonio Abad de Tamaraceite no se quede sin festejos,  más entrañables, sin tracas ni voladores pero con mucha ilusión. Los actos arrancaron el pasado sábado 9 de enero con el pregón de Doña Mercedes Sanz Dorta Concejala Presidenta del Distrito Tamaraceite San Lorenzo Tenoya que habló de ese Tamaraceite participativo y de la implicación de sus vecinos en la mejora de su entorno más cercano. Y no deja de tener razón porque si de algo podemos sentirnos orgullosos en nuestro “barrio” es que es un vecindario unido, participativo y solidario. Y buena muestra de ello fueron las fiestas del pasado año, que volvieron a brillar y se recuperaron en su más alto esplendor, como las de antaño.

Esta edición los actos se han tenido que adaptar a la realidad que estamos viviendo pero no ha faltado la colaboración de personas y entidades como la  de  la escuela de cantos HEART BEAT y gracias a la colaboración de su director Alberto Jaria, hemos podido disfrutar de un precioso festival de la canción virtual a través del Facebook de las Fiestas de Tamaraceite.

En 2021 las reinas y el míster  del año pasado han prorrogado su mandato un año más por estas circunstancias especiales. Pasarán a la historia como las “majestades” que más tiempo estuvieron coronando las fiestas del barrio. No hay mal que por bien no venga.

Este domingo se celebra el día del santo patrono con una solemne función religiosa que guardará las medidas de seguridad previstas por el COVID y que ha unido a la gente del barrio para que la iglesia y el santo estén como todos los años, aunque este no pueda salir en procesión. Casualidades de la vida, este 17 de enero nuestro equipo del barrio se ha desplazado hasta Andalucía para enfrentarse al San Fernando. No sé por qué, pero creo que este año, el partido se lo llevará San Antonio, porque para eso vino el equipillo en peso esta semana a realizarle la ofrenda, como todos los años, y perdirle junto a su máximo dirigente el presidente Héctor Ramírez y su técnico Chus Trujillo, que les acompañe en esta nueva “misión” por los campos de 2ª B. El fútbol siempre ha estado ligado a las fiestas de Tamaraceite no solo con el Torneo San Antonio Abad sino con los recordados partidos de fútbol femenino en Hoya Ayala.

Las fiestas de San Antonio Abad de Tamaraceite son para recordar, y así ha sido el empeño de la comisión a través de las redes sociales subiendo fotografías de antaño, cuando ni San Antonio se imaginaba que esto fuera a ocurrir. Ya han anunciado que la bendición de animales será virtual, así que las mascotas se podrán bendecir si salir de casa.

Ya dijo en el año 2013 uno de nuestros pregoneros ilustres Don Luis Cristóbal García Correa reconocido por el Cabildo de Gran Canaria como Hijo Predilecto de la isla por su constante defensa de la naturaleza y por el destacado papelque ha jugado en la vida social de la isla : " hemos sido un pueblo y lo queremos seguir siendo. Que sepan quienes nos visitan que estamos abiertos a todos, para juntos compartir las dichas de la ilusión y de la alegría. Que nadie se encuentre o se sienta solo. «Que se viven tres días, uno para trabajar, otro para la diversión, y el otro dedicarlo a pedir perdón». Seguro que juntos lo pasaremos mejor. Vengan y lo comprobarán. Por ello insisto en anunciar, proclamar y pregonar las fiestas conmemorativas del Nuestro Patrono San Antonio Abad.

Y yo le pondría la coletilla, hoy, especialmente en estos tiempos de pandemia, son unas fiestas para la reflexión, para la unión y el recuerdo. ¡Viva San Antonio Abad! ¡Viva Tamaraceite!


domingo, 13 de enero de 2019

Pregón de las Fiestas de Tamaraceite 2019

Por Esther Cabrera

Sr Párroco, familiares, vecinos, amigos todos.

 Cuando recibí la llamada del párroco Víctor Domínguez  para comunicarme la invitación para ser la  pregonera de las fiestas de San Antonio Abad de este año 2019, se me vino el mundo abajo. Pregonar, ser pregonera de las fiestas patronales de mi pueblo, del pueblo que me vio nacer hace ya unos cuantos años, es una gran responsabilidad y un  gran honor para mí, aunque para los más jóvenes esto esté pasado ya de moda. Por eso, quiero en primer lugar dar las gracias al Párroco y a la comisión de Fiestas por la confianza puesta en mí, pero sobre todo en hacer posible que las fiestas de Tamaraceite no se pierdan en el olvido.
Para mí ha sido muy difícil expresar en palabras tantos y tantos recuerdos y vivencias de tantos años en Tamaraceite, en la Parroquia y en la Escuela. Porque es, en estos tres ejes, en lo que voy a basar mi pregón. Pero quiero dejar claro que esto que les voy a contar no es la historia de Tamaraceite, ni de la Parroquia ni de la Escuela, sino que son mis vivencias de niña, de joven y de adulta, y así se los transmito.
Ha habido un antes y un después en nuestro querido pueblo de Tamaraceite, del cual nos enorgullecemos de pertenecer. Y aquí hago una reivindicación a todas y todos los que aquí vivimos a mantener el término pueblo ya que en poco tiempo hemos pasado a ser un barrio y últimamente distrito VIII. Un pueblo en el que todos nos conocíamos, nos respetábamos y nos unía una gran camaradería.
Y voy a hacer alusión a continuación a la IGLESIA.
Las celebraciones litúrgicas del pueblo las comenzábamos los domingos a las 5 de la mañana, que en algunos pueblos se le llamaba la misa de los cazadores, un deporte muy practicado en esta zona de Tamaraceite.
A las salidas de misa se tertuliaba bien en la Plaza como en los comercios que se encontraban alrededor de la Iglesia, como el de Juanito Pérez, donde se aprovechaban los señores a tomar su buchito de café y donde encontrábamos a personajes tan pintorescos y recordados como Don Félix el practicante y otros personajes públicos del pueblo. En la tienda de Juanito Pérez se vendía de todo, desde un tornillo hasta un tornillo. Ferretería, cafetería, electrodomésticos, zapatos y comida. Un centro comercial en toda regla, como el que luego montara a gran escala Manuel Cabrera “Macriver” y del que tanto se hablaba en toda la isla. En los pequeños comercios se utilizaba el “fiado” en vez de la tarjeta de crédito de hoy en día. Esto era de una gran ayuda para la gente necesitada del pueblo.
Cerca de la tienda de Juanito Pérez estaba la famosa industria de pan y dulces de Doña María Villegas, famosas no solo en Tamaraceite sino en toda la isla por sus bizcochos lustrados, ya que los coches de hora hacían sus pertinentes paradas aquí. Otro de los bares que estaban en torno a la parroquia era el bar de Cristóbal, famoso por sus tapas de calamares y churros de pescado.
Los días de fiesta, después de misa, los paseos se hacían en la Carretera General, tanto las mayores como las más jóvenes, t venían incluso de otros pueblos como Arucas, Teror, Telde o Santidad. Algunos días determinados, sobre todo en días de fiesta. 
Otra de las tiendas que no me gustaría olvidar era la de Periquito Acosta y la de Prudencio Medina, que colaboraban en el cambio de vales de Cáritas por alimentación.
En torno a la Iglesia también estaban las industrias de harina y molinería como la Molinería San Antonio de Don Juan Suárez, que luego continuaría su hijo Antonio Juan,  y la de Elías que estaba en la Cruz del Ovejero.
Pero la historia de la Iglesia de Tamaraceite  viene muy unida a los sacerdotes que por aquí pasaron y que tuve la oportunidad de conocer.  Todos dejaron su huella, según sus cualidades. Con Don Pedro Castellano hice mi primera comunión, y con él se empezó a restaurar el templo parroquial. Hombre infatigable con la venta de números para poder empezar la obra.
Una persona que no podemos olvidar es la figura de Pepe Déniz, que aunque está en nuestro núcleo familiar, no por ello voy a dejar de mencionar. Vivió en cuerpo y alma el compromiso con su parroquia, como lo hizo más tarde con Don Ignacio Domínguez, otro sacerdote muy recordado y querido por todos que le tocó finalizar las obras de remodelación de la iglesia, la casa parroquial y construyendo los salones parroquiales que luego pasarían a ser usados por Cáritas y por Catequesis. Una manera de recaudar fondos eran las rifas benéficas y los festivales, o mejor dicho, las Comedias, como así se conocían, las Comedias de Mariquita González, madre de Sionita Díaz y del artista Juan Alberto Díaz. En las comedias participaban muchas personas del pueblo de diferentes edades como Mary Afonso o Pepe González y donde se fomentaba una gran amistad y familiaridad. En esta etapa destaco la colaboración de nuestro gran pintor Don Jesús Arencibia que nos dejó como gran recuerdo esta grandiosa obra de arte, este mural que es una de sus obras más importantes.
Otro personaje que me gustaría recordar esta noche, trabajador incansable por el pueblo y la parroquia fue Antonio Arencibia, al que le debemos la decoración de la capilla del Santísimo y cuya cristalera fue diseñada por su primo Jesús Arencibia. A Antonio Arencibia le debemos el diseño de los retablos de las naves laterales del templo, la renovación de los cuadros, tronos e imágenes. Antonio vivía intensamente la Navidad, Semana Santa y como no, la solemnidad de nuestro patrono San Antonio Abad y del Santo Cristo. Fue impulsor de la Bajada del Cristo crucificado.
El día de San Antonio Abad se hacía la solemne función en la ermita de la Mayordomía y posteriormente se traía a San Antonio el Chico desde la ermita de la Mayordomía hasta el templo parroquial, imagen que a partir de los años 70 salía en procesión hasta la Plaza de la Cruz donde se realizaba la Bendición de los Animales.
En la etapa de Don Ignacio otras figuras relevantes en la iglesia fue la de Mateo Medina, monaguillo y posteriormente sorchantre. Pepito Lezcano y Manuel Cazuela eran los responsables de las tareas musicales.
Después de Don Ignacio llegó a la parroquia Don Pío Luis García y como coadjutor Don Pedro Galván y fue en esta etapa cuando se creó la parroquia de Lomo Los Frailes y se dividió la parroquia de Tamaraceite, nombrándose a Don Pedro Galván como primer párroco de la Parroquia de Nuestra Señora del Camino de Fátima.
Otro de los párrocos que me gustaría recordar es a Don Olegario, con él se llevó a cabo una misión popular con los Padres Redentoristas, donde surgieron muchas asambleas familiares y una Comunidad Neocatecumenal. Durante su estancia se preocupó de los ancianos y enfermos con un gran celo apostólico.
Más recientemente hemos tenido en nuestra parroquia a Don Jesús Vega, fundador de Radio Tamaraceite y que ha llegado hasta nuestros días gracias a la encomiable labor de otros párrocos posteriores como Don Cristóbal Déniz, que creó la Fundación de la radio y Don Jorge Martín que siguiera sus pasos y hoy en día es Conciliario de la emisora diocesana. Una emisora creada para la formación de jóvenes pero con un gran papel evangelizador que la ha llevado a ser hoy uno de los grandes proyectos de comunicación de la diócesis, siendo el Obispo Don Francisco Cases presidente de su Fundación.
En la época de Suso llegaron las comunidades del Sagrado Corazón y las Dominicas que tanto bien han hecho en nuestra parroquia. Recordamos con gran cariño a Lidia, María Dolores, Fina, Isabel, María, Elena y Aquilina entre otras.
Hay que recordar la figura de los sacristanes como Agustinito, Juanito el Cartero y Antonio que tan buena labor hicieron durante muchos años.
Para finalizar les quiero contar un poco del ámbito educativo. Cuando yo era pequeña existía las Escuelas del Rey, una de niños con Don Manuel Balbuena y Don Lorenzo y otra de niñas con la maestra la Señorita Puri, con la que estuve poco tiempo. Lego había otras escuelas más pequeñas como la de Mary Monzón, Adoración, Chita o Angelita. También tuvo una escuela en el Puente Marujita Hernández de la que recuerdo que el primer día de clase, como yo iba siempre corriendo, no vi que iba una gallina y sus polluelos y pisé a uno de ellos. ¡Cuál no fue mi amargura! ¡Cómo para olvidar mi primer día en el colegio de Marujita! Ya entonces mi hermana Olga puso una escuela donde la mayoría de los niños que iban se preparaban para hacer el ingreso al bachiller. ¡Yo tendría que echarle muchas flores a mi hermana pero lo dejo ahí!
Estudié Bachiller y luego hice Magisterio. Terminé la carrera y seguí con la escuela de mi hermana un tiempo hasta que me ofrecieron dar clase en una academia, la Providencia, donde estuve cinco años dando clases hasta que Don Juan Roque vino un día a buscarme a mi casa para si quería dar clases en el Grupo Escolar porque necesitaban maestros. Y yo le dije que sí. ¡Frente a mi casa qué le iba a decir! Ahí pasé los últimos treinta años de mi vida laboral, donde no todo fue de color rosa, ya que algunas espinas hubo también en el camino. Sobre todo vivir la transición de la escuela, donde al maestro se le respetaba, se le trataba de usted y de pronto se pasó al tutear al maestro y a las faltas de respeto al maestro. Tuve muy buenos compañeros de trabajo como fueron los directores Don Juan Roque, Juan Alberto Roque, Juan Alberto López, Juan Jesús González o Manolo Reyes. También grandes maestros y maestras del pueblo que me enseñaron mucho como Doña María o Doña Paca Hernández, Juana Guerra, Conchi Moreno o Fernando Arencibia. Un grupo de maestros y maestras que nos tocó luchar por la jornada única tras comprobar que los niños rendían menos por la tarde que por la mañana.
Pero hoy en día casi ni conocemos a los maestros del pueblo, ya no paseamos por Tamaraceite, como mucho vamos a Los Alisios, el pequeño comercio ha ido desapareciendo poco a poco comido por las grandes superficies que, quién lo iba a decir, llegaron a Tamaraceite. Donde antes solo había plataneras y estanques ahora solo hay tiendas, asfalto y aceras. Los tiempos han cambiado y nosotros hemos cambiado, pero lo que no podrá hacernos perder el progreso son nuestros recuerdos.
Con estas palabras, sinceras, salidas de lo más hondo de mi alma, he querido cantar a mi pueblo, animada por mis recuerdos y por mis vivencias. Quiero volver a dar las gracias a quienes me han dado la oportunidad de hacerlo, y a ustedes, vecinos, familiares, amigos todos, gracias por escucharme con la atención que lo han hecho, gracias por su paciencia. Mi cometido como pregonera es el de invitarles a vivir las fiestas patronales de san Antonio Abad, antes de que se pierdan en el olvido. Estamos obligados. Solo me queda desearles ¡Felices fiestas a todos! Y gritar con ustedes

         ¡Viva  Tamaraceite!

         Vivan las fiestas de San Antonio Abad

         Muchas gracias.

viernes, 19 de enero de 2018

Acto del comienzo de las Fiestas de Tamaraceite 2018



El pasado 13 de febrero se abrieron los actos de las fiestas de San Antonio Abad de Tamaraceite. Un acto que compartimos en audio y alguna imagen en vivo.

domingo, 14 de enero de 2018

Pregón Fiestas de Tamaraceite 2018

Por Esteban G. Santana Cabrera
Realizar el pregón de mi pueblo, Tamaraceite, para mí es un honor, doble por otra parte, ya que no solo por ser el escogido y pasar a pertenecer entre ese elenco de personajes que han podido realizar este acto tan entrañable, de un lugar que no hace poco más de 500 años era uno de los cantones de esta isla de Gran Canaria, sino porque Tamaraceite ya no es lo que era, ni a nivel físico ni desgraciadamente en cuanto al arraigo de la gente que por aquí habita.
Mucho ha llovido desde esa época en que los antiguos moradores del lomo de la Cruz, en la que nos encontramos, sobre el que se asentó el camino real y después la carretera hacia Arucas, al norte el barranquillo de Jacomar,  en el entorno de la antigua dehesa de Tamaraceite,  al lado del camino real que va a la Ciudad y el lugarejo de Tamaraceite que no es otro que el después llamado Lugarejo de San Lorenzo por donde discurría el camino real hacia Teror.
Gran Canaria, según Viera y Clavijo, estaba dividida en varios cantones o pequeños estados: Galdar, Telde, Agüimez, Texeda, Aquexata, Agaete, Tamarazeyte, Artebirgo, Artiacar y Arucas, gobernadas por reyes, llamándose el de Tamarazeyte “Adeun”. Tamaraceite desde tiempos prehistóricos ha estado muy influenciada por el hombre ya que era un lugar de vital importancia agrícola y ganadera dentro de la isla de Gran Canaria, como así recogen diferentes historiadores. La población aborigen se asentaba principalmente en lo que hoy conocemos por “La Montañeta” y prueba de ello son las innumerables cuevas que existen en la zona y que sirvieron de vivienda a nuestros abuelos. Desde 1476 se data la existencia del cantón de Tamaraceite. Durante la colonización, los historiadores Abreu y Galindo y Morales Padrón hablan de capturas de ganado, productos agrícolas y de la existencia de grandes palmerales. En el S. XVII hay referencias de las primeras inundaciones. En 1641, cuando sólo llevaba un año construida la ermita, un temporal hizo correr el barranco de Tamaraceite, inundándose la misma. Se veían nadando las vigas, tablas y tallas, decían,  a pesar de que ésta se encuentra a más de 25 metros del lecho del barranco.
Pero no me quiero detener en este pregón en la historia de Tamaraceite, que la mayoría conocemos. Hoy lo que nos ha reunido aquí son las fiestas. Las fiestas de este pueblo vienen de la mano de la Parroquia de San Antonio Abad de Tamaraceite que cumplió 80 años el pasado mes de diciembre. La figura del cura ha sido muy importante en la historia de este pueblo, y en las fiestas por supuesto. Si no es por el párroco Víctor Domínguez, y por el empeño de la gente de la parroquia cada año, las fiestas de Tamaraceite ya no existirían. Haya actos populares o no, porque como la fiesta de este año ya la hemos vivido por estos lares, donde la gente, cansada ya de pedir y no recibir se aburre y no se implica por tener un pueblo más amable, y en el que haya otros puntos de encuentro que no sea la nueva área comercial.
Porque la gente antes se encontraba en la plaza, en el paseo, en la sociedad, en el cine, en los carnavales y cómo no, en las fiestas de su santo patrono. Todo se ha perdido menos esto último, y gracias a Dios, y a los curas. Aunque desde el año 1896 aparecen curas encargados o capellanes de Tamaraceite, hasta la fecha solamente han sido doce los sacerdotes con nombramiento de Párroco, teniendo en cuenta que la parroquia de San Antonio Abad fue creada el 8 de diciembre de 1937.
Hoy quiero hacer mención especial a uno de los párrocos que dejó huella en Tamaraceite, entre otros muchos, y cuyos restos descansan en nuestro templo parroquial. Fue Don Ignacio Domínguez. De impresionante cataloga la despedida el periódico El Eco de Canarias del miércoles 13 de octubre de 1971, de manos de su corresponsal por aquella época nuestro entrañable amigo y que tanto hiciera por estas fiestas, Antonio Ojeda, del que hasta aquellos días había sido su cura párroco Don Ignacio Domínguez. Si impresionante fue la despedida, igual lo fue la recepción de sus restos mortales en la iglesia de Tamaraceite que estaba abarrotada para recibir al que hasta ese momento había sido su párroco y cuyo funeral  fue oficiado por el Obispo de la diócesis Monseñor Infantes Florido, siendo yo apenas un niño.
Pero las fiestas de este pueblo, hay que unirlas a los personajes que marcaron  la historia de la Montañeta de Tamaraceite, aparte de los curas, personajes carismáticos como los guardias, las famosas “tiendas de Aceite y Vinagre” y de sus propietarios. Mariquita Serapita, Mariquita Coello, Lorenzo“el Titino”, Pilarito, Carmita Déniz, Isabelita “la Barbera”, Pedro Acosta, Luisito Falcón y Juanita Pérez fueron algunos de los más conocidos o personajes relacionados con la educación como el profesor Balbuena, Conchi Moreno, las hermanas Cabrera o Chita que daba clase en su cueva de la calle Belén... Destacamos también otros personajes como el ilustre artista Jesús Arencibia o su primo Antonio, Felipito, el chófer, siempre bien vestido con su uniforme, José “Padre Dios”, tostador del molino de Antonio Juan Suárez, las costureras Lolita Vizcaino y Julita, Andrés el sastre o Mariquita González impulsora de las comedias y que tantas obras albergara esta misma iglesia y algunos de cuyos actores y actrices se encuentran hoy entre nosotros. Pero hay otros personajes populares de nuestra Montañeta y de nuestras fiestas, como Manuel Cazuela, Pepe Déniz, Antonio “el Padrino”, Jacinto, Agustín “Murillo”, Ramón el de las flores, las parteras, los practicantes, los barberos y un sinfín que le daban a las fiestas ese toque de vecindad que tanto echamos de menos. Muchos de ellos confluían en espacios como el pilar, el cine, la sociedad de recreo, la plaza o el paseo, pero sobre todo en las fiestas, lugar de encuentro de vecinos y foráneos.
Hablar de las fiestas de Tamaraceite, hoy que tanto se habla de los centros comerciales, es hablar de Manuel Cabrera Rivero “Macriver”, pionero de los centros comerciales en la isla y que era fiel apoyo para las comisiones de fiestas de la época para que sufragaran los gastos de las mismas. Cuantos vecinos “ilustres” y cuántos ya en el olvido. Por ello aprovecho este estrado para reivindicar un Tamaraceite nuestro, donde paseemos por unas calles que lleven los nombres de nuestra gente, de nuestros vecinos, de esos que marcaron una parte de nuestra historia más cercana.
El verde de los dragos y las palmeras, los estanques y las plataneras han dado paso a un gris cemento que se mezcla en la noche con las luces del gran centro comercial Alisios  que se ha inaugurado en Tamaraceite Sur donde antes eran fincas llenas de vida y que, se llena de gente dispuesta a buscar la mejor ganga, mientras antes era lugar de trabajo para muchos de nuestros vecinos.
Los tiempos cambian, y las fiestas también, como no podía ser menos, pero el ejemplo de San Antonio Abad debe ser para nosotros los tamaraceiteros y los nuevos moradores, un ejemplo de persistencia. Nadie nos va a apagar la voz, y a ello contribuye desde hace más de 20 años Radio Tamaraceite que, cómo no, llegó de la mano de otro cura de los que han dejado huella en nuestro pueblo, Jesús Vega Mesa. Una radio que ha tenido a lo largo de estos años varios reconocimientos como el  Premio Jóvenes con Valores 2006 de la Comunidad canaria otorgado por la Fundación la Caixa, el Premio Nacional Manos Unidas de radio 2008, Premio de Periodismo Pedro Marcelino Quintana 2009, de la Tertulia Pedro Marcelino Quintana de Arucas, el reconocimiento de la Fundación Bertelsmann al trabajo que realizaba Radio Tamaraceite como experiencia de Emprendimiento Social Juvenil (ESJ) y el reconocimiento recientemente de la Fundación Banco Santander entre otros.
 Tamaraceite desde los años 50 se constituye en una zona de asentamiento barato, sin planificación, cerca de la ciudad y a la vez cerca de núcleos rurales de procedencia como Artenara, Teror, Valleseco, etc. El Nomenclator de 1950 cifra en 2.712 habitantes de derecho y 2.673 habitantes de hecho. Muchos de nuestros barrios de alrededor surgen en zonas donde las actividades agrarias comienzan a caer en desuso, ya que se van abandonando los bancales y los embalses. Tamaraceite casco ha ido creciendo a pasos agigantados, triplicando su población en las fincas que la rodeaban y que conocíamos por sus nombres como la Finca del Canario, la de Don Sixto Henriquez, y otras.
No quiero que este pregón sea un canto a lo que fue sino que sea un discurso a lo que debemos ser. No quiero que sea un canto a la tristeza y a la añoranza sino un grito a la esperanza y a la lucha por el cambio. El Tamaraceite de hoy es un Tamaraceite distinto al que fue en la época dorada del Cine Galdós, Los Covina, la Compañía Lope de Rueda o Adeun. Todos ellos muy relacionados con las fiestas de este pueblo, porque tenían presencia año sí y año también en los actos que por aquí se organizaban. El Tamaraceite de hoy es distinto pero con muchas posibilidades si recuperamos lugares y espacios que en otra época tenían otro uso y que ahora pueden ser espacios para el encuentro entre los vecinos como puede ser el camino Viejo a San Lorenzo, el Corredor Verde o los alrededores de la ermita de la Mayordomía.  El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está desarrollando un Proyecto de rehabilitación integral del casco histórico de Tamaraceite contando con la participación de los colectivos sociales, vecinales y los representantes de los centros educativos, sanitarios y de carácter social que hay en el barrio. Apoyémosles, participemos. Es verdad que mucho tienen que cambiar las cosas para que nosotros lo veamos, pero la fe es lo último que se pierde, por ello que nos sirva de ejemplo nuestro santo patrono y pidámosle que nos dé fe y fuerzas para trabajar para que Tamaraceite vuelva, si no a ser lo que fue, que eso va a ser imposible, sí que al menos vuelva a ser un pueblo con dignidad.

¡Viva San Antonio Abad, Viva Tamaraceite!


domingo, 22 de enero de 2017

Fiestas Tamaraceite 2017 en la ermita de la Mayordomía.



Como todos los años, Tino Torón nos regala imágenes preciosas de las Fiestas de Tamaraceite. Y este año no podía ser menos.

martes, 17 de enero de 2017

Himno a San Antonio Abad de Tamaraceite


Jesús Vega, párroco de Tamaraceite hasta el año 2008, y que estuviera más de 15 años entre nosotros, compuso un himno a San Antonio Abad inspirado en un canto que escuchó en uno de sus viajes a Sudamérica. Hoy en día es un canto que se ha convertido un referente en las fiestas de San Antonio Abad.

jueves, 14 de enero de 2016

Tamaraceite suena a Chácaras

Hemos recién acabado las fiestas de Navidad y damos comienzo a una de las primeras fiestas del año de  la ciudad de Las Palmas de GC. La apertura de las fiestas de los pueblos es un honor que le toca a un pregonero o a muchos como es el caso de este año.  Por el ambón de los pregoneros han pasado profesores,  escritores,  barberos, empresarios, periodistas, jóvenes y mayores que se convierten por unos minutos en maestros de la oratoria, encargados de dar la bienvenida a nuestro santo patrono San Antonio Abad de Tamaraceite.

Este año 2016 tenemos el enorme placer de añadir a la ilustre lista de pregoneros de Tamaraceite  a un grupo de voces que lleva más de treinta años sembrando la buena música y el nombre de Tamaraceite por muchos lugares de nuestra geografía insular. El “Grupo Folclórico Voces y Chácaras”, así es su verdadero nombre, constituido como asociación el 12 de septiembre de 2004,  es uno de los grupos musicales de nuestro pueblo, y no me equivoco si digo, el más importante, por su trayectoria y composiciones.  Una  historia que comenzó a finales de los años 70 cuando un grupo de chicos y chicas, algunos todavía estudiando EGB y otros empezando el Bachiller, comenzaron con gran ilusión a reunirse, de la mano de Chano, para preparar y ensayar los cantos para la Misa del Gallo, en la época del cura Don Manuel. La mayoría de sus componentes eran de Tamaraceite aunque los había también de otros barrios. Muchos de estos jóvenes formaban parte de la rondalla del colegio Adán del Castillo, dirigida entonces por Santiago Nuez, componente del grupo Los Gofiones, otros eran alumnos del colegio Valencia, que eran dirigidos  por Gregorio, el hijo de Manolito el barbero. Aquella Misa del Gallo salió tan bien que se animaron a seguir reuniéndose y es a partir de este momento cuando comenzaron a existir como grupo. Empiezan a organizar distintos actos con el fin de recaudar dinero con fines solidarios pero también  para comprar instrumentos, que aún hoy se conservan como el contrabajo, las chácaras, los tambores de La Gomera y otros instrumentos de artesanía.

En una segunda etapa, Fernando Arencibia, padre de Antonio, les cedió un pequeño local conocido como El Almacén, que acabó convirtiéndose en un club de jóvenes, más que en un local de ensayo, al que acudían  casi todos los días. A comienzos de los años 90  Antonio Arencibia convenció a “Enchi” para que reuniera de nuevo al grupo y así evitar que sus canciones se perdieran. Fue tanta la insistencia de Antonio que el grupo se volvió a unir, esta vez bajo el nombre de Chácaras, casi con los mismos componentes, entre los que estaba el mismo Antonio Abad Arencibia que actuó con ellos en dos ocasiones.
Hay que destacar que la influencia de Antonio fue importantísima. Canciones como Tamaraceite bonito, Tierra Canaria, Pa´l Pino, San Lorenzo (cuyo título original fue Canción para las fiestas populares de San Lorenzo),Arguineguín, La niña de los ojos negros, Doramas, Guayermina, Mi Gran Canaria... y otras que intercalaban con las populares de siempre como Somos costeros, Isas Parranderas, etc.
En el año 2001 grabaron un disco que recoge un repertorio de canciones muchas de Antonio Abad Arencibia, que volvimos a escuchar esta noche, en el lugar donde tanta huella y horas dedicó, la iglesia parroquial. 

Este grupo de voces masculinas ha organizado tres encuentros  de solistas, han participado en muchos, si no la mayoría de los encuentros de villancicos de Tamaraceite y los mercadillos solidarios, bailes de finaos y aniversarios de la radio parroquial. En el 2010 actúan por segunda ocasión en el programa Tenderete, que presenta otro de nuestros vecinos Raúl Arencibia, pero también han participado en programas de la TVC como “Mi barrio es mi mundo” y  han colaborado con otros artistas como Nayra Sosa en la grabación de un cd.

Ha pasado por varias etapas este grupo a lo largo de estos treinta años, luces y sombras, algunos de silencio, otros de esplendor. Pero siempre acompañados por el espíritu de Chácaras, ese que tanto hizo por ellos y por Tamaraceite, Antonio Abad Arencibia, que nunca los ha dejado solos.

¡Les animo a disfrutar un año más de las Fiestas de San Antonio Abad de Tamaraceite!  Seguro que no van a ser las fiestas más brillantes, con más actos, con el mejor programa, pero les animo a que participen de cada uno de sus actos, para no perder lo poco que nos queda de la historia de nuestro pueblo de Tamaraceite.  Porque si perdemos nuestras fiestas pederemos buena parte de nuestra identidad. Pero los protagonistas esta noche fueron ellos, el  “Grupo Folclórico Voces y Chácaras”. Felicidades por tan entrañable pregón.

jueves, 26 de marzo de 2015

Pregón de las Fiestas de Tamaraceite 1997

Por: Maxi González

Distinguidas autoridades, miembros de la Comisión de Fiestas, señoras y señores, muy buenas noches:

Quisiera comenzar expresándoles mis mejores deseos de paz y bienestar para este nuevo año 1997 que apenas cumple unos días de vida, y felicitarles, de paso, por las fiestas patronales que, en honor de San Antonio Abad, se inician hoy en Tamaraceite.

Debo manifestar, asimismo, mi agradecimiento a la comisión organizadora de los festejos por brindarme la oportunidad de dirigirme a todos ustedes en calidad de pregonero. Quienes hemos hecho de la palabra, hablada o escrita, una actividad profesional, tenemos en la redacción de un pregón y su posterior lectura en público, algo parecido a una prueba de selectividad. Confieso que es un gran honor ocupar esta tribuna en el día de hoy. Huelga comentar lo orgulloso que me siento por la designación, por poder pregonar las fiestas de mi pueblo y por compartir esta jornada con mi gente de toda la vida.

No es este mi primer pregón, pero sí el que más me ha costado preparar, porque supone un ejercicio de responsabilidad añadido el hecho de ser tamaraceitero, nacido, criado y ensolerado, permítanme el término, en Tamaraceite, aunque, luego, los avatares de la vida, los guiños del destino y el espíritu de la bohemia le hayan llevado a uno de aquí para allá.

Sabe Dios cuántos pregoneros y de qué enorme talla y categoría me habrán precedido, gente brillante que ha recopilado y transmitido con sapiencia y cariño lo más granado y esencial del devenir de nuestra pequeña pero entrañable comunidad a través de los tiempos, gente que nos ha acercado a la figura de San Antonio Abad como referente de identidad y culto, gente que, por su trayectoria personal, profesional o artística y por su contribución a la colectividad, se ganó el nombramiento con todos los honores. Quien les habla, que no pasa de ser el autodidacta típico de la época, se siente aquí un tanto impostor interpretando la figura del pregonero, aún a sabiendas de que el ejercicio de mi actividad en el mundo de las comunicaciones, me ha regalado una cierta habilidad para, al menos, saber juntar letras. Pero un pregón es algo más: es, ante todo, sentimiento, tocar la fibra sensible de la vecindad. No sé si lo conseguiré.

Dos temas me rondaban por la cabeza como pilares fundamentales para la confección de este pregón. De un lado, rendirle un cálido reconocimiento a las figuras de Jesús y Antonio Arencibia, no sólo por tratarse de los máximos referentes artístico-culturales de Tamaraceite, sino también por su generosidad y compromiso sin límites con este templo -el mural que se encuentra a mis espaldas es una de las muestras palpables- y con la ermita de la Mayordomía; en resumen, por su fervor religioso y su defensa del latir espiritual de la parroquia. Desistí abordar este tema porque personajes de la talla de Jesús y Antonio Arencibia merecen bastante más que un modesto pregón, aunque dejo constancia de mi recuerdo hacia ellos.

Lo segundo venía a ser diametralmente opuesto en su esencia, pero sonoro en su repercusión: denunciar el abandono sistemático y contumaz con el que la clase política atropella a nuestro pueblo de manera arbitraria hasta sumirnos, en momento puntuales, en la condición de ghetto o reducto marginal. Estas etiquetas pueden parecer tremendistas, pero como mejor se entienden es viviendo fuera de Tamaraceite:“Ah, tú eres de ese barrio mafioso” –te endosan de inmediato en cuanto nombras tu procedencia-. Por fortuna, ha remitido algo el grado de inseguridad ciudadana y los periódicos ávidos de carnaza se han visto obligados a aparcar el estrellato que nos concedían en sus crónicas negras; eso sí, tras satisfacer su morbo y machacarnos con obsesión.

Aunque en buena medida se hayan superado estos duros escollos, no debemos olvidar. Para que estos políticos, muy bien pagados, por cierto, con el dinero del pueblo, y los colectivos sociales que nos representan se esmeren en defender y propiciar el desarrollo integral de Tamaraceite, será necesario recordarles a menudo estos lamentables capítulos para que no se vuelvan a repetir.

También terminé por desechar esta cuestión porque entiendo, como ya dije al principio, que un pregón ha de llegar al corazón de la gente; debe ser un mensaje de alegría y esperanza que resalte los valores de un lugar y de sus gentes, que se pronuncie en lenguaje positivo y que invite a la participación de unas fiestas con el clima propio de ellas.

lunes, 26 de enero de 2015

"Tamaraceite, por San Antonio te voy a ver..."

Por Esteban G. Santana Cabrera
LPDLP. “Tamaraceite, Tamaraceite por San Antonio te voy a ver, Tamaraceite, Tamaraceite vino y bizcochos quiero comer” Este es un pequeño fragmento de la canción “Tamaraceite bonito” escrito hace unos años por Antonio Abad Arencibia y que se sigue tarareando por chicos y grandes en las fiestas patronales que se celebran en pleno mes de enero. Y en lo que no se equivoca la canción es que las fiestas de Tamaraceite sigue atrayendo sobre todo a los que tienen algún lazo con este pueblo.
Si hay un acto importante y peculiar en las fiestas de esta parroquia capitalina, que todavía sigue siendo pueblo a pesar de la transformación que ha sufrido en los últimos años, es la bendición de los animales en lo alto de La Cruz de la Montañeta. Un espacio desde el que se divisan las Isletas, la Montaña de Arucas y hasta el Pico de Osorio y que es engalanado por los vecinos para acoger a toda aquella persona que busque unas gotas de agua bendita para ese ser que le hace compañía. Hasta el lugar se desplazan, partiendo de la Plaza de San Jorge en Los Bloques, personas del pueblo y de los barrios limítrofes, pero también de otros lugares de la isla para que San Antonio Abad bendiga a sus mascotas al son de las notas musicales de la banda.
Un acto de fe pero también de tradición popular que comenzó su andadura con la creación de la parroquia en 1939, realizándose primeramente en la ermita de la Mayordomía y que en los años setenta se trasladó hasta el lugar más alto de la Montañeta. Los que hemos sido fieles a este acto de las Fiestas de Tamaraceite en los últimos cuarenta años, nos damos cuenta de que la ilusión es la de siempre. Como la de Ángel un pequeño que va con un perro más grande que él y que dice “que va para que el cura le eche agüita bendita”. O la de Anita que lleva a su perrita ya entrada en años para que San Antonio la mantenga viva hasta el año que viene.
La Fiesta de San Antonio Abad de Tamaraceite no tiene nada que ver con la de antes, ni mejor ni peor, diferente. Antiguamente, todos los vecinos se volcaban con las fiestas, las vivían y las sentían suyas. Había actos que eran multitudinarios como las carreras de bicicletas en la Carretera General, los papagüevos, los bailes en el Cine, en la Sociedad de Recreo o en La Plaza y cómo no, las recordadas carreras de caracoles. Nunca faltaba en nuestras fiestas la elección de la reina, a la que se presentaban las mozas más guapas del pueblo, un acto que quedaba muy lejos de ser discriminatorio para la mujer, al contrario, porque ellas, que no tenían un papel muy relevante en la sociedad de aquellos años, se sentían reinas por unos cuantos días y eran admiradas y ovacionadas por todos, hombres y mujeres, grandes y chicos. Las misas nocturnas en la ermita de La Mayordomía las tengo aún en la retina, cuando en ésta los asientos eran de troncos de palmeras y la gente iba alumbrándose con pequeñas linternas para no caerse y poder ser vistos por los coches que pasaban por allí. En esta misma ermita, ahora enterrada por la Circunvalación, se realizaba la bendición de los animales. 
Otros tiempos que nos llenan de nostalgia pero que con actos sencillos como los de ayer en el que las vacas, ovejas, cerdos y burros han dejado paso a perros, gatos, pájaros, serpientes, ratones y tortugas, nos llevan a gritar una vez más: "Viva San Antonio Abad", "Viva Tamaraceite". Animales distintos, dueños distintos, pero la misma ilusión.

sábado, 11 de enero de 2014

Pregón de las Fiestas de Tamaraceite 2014


Tamaraceite 11de Enero de 2014

“PREGONANDO LAS FIESTAS DEL AÑO 2014 EN HONOR AL SANTO                                 PATRON, SAN ANTONIO ABAD DE TAMARACEITE”

Con mi extensivo y cariñoso saludo…….

Este pregonero quiere alzar la voz, anunciando los festejos
Del inicio de las fiestas de San Antonio Abad 2014    
Llegando a todo un Pueblo
Convertido mi Tamaraceite, en Ciudad y eje del Distrito

Hoy en esta Iglesia de San Antonio Abad de Tamaraceite
Cuando siempre he estado mirando a su altar
Por primera vez me permiten mirar
Y miro desde este estrado a su gente

Gente a la que le puedo llamar mi gente
A los que a través de los pasos de mi vida
He conocido siempre y cada día voy sumando…
Quiero y me considero un hijo más
Teniendo mi corazón y sus corazones sin límites

viernes, 9 de agosto de 2013

Los Fuegos de San Lorenzo

Por: Pedro Domínguez Herrera
Quedan horas para que los artificios, con chispas de colores, nos vuelvan a sorprender y esa nata de humo lechoso, atrapado por la luz de las farolas y la de los ventorrillos, con el olor a pólvora quemada, mezclado con el de los calamares asados nos alienten los recuerdos. Las manzanas cubiertas de caramelo rojo, los algodones de azúcar flotando pegajosos…en mismo lugar y casi de la misma forma, de aquel verano de hace varias décadas.

Hay recuerdos que quedan para siempre, que incluso los olores, los colores, los sonidos y el tacto tibio, sudoroso y fresco, se graban por una especie de embrujo. Estos sentimientos, cuando otros con en mismo tono los evocan son amables memoransas  que nos acarician el alma.

Aquella tarde noche de los fuegos, se empezaba con el baño. Solo había un reloj; un despertador a cuerda que tardaba en dar las cuatro y cuarto, que era cuando se cumplían las tres horas del almuerzo, tiempo preceptivo para que no hubiera corte de digestión. Mientras en el baño, la cocinilla de petróleo calentaba un caldero de agua para la mezcla. ¡Por fin llego la hora! Con un trozo de jabón Samba, que servía para la ropa, fregar la loza y para asearnos y el estropajo que se usaba pera la tizne de los calderos, y en baños importantes, para quitar la mancha de la tierra penetrada en la piel de los tobillos. Los estropajos eran de forma cilíndrica, empaquetados  con un papel de muy baja calidad y una tinta encarnada, que se escapaba de los contornos de las letras, que alababan el producto.  Me di el baño semanal que así era y así se usaba.

El pantalón de pana gris, una camisa a rayas y los zapatos unos mocasines negros imitación burda a cuero, que se incendiaban de calor al mínimo contacto con el sol, con unas cuadriculas tapadas con finas plantillas de cartón, que se nos clavaban. Para mas tormento, siempre los compraban con un numero menos, decían que para cuando  estiraran, no se salieran del pie. Los de cordones no tenían ese problema, se podían amarrar. La juventud que todo lo puede, soporta lo que le echen.

En el campo de fútbol, que estaba donde ahora los colegios junto a la plaza, allí con poca luz, ventorrillos de verdaderos gitanos, ruletas, cubiletes a escondidas… Había un juego que costaba a peseta; un enrejado circular con unas botellas de vino sobre una mesa. El juego era con caña de pescar, el que metía en el gollete una argolla, le daban la botella. Había un chiquillo de la Montañeta muy habilidoso que lo había intentado, casi la consigue pero se le acabó el dinero. Le dije que jugara cuatro pesetas que tenía y si ganaba vino nos lo repartíamos. Dos botellas de vino que nos dio la suerte que traguemos entre pecho y espaldas En aquella época se permitía el botellón, la venta de bebidas a menores y conducir borracho casi se aceptaba si no había accidentes. El beber y el fumar era símbolo de virilidad. ¡Si seguimos viene la resaca!…

Desde otro ángulo, que no tiene que ver con la memoria de un viejo a chiquillo, los fuegos de San Lorenzo son el acto festivo mas importante que se celebra en Las Palmas, reconocido admirado y seguido hasta en la cumbre. En todas las montañas de la isla, donde se puedan ver los fuegos, se juntan grupos de gente como luciérnagas de luz, en cualquier derrotero, con cerveza rones y asaderos Queda que felicitar a los que ahora y siempre han hecho posible este acto y que perviva en ellos la satisfacción de hacer realidad lo que tanto se quiere y nos da la vivencia de LOS FUEGOS DE SAN LORENZO.

 A LOS QUE ENTRAN EN ESTA PAGINA Y A LOS QUE LES PUEDA LLEGAR TOMO LA LICENCIA DE ANIMAR A QUE ACUDAN AL PUEBLO HERMANO DE ROMERIA  A QUEDAR PRENDADOS POR LA BELLEZA Y EL ARTIFICIO DE LA QUEMA DE FUEGOS. LOS FESTEJOS SU SUERTE E HISTORIA DE SAN LORENZO LA TOMAMOS COMO ALGO NUESTRO

martes, 22 de enero de 2013

Don Benito Pérez Galdós y los bizcochos lustrados de Tamaraceite


Dentro de las fiestas de San Antonio Abad del barrio de Tamaraceite, en Las Palmas de Gran Canaria, el pasado domingo tuvo lugar la bendición de los bizcochos lustrados. Pero ¿sabían ustedes que hasta la casa de Pérez Galdós en Madrid llegaban puntualmente estos famosos dulces, así como otros muchos productos canarios?. Con él vivían, en torno a 1912, dos de sus hermanas, Carmen y Concha, que también habían fijado su residencia en la capital.  Hoy vamos a colarnos en la despensa de don Benito de la mano de Ambrosio Hurtado de Mendoza Sáenz, nieto de su hermana Carmen, que, con sus propios recuerdos y testimonios familiares, presentó una comunicación en el I Congreso Internacional Galdosiano, que tituló"Don Benito Pérez Galdós jamás olvidó su tierra natal", de la que extraemos la siguiente cita:

« De Las Palmas le enviaban todos aquellos productos de la cocina canaria que entonces podían desplazarse a Madrid, con los medios de transporte utilizables, sin llegar hechos una porquería, dentro de cajas de galletas herméticamente soldadas. En la despensa de la casa de don Benito no faltaban nunca las rapaduras isleñas en sus variedades de huevo, azúcar, café o achocolatadas; el gofio de millo, los bizcochos lustrados de Tamaraceite, los higos pasados herreños, el millo molido en forma adecuada para preparar el frangollo, morcillas viejas, secas; almendras de Santa Lucía de Tirajana, para preparar toda la gama de dulces canarios a base de ellas; los quesos 'curados' y picones como papel de lija, carne de cerdo salada, etc., etc.
Las hermanas de don Benito, me decía mi madre, sobre todo mamá Carmen, o sea mi abuela paterna, a base de estos ingredientes puramente isleños preparaban platos y postres típicos de la cocina isleña, que don Benito comía con sumo gusto.

La primera vez que mi madre [era madrileña] se tropezó con la morcilla canaria frita, para ser servida con arroz blanco y salsa de tomate, se quedó asombrada y no pudo evitar que lanzara una agresiva pregunta:
 - ¿Qué clase de chorizos negros son esos?

Pero su agresiva pregunta debió incluso ir acompañada de un irreprimible gesto de repulsa, porque don Benito, inmediatamente, complaciente y bondadoso, le aclaró:

- No, Elisita, no dejes de comer estas morcillas de mi tierra, porque verás que son riquísimas y no te arrepentirás de haberlas comido...».

Fuente: Casa Museo Pérez galdós

domingo, 13 de enero de 2013

Pregón de las Fiestas de Tamaraceite 2013


Luis C. García Correa, pregonero de 2013, Adriana Beltrán,
presidenta de la Comisión de Fiestas y
José Manuel Cabrera, pregonero del 2012


Subir a este estrado, para pregonar nuestras fiestas Patronales, es una demostración que soy un servidor de ustedes.Me he pasado mi vida queriendo ser un servidor de la comunidad. Gracias por permitirme serlo y hacer este pregón  para ustedes y visitantes.
Gracias también por todos los que se han quedado para acompañarnos.
 
Luis García Correa
pregonero de Tamaraceite 2013
Y ahora debo comenzar por agradecer, y de la forma más efusiva, que repito, ese honor que se me ha concedido de pregonar las Fiestas de San Antonio Abad, de nuestro querido pueblo de Tamaraceite, que coinciden con el gran acontecimiento del 75 aniversario de la creación de nuestra Parroquia.
Este honor me lo ha concedido la Comisión de Fiestas, maravillosamente representada  por su presidenta,  la Srta. Adriana Beltrán, con esa mayoría de jóvenes solidarias, ayudada por alguien que tanto quiere al pueblo de Tamaraceite, como lo ha demostrado durante años, doña Conchi Moreno.
Gracias y que Padre Dios les bendiga, y agradecerles el Padre Nuestro que me rezaron para que este pregón sea lo que pretende.
¿Y qué pretende este pregón y este pregonero?
Primero, insistir que celebramos el 75 aniversario, de la creación de Nuestra Parroquia.
Fue allá por el año de 1937, el 8 de diciembre, -Día de la Inmaculada Concepción-, que el recién llegado y famoso Señor Obispo, Monseñor Antonio Pildaín y Zapian, firmó el decreto de creación de nuestra Parroquia junto con la de Nuestra Señora de la Encarnación de Tenoya.
Párrocos que han sido curas de almas, haciendo aportes de enorme valor.
¿Cuántos bautizos, bodas, defunciones, confesiones, ayudas de todo tipo hemos recibido? Incontables. Han cuidado de nuestra salud corporal y la del alma. Ayudas a la vida y a la muerte. ¿Qué más se puede hacer y cómo agradecer tanto trabajo y tanto bien?
Podríamos también relatar las muchas anécdotas que se han tenido con los monaguillos a lo largo de estos 75 años, y algunos de prestigio como lo es nuestro querido y admirado amigo José Lezcano Guerra, con quien siempre estaremos en deuda.
No podemos olvidar las distintas formas del altar principal, y hoy el maravilloso e impresionante mural que nos dejó Jesús Arencibia.
Toda esta historia hay que pregonarla a los cuatro vientos, intentando manifestar el eterno agradecimiento de un pueblo a su Parroquia y a sus párrocos.
Seamos un ejemplo para los que nos visiten en esas fiestas, porque  somos un pueblo solidario y queremos seguir siéndolo.
Devolver bien por el bien recibido. Es nuestra deuda, y no sé otra manera de ir pagando lo debido: salvo la de cuidar de nuestra Iglesia, a nuestro párroco, y seguir queriéndonos como hermanos.
Hemos sido un pueblo y lo queremos seguir siendo.
Que sepan quienes nos visitan que estamos abiertos a todos, para juntos compartir las dichas de la ilusión y de la alegría. Que nadie se encuentre o se sienta solo.
«Que se viven tres días, uno para trabajar, otro para la diversión, y el otro dedicarlo a pedir perdón».
Seguro que juntos lo pasaremos mejor. Vengan y lo comprobarán. Por ello insisto en anunciar, proclamar y pregonar las fiestas conmemorativas del Nuestro Patrono San Antonio Abad.
¿De quiénes son esas fiestas?   De un pueblo, del gran pueblo de Tamaraceite.
¿Quiénes las organizan?    Las organizan todo un fantástico grupo de vecinos, que nos representan con una gran dignidad a los tamaraceiteros.
¿Quiénes somos?   Los nacidos o los que estamos viviendo desde hace muchos años, -como es mi menda-, al igual que todos los últimamente incorporados a este impresionante y bello valle de Tamaraceite.
¿Cómo vamos a celebrarlo?
Dando y regalando la alegría, que este pueblo ha tenido a lo largo de los siglos, y sigue teniendo.
Somos un pueblo honesto. Nuestro comportamiento ha sido de suma laboriosidad, de lo que estamos muy orgullosos, porque nos lo hemos ganado a pulso. Siempre hemos sido solidarios y buenos vecinos.
El mal ajeno era nuestro, y el nuestro lo compartíamos con los buenos vecinos y se reducía a la mitad o a casi nada.
Si en algo se ha destacado este pueblo es por el amor al prójimo, no con palabras sino con hechos.
Eso es lo que ofrecemos: amor, educación, trabajo, honestidad y gozar de la libertad, y todo lo ofrecemos con alegría, que la queremos compartir, para que sean aún mayor.
Estas creencias y vivencias queremos compartirlas con quienes nos rodean, y con quienes nos vienen acompañar, para en unión festejar la festividad de Nuestro Santo Patrono San Antonio Abad de Tamaraceite.
Queremos compartir nuestra alegría con los visitantes, así seremos auténticamente felices. Lo podemos hacer porque somos un pueblo libre, que va hacia delante, con una juventud de esplendor, de armonía y valores, que camina hacia el futuro. Un brillante futuro que se ganará con honestidad, laboriosidad y hermandad.
Después de Padre Dios, están la familia, los amigos, los vecinos, la comunidad y todo con libertad.
Queremos reunirnos para gozar de ser felices y compartir, que eso es la felicidad: compartir.
¿Cómo queremos compartir la felicidad? 
Dando y entregando, con hechos, aquello que tenemos: vean el programa y se convencerán y compruébenlo después.
Son estas fiestas Patronales, y los 75 años de la Parroquia, la gran ocasión para demostrarlo y gozarlo.
Queremos seguir siendo un pueblo, aun dentro de nuestra ciudad.    
Al decir pueblo nos referimos a continuar teniendo las virtudes de la convivencia: esa preocupación por el problema ajeno, el del vecino o familiar. Queremos seguir siendo solidarios y no aislados en medio de los demás. Querernos y gozar de la amistad y la vecindad.
Queremos seguir teniendo y viviendo nuestras tradiciones solidarias y educadas.   
Queremos seguir enterándonos de la salud de la vecina y del vecino. Que son mis compañeros de toda la vida. Máxime con la experiencia que ya tenemos, los 75 años de nuestra Parroquia, aunque como pueblo somos centenarios.
Este maravilloso valle de Atamaracit, tiene sus raíces en el poblado aborigen. Somos un pueblo viejo, y nos enorgullecemos de ello.
Este valle se viste de gala, y su Parroquia y su Iglesia -lugar de encuentro personal y con Dios- se suma a colaborar en lo que puede: ofrecer la Iglesia para rezar.
Compartir que es repartir, y repartiendo le toca a todos. A usted, al vecino, al amigo y al visitante.
Queremos que sepan que seguiremos siendo los mismos después de estas fiestas, siempre les estaremos esperando.
Somos un pueblo que ha sido, es y quiere ser consecuentes con sus creencias y con sus valores, y de ellos nacen las vivencias de amor a los demás como a nosotros mismos.
Les queremos porque somos un pueblo honesto y participativo.
Rogamos a San Antonio Abad, -que bendice todo-, nos bendiga también a nosotros junto con los que nos acompañan en estos festejos.
Nos dé la plena felicidad y la plena libertad, para no sólo compartir las alegrías, también compartir los problemas.
 Así podremos arreglar  los graves temas de hoy, y los de mañana, porque la única solución es el compartir la honestidad de la mayoría con la participación y la unión, y habremos fortalecido la necesidad que nos tenemos de unos y otros, y la habremos realizado con amor.
Así brillará la luz de la solidaridad, y Tamaraceite será el faro que ilumine al visitante que nos acompaña como a mí y al vecino.
Por todo ello les aconsejamos y rogamos, no dejen de venir y compartamos lo bueno que tenemos, porque lo malo lo habremos resuelto o anulado.
Somos un pueblo agradecido que camina por el sendero luminoso de la libertad y queremos ser consecuentes queriendo y agradeciendo el bien recibido, y lo hacemos con estas palabras y con los hechos diarios de apoyo a nuestra Parroquia, y de ayuda a nuestros vecinos.
No queremos la felicidad sólo para nosotros, la queremos compartir.
¿Qué queremos?
Unas fiestas animadas, pues tenemos lo que corresponde: gente nueva con gran alegría, entusiasmo y pasión.
¿Qué necesitamos?
Mucha gente para juntos alegrarnos dándonos la bendición, porque jóvenes hoy administran la gestión.
Que estamos en fiestas y las hacemos con el corazón, llenas están de amor, para que las gocemos hoy, mañana y sean siempre plenas de alegría y pasión. Estamos en fiestas, es la gran ocasión de compartir sentimientos, alegría e ilusión. Para juntos revivir los valores de la honestidad y de la participación.
Estamos en fiestas que es la gran ocasión.
Que viva San Antonio Abad, sus parroquianos, vecinos y visitantes, y viviremos momentos de plena felicidad y amor.
Que Padre Dios y la Santísima Virgen nos acompañe e ilumine, dándonos la dicha de festejar a San Antonio, juntos y con gran ilusión.
Gracias, y les deseo la plena felicidad con libertad. Les quiero con pasión.
Felices fiestas y las sean para todos, lo deseamos con amor.
Gracias don Cristóbal, Adriana, Conchi, Carmen nuestra concejal, jóvenes y quienes nos escuchan, a todos por haber contribuido, haberme oído, y por la paciencia y bondad que han tenido, lo que les agradezco de  todo corazón
Muchas gracias y felices fiestas.